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Endesa e Iberdrola elevan el coste del apagón para los consumidores a 1.100 millones de euros

José Bogas (CEO de Endesa) y Mario Ruiz-Tagle (CEO de Iberdrola España) citan un informe de la consultora Nera en el Senado para estimar la subida de la factura por el incidente del 28 de abril frente a los 516 millones que calcula Red Eléctrica

El consejero delegado de Endesa, José Damián Bogas (izquierda), y el consejero delegado de Iberdrola, Mario Ruiz-Tagle, en el Senado.Marta Fernández (Europa Press)

Los principales responsables de Endesa e Iberdrola en España, José Bogas y Mario Ruiz-Tagle, han cuantificado el coste del apagón para los consumidores en 1.100 millones de euros hasta ahora, citando un informe de la consultora Nera en sus respectivas comparecencias este jueves en la Comisión del Senado que investiga el histórico incidente que dejó la península Ibérica a oscuras durante horas el pasado 28 de abril de 2025.

Este coste, parte del cual pagan los consumidores en factura y otra parte asumen las comercializadoras de luz, es sustancialmente más alto de la estimación que hizo en otoño Red Eléctrica, que limita el extra coste a 516 millones de euros de mayo a diciembre (el 2,18% de los 23.600 millones de coste total del sistema eléctrico español). Según sus cálculos, un usuario medio con tarifa regulada (PVPC) paga cuatro céntimos adicionales al día por la operación que evita nuevos apagones.

El incremento del recibo se explica en la operación reforzada que aplica el operador del sistema eléctrico desde el día siguiente del apagón, que aún se mantiene vigente. Red Eléctrica aplica un modo seguro para evitar que se vuelva a repetir un apagón de la magnitud del de la pasada primavera, que pasa por activar una serie de centrales que incrementan el coste respecto del modo en que se operaba el sistema hasta ese momento.

Las consecuencias económicas que está teniendo el apagón para los consumidores españoles aún es incierta ya que, a día de hoy, se sigue aplicando la operación reforzada. Tanto la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) como la propia Red Eléctrica y el Ministerio para la Transición Ecológica están implementando nuevas medidas regulatorias para mitigar este coste. Sin embargo, las compañías que operan las plantas de generación con gas que despliegan la operación reforzada prevén que este extracoste se mantenga casi todo este año, en vista de las previsiones de compras de gas que han hecho para este fin.

Al margen del extra coste que se sigue pagando en la factura de la luz, tanto los responsables de Endesa como de Iberdrola se han mostrado alineados en que fue el operador del sistema (Red Eléctrica) el responsable último del apagón. Ambos consideran que hubo un error de planificación por parte de Red Eléctrica para el pasado 28 de abril, tal y como apuntaba el Informe de Expertos que presentó el Gobierno en junio.

Sin embargo, ni Iberdrola ni Endesa asumen fallo alguno en la operativa de las plantas bajo su responsabilidad, a las que también culpó en parte del histórico incidente el informe del Gobierno y el que elaboró también el pasado mes de junio Red Eléctrica. En este sentido, de nuevo Iberdrola rechaza tajantemente que una de las causas que provocó el apagón procediera de una oscilación anómala de una de sus plantas fotovoltaicas en Badajoz.

El CEO de Endesa, sin ánimo de hacerles responsables, sí ha señalado que dicha oscilación provocó que atenuarla provocara más tensión en los instantes posteriores. El exceso de tensión en la red fue el principal desencadenante de la desconexión masiva. Sin embargo, Bogas afirmó que REE “no actuó con agilidad suficiente”.

Para las empresas, el operador del sistema no valoró suficientemente los excesos de tensión que se habían producido no sólo en las horas previas al apagón del día 28, sino los incidentes en los días y meses previos, que aseguran ya habían notificado a Red Eléctrica.

Además de rechazar la responsabilidad que le atribuyen a sus plantas, a las que REE acusa de no haber operado bajo las normas establecidas en el momento del apagón, consideran que tanto Red Eléctrica como la CNMC serían también responsables por no haber vigilado adecuadamente que esas plantas no estaban procediendo adecuadamente, ya que aseguran que la operativa era la misma que la de cualquier día.

De nuevo, creen que la penetración de renovables ha traído un incremento de la inestabilidad en el sistema en los últimos años. Bogas defendió el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), ya que cree que avanza en la buena línea de la descarbonización, pero considera que este debe ser adecuado a las condiciones actuales, distintas a las de 2020 cuando se diseñó. En este sentido, consideró que cerrar las plantas nucleares sería un error que contribuiría a elevar el riesgo de apagón además de incrementar el coste para los consumidores. Según su argumentación, las condiciones geopolíticas han cambiado drásticamente en los últimos años y hoy se puede ver que la energía nuclear es más necesaria de lo que era a principios de década. En este sentido, asegura que el cierre nuclear alemán está siendo una causa de por qué el coste energético antes era más caro en España y ahora es más barato, dado que aquí se mantienen operativas las plantas atómicas.

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