Tubos Reunidos recurre al ERE por los aranceles de Trump que estrangulan su negocio
El mercado de Estados Unidos concentra el 45% de las ventas
Tubos Reunidos (TR) aplicará un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a parte de los 1.300 trabajadores de sus plantas de Amurrio (Álava) y Trapagaran (Bizkaia), “ante la compleja situación económica y el contexto internacional del mercado”, según ha comunicado el fabricante de tubos sin soldadura a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Detrás de esta decisión están los aranceles de Estados Unidos (EE UU) a las importaciones de productos de acero y aluminio. En su segundo mandato en la Casa Blanca, Donald Trump ha vuelto a recurrir a este escudo comercial. En este caso, la tasa es del 50%, lo que impacta directamente en la rentabilidad de la siderúrgica alavesa, que consigue en ese mercado el 45% de sus ventas consolidadas.
TR cuenta con una planta en EE UU, ubicada en Houston (Texas), pero que realiza procesos de acabado, como el roscado, de las unidades que fabrica en Amurrio. Así que sus misiones comerciales a este mercado son catalogadas como importaciones al 100%. Con este escenario, TR ha paralizado la actividad de las instalaciones de Houston.
Tubacex, el otro fabricante nacional de tubos sin soldadura, cuenta en cambio con una base fabril de siete plantas en este país, por lo que su producción tiene la consideración de local y evita los aranceles.
Los sindicatos han sido convocados a una reunión con la dirección de TR para el próximo 9 de febrero en la planta de Amurrio. En la reunión pudiera plantearse el número de trabajadores afectados por el ERE.
La mayor parte de la plantilla tiene contrato fijo y en fuentes sindicales evalúan la posibilidad de que TR recurra a la opción de las bajas voluntarias e incentivadas para los empleados más veteranos, para evitar así los despidos directos.
Pero los recursos de TR para realizar un ajuste laboral son limitados. Los últimos resultados anunciados recogen unas pérdidas de 28,4 millones en el primer semestre de 2025, la mitad de ellas causadas por el citado blindaje de Trump a las importaciones de tubos sin soldadura. Y eso que el país, en fase expansiva de apertura de pozos de extracción de petróleo y gas, solo cubre al 60% la demanda nacional de esto equipos.
En la primera mitad del ejercicio pasado, su deuda financiera neta (DFN) escalaba hasta los 243,7 millones. La siderúrgica ha logrado estirar a 2027 el aplazamiento de pagos por 27,2 millones que vencían en 2025. En 2021 recibió un rescate de 112 millones por parte de la Sepi. En el último lustro ha cerrado sus instalaciones de Navarra y la acería de Trapagaran, para concentrar la producción de acero en Amurrio.
En esta nueva etapa ha llegado Joaquín Fernández de Piérola como nuevo presidente no ejecutivo. Su nombramiento, en sustitución de Josu Calvo, se ha anunciado esta misma semana.
Por cierto, Calvo estimó en la última junta de accionistas de la siderúrgica que los aranceles de Estados Unidos causan unas pérdidas anuales de 50 millones en Tubos Reunidos.