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La cámara del vivo X500 Pro Max es una bestia: estas fotos son un ejemplo de ello

La calidad en todo tipo de situaciones es muy alta, pero sin duda alguna destaca el gran comportamiento al utilizar el zoom del terminal.

Cámara trasera del vivo X500 Pro Maxvivo

El vivo X500 Pro Max ya está en el mercado y, por una de las cosas que destaca especialmente, es por la excelente calidad que ofrece su cámara trasera. Sus sensores son muy avanzados y su capacidad en la gestión computacional ha evolucionado mucho. Mostramos imágenes realizadas con el terminal que dejan claro que lo que hemos dicho es, simplemente, una realidad.

Así es la cámara del vivo X500 Pro Max

La configuración se mantiene fiel a las generaciones de modelos Pro anteriores de la marca: cuenta con un trío de sensores, con uno principal de gran formato y un teleobjetivo que es uno de los grandes protagonistas.

El elemento principal es un sensor Sony Lytia L910 de 50 MP con formato de 1/1.28 pulgadas, que introduce la tecnología LOFIC (Lateral Overflow Integration Capacitor) para mejorar el rango dinámico en una sola toma. Se acompaña de una óptica de 24 mm con apertura F:1.57 y estabilización óptica, un conjunto que en esta generación se beneficia de un sistema de estabilización -tipo gimbal de 3 grados-, capaz de compensar exposiciones más largas sin trípode.

Pero el gran salto cualitativo se produce en el teleobjetivo, que adopta el sensor Samsung HP0 de 200 MP y 1/1.4 pulgadas. Con una distancia focal de 85 mm (equivalente a un zoom óptico de 3.5 aumentos) y apertura F:2.67, este sensor supera a los teleobjetivos de sus rivales directos -que se suelen conformar con componentes de 1/1.56 pulgadas-. En cuanto a telefoto, el vivo X500 Pro Max ofrece un recorte óptico grande, y además es compatible con el kit de extensores teleobjetivo de la marca. Este permite alcanzar los 200 mm y los 400 mm equivalentes -mediante lentes adicionales que se acoplan a una funda específica-.

El tercer sensor, el ultra gran angular es un Samsung JN5 de 50 MP y 1/2.75 pulgadas, una actualización del veterano JN1. Con una lente de 15 mm y apertura F:2.0, cumple sin problemas.

Una gran calidad al hacer fotos

Las fotos por el día son muy buenas. En la resolución por defecto de 12,6 MP, las imágenes muestran una nitidez y un detalle muy altos, con un rango dinámico excelente y un contraste atractivo. Las tomas con un zoom contenido destacan por su detalle bien definido y un aspecto natural.

El teleobjetivo es, sin duda, la estrella de la cámara del vivo X500 Pro Max. A su distancia focal nativa de 85 mm, se suma que los resultados ofrecen un detalle muy natural (con menos nitidez artificial y una definición excelente). Los colores se mantienen realistas y el balance de blancos es fiable.

Las tomas con zoom largo son tan buenas que podrían pasar por las de una cámara con un teleobjetivo dedicado. Quizá el detalle fino se resiente, pero sigue siendo un resultado más que utilizable para ampliar encuadres. En condiciones de poca luz, el teleobjetivo mantiene el tipo con una calidad muy alta: detalle preciso, balance de blancos que no desentona y un rango dinámico amplio.

Una cámara que no desentona nunca

Esto lo decimos debido a que las fotos con el ultra gran angular cumplen en exteriores con una nitidez notable en 12,6 MP y un buen rango dinámico, aunque los colores se acercan a matices algo pastel en escenas complicadas.

Con poca luz, el rendimiento es más que digno, pero sin tanta brillantez: el rango dinámico y el color están bien, pero la definición se queda algo rezagada respecto a la alta calidad de las opciones mencionadas antes. Pero, con todo lo indicado y con los ejemplos que hemos dejado, está claro que la cámara del vivo X500 Pro Max es, simple y llanamente, una bestia.

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