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Samsung quiere resucitar las cámaras de apertura variable: qué cambiará en los próximos Galaxy

La idea de la firma coreana, por lo que parece, es la de integrar estos componentes en sus terminales de gama alta inicialmente.

La compañía Samsung fue de las primeras grandes marcas Android en atreverse con la apertura variable en un móvil con Android. Lo estrenó en 2018 con los Galaxy S9 y lo mantuvo en los S10, para después abandonarlo en 2020 por el aumento de grosor y costes que implicaba el mecanismo. Desde entonces, sus buques insignia han apostado por lentes de apertura fija y mucha computación fotográfica. Pero esto puede cambiar.

Según se ha conocido, la firma coreana tiene pensado desarrollar sistemas de apertura variable para teléfonos, con muestras ya en fase de revisión. La tecnología estaría en una fase inicial, pero las fuentes describen a la compañía como firmemente comprometida con introducirla de nuevo si el diseño y los costes acompañan.

Un cambio importante para Samsung

Detrás del movimiento hay, por un lado, una motivación competitiva. Apple se cree que integrará una apertura variable en la cámara principal de los iPhone 18 Pro, siendo esta la primera vez que un terminal de la firma de la manzana mordida adopta esta solución.

También hay razones técnicas positivas: la apertura variable permite regular cuánta luz llega al sensor, ya que se abre más de noche para capturar más información y se cierra bajo sol para evitar altas luces quemadas y ampliar la profundidad de campo. En DSLR es una función habitual… en móvil, su adopción ha sido intermitente por limitaciones de tamaño y precio. Samsung probó un sistema de dos pasos (F:1.5 y F:2.4) en 2018 y 2019, pero ahora los datos indican que el desarrollo sería un sistema verdaderamente variable, con mayor control que los antiguos dos pasos.

El precedente más reciente en Android está en Xiaomi. El 14 Ultra ofreció un control de apertura más flexible que el de Samsung en 2018. Y esta sería la referencia en la que se basarían los coreanos.

¿En qué Samsung Galaxy lo veríamos?

Lo cierto es que no hay nada oficial, pero se cree que la vuelta de la apertura variable podría llegar con la gama Galaxy S26, apoyándose en el trabajo con proveedores y la presión de Apple. Es más, se espera que el modelo Ultra -que mantendría el sensor principal de 200 MP pero permitiría variar la apertura (se ha llegado a mencionar un margen entre F1.4 y F:4.0), lo que encajaría con una estrategia de mejorar resultados con óptica y software sin cambiar el sensor. Eso sí, hay fuentes que hablan de los Galaxy S27, siendo esta opción más viable por tiempos de desarrollo.

Más allá de las fechas, las ventajas potenciales para Samsung son claras. Un diafragma que se cierre en exteriores podría aportar imágenes con mejor micro‑contraste y menos blooming con luces intensas. Además, por la noche ayudaría a reducir ISO o tiempos de exposición, con menos ruido y estelas. Y no hay que olvidar que la marca lleva años afinando su processing y sensores de alta resolución, pero recuperar control óptico puede darle margen en escenas de alto contraste y en retratos sin recurrir tanto a desenfoques sintéticos.

No todo son ganancias, ya que hay peaje. Los sistemas mecánicos ocupan espacio y complican la arquitectura interna, compitiendo con baterías mayores, estabilizadores y teleobjetivos periscópicos. Esa fue la razón por la que Samsung los retiró la primera vez, y sigue siendo el mayor reto para que esta idea escale en catálogo. Y no hay que olvidar que la adopción masiva se frenó por coste y tamaño, por lo que habrá que ver cómo consigue el objetivo el fabricante coreano.

Entre tanto, las quinielas sobre el hardware del próximo Ultra de Samsung no se detienen. Se habla de mantener, como hemos indicado, el sensor de 200 MP con mejoras en teleobjetivos y un objetivo principal más luminoso, incluso sin apertura variable, a la espera de que el sistema llegue maduro.

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