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¿Tienes Movistar Plus+? Estas son las mejores series para ver en un fin de semana

Hay opciones para todos los gustos dentro de la amplia cantidad de creaciones de sello nacional que tiene esta plataforma y que son de una alta calidad.

Protagonistas de la serie de Movistar Plus+ Los sin nombreMovistar Plus+

Si llega el fin de semana y buscas una serie para acabarla durante ese tiempo, debes saber que en Movistar Plus+ existen varias opciones que son perfectas para disfrutar en una maratón de un par de días como mucho. Te mostramos cinco que, por su calidad, son excelentes opciones.

Rapa

La Sierra de la Capelada se erige como un personaje más en esta creación. Este thriller de Movistar Plus+ aprovecha el magnetismo de los acantilados de Cedeira para tejer una trama de suspense bien trabajada. En este rincón gallego, donde la bruma parece dictar el ritmo de la vida, la tradición de la rapa das bestas actúa como el catalizador de una violencia latente. Lo que comienza como un rito ancestral de comunión entre el hombre y el caballo salvaje termina por mancharse de sangre tras el asesinato de Amparo Seoane, la influyente alcaldesa de la zona. Este crimen rompe la paz de una comunidad y destapa las complejas redes de poder y los secretos guardados bajo el salitre de la costa coruñesa.

La investigación recae sobre una pareja tan dispar como magnética: Maite, una sargento de la Guardia Civil que lidia con el deber y el arraigo, y Tomás, un profesor de literatura cuya frustración vital y curiosidad obsesiva le empujan a involucrarse en el caso. Interpretados por Javier Cámara y Mónica López, ambos se ven forzados a colaborar para descifrar quién deseaba la muerte de la regidora. La serie huye de los clichés del género para ofrecer una narrativa sobria y atmosférica, donde el paisaje indómito de Galicia no es solo un decorado, sino el reflejo de una sociedad que, tras su fachada de tranquilidad, esconde tensiones capaces de desembocar en tragedia.

Dime quién soy

Basada en el fenómeno literario de Julia Navarro, muestra una trama que arranca cuando Javier, un editor que atraviesa un momento vital gris, recibe el encargo de investigar la vida de su bisabuela, Amelia Garayoa. Lo que comienza como una búsqueda genealógica se transforma en una odisea épica que recorre las cicatrices del siglo XX. Amelia, interpretada por Irene Escolar, rompe con las convenciones de la burguesía madrileña de los años 30 para seguir un impulso revolucionario que la llevará a transitar por el Madrid del alzamiento franquista, la opresión estalinista en Moscú y el horror del gueto de Varsovia. Ideal para un fin de semana.

Bajo la dirección de Eduard Cortés, la serie destaca por su factura técnica y un diseño de producción y, también, por su capacidad para retratar a una mujer contradictoria que paga un alto precio emocional por sus ideales. Acompañamos a Amelia a través de sus vínculos con cuatro hombres fundamentales -Santiago, Pierre, Albert y Max- que actúan como espejos de las distintas ideologías que desgarraron el continente. Desde la Roma de Mussolini hasta la caída del nazismo en una Atenas desolada, la narrativa entrelaza el espionaje y la supervivencia personal con la gran historia colectiva.

Hierro

La llegada de la magistrada Candela Montes a la isla de El Hierro no es, ni mucho menos, el retiro tranquilo que cabría esperar de la periferia atlántica. Esta serie disecciona el choque cultural entre la rigidez judicial de la península y el hermetismo de una comunidad insular con leyes propias no escritas. La protagonista, una mujer de carácter volcánico y principios innegociables, se encuentra en un entorno donde el paisaje -escarpado, árido y magnético-actúa como un personaje más que asfixia y protege a sus habitantes a partes iguales. El conflicto estalla con el hallazgo del cadáver de Fran, un joven local cuyo asesinato el día de su boda dinamita la paz social de la isla, obligando a la jueza a navegar entre prejuicios ancestrales y la desconfianza de unos vecinos que la ven como una intrusa en su paraíso volcánico.

El motor narrativo de esta producción de Portocabo reside en el duelo interpretativo y la extraña alianza que surge entre la jueza y Díaz, el empresario más poderoso y turbio de la zona. Aunque todos los indicios apuntan a este último como responsable de la muerte de su futuro yerno, la trama huye de los clichés del nordic noir para ofrecer un relato con identidad puramente canaria. A pesar de ocupar polos opuestos de la moralidad y la ley, ambos protagonistas se ven forzados a colaborar en una investigación paralela donde la verdad es un terreno tan inestable como el suelo de la propia isla.

Los sin nombre

Este es un thriller psicológico que destaca entre las plataformas de vídeo en streaming. Bajo la dirección de un veterano del suspense como Pau Freixas, la trama arranca con una premisa desgarradora: Claudia Durán, a quien da vida una convincente Miren Ibarguren, intenta reconstruir su vida tras el traumático asesinato de su hija Ángela. Sin embargo, el frágil equilibrio de la protagonista salta por los aires cuando una llamada inesperada y aterradora la devuelve al pasado: una voz infantil -que asegura ser su hija- le suplica que acuda a su rescate. Este punto de partida sirve para desplegar una narrativa asfixiante donde el dolor de la pérdida se mezcla con una intriga que roza lo sobrenatural.

Para desentrañar el misterio, la serie cuenta con un reparto solvente donde destacan Rodrigo de la Serna, en el papel del inspector Javier Salazar, y Milena Smit, que interpreta a una joven con habilidades especiales fundamentales para la investigación. El sello de Freixas es evidente en una producción visualmente impecable, que logra equilibrar el drama humano más crudo con elementos de género que enganchan desde el primer minuto. Gracias a su ritmo ágil y a una atmósfera cargada de sombras, esta ficción no solo cumple como entretenimiento de fin de semana, sino que se confirma como una de las obras más adictivas del catálogo actual.

La canción

Esta es una crónica sobre el hito que cambió la historia musical de España: la victoria en Eurovisión 1968. A través de tres episodios de cincuenta minutos, la miniserie disecciona con precisión quirúrgica el tortuoso camino hacia el triunfo del La, la, la, alejándose del simple homenaje nostálgico para adentrarse en los despachos y las tensiones políticas de la época. El rigor en la ambientación y una factura técnica más que correcta, permiten al espectador sumergirse en una España que buscaba desesperadamente una validación internacional. La narrativa no solo celebra el éxito, sino que revela las asombrosas estrategias y los secretos de alcoba que rodearon la organización del certamen.

El alma de esta producción reside en un reparto de altura que aporta veracidad a cada secuencia. Una magistral Carolina Yuste, ganadora del Goya, asume el reto de dar vida a Massiel con una fuerza arrolladora, capturando la esencia de la artista que aceptó el encargo a contrarreloj. Junto a ella, Patrick Criado vuelve a demostrar su versatilidad interpretando a Esteban Guerra, mientras que el oficio de Àlex Brendemühl eleva la tensión dramática de la trama. El resultado es un relato coral que combina movimientos geopolíticos con la emotividad de un momento histórico que todos creíamos conocer, pero del que faltaban las piezas más comprometidas del rompecabezas.

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