Los estrenos de Warner Bros podrían llegar a Netflix solo 17 días después de su paso por salas
Aún no está confirmado
A principios del pasado mes de diciembre, Netflix nos sorprendió al anunciar que había llegado a un acuerdo para la compra los derechos de Warner Bros, incluyendo todo el catálogo de HBO Max.
Esto además incluye la división cinematográfica del gigante del entretenimiento. Ahora, Netflix ha hablado de los estrenos de cine, y parece que los contenidos de Warner van a reducir de forma notable su tiempo en salas.
17 días después de su estreno, las películas de Warner llegarán a Netflix
Hasta ahora, Warner mantenía una ventana de 45 días. Esto significa que cualquier estreno de cine no llega a plataformas de streaming hasta un mes y medio después de su paso por salas. Pero Netflix quiere cambiar las cosas.
¿La razón? Su serie estrella. Y es que Netflix quiere jugar en ambos terrenos, un mercado que no se le está dando nada mal.El ejemplo más reciente lo ha dejado el desenlace de Stranger Things, que ha demostrado que el streaming también puede llenar salas.
Para ponerte en situación, el final de la serie se proyectó en cines de Estados Unidos durante la Nochevieja y el día de Año Nuevo y el resultado ha sido difícil de ignorar para la industria. Las estimaciones apuntan a más de veinticinco millones de dólares generados únicamente en consumo de comida y bebida, con la posibilidad de que la cifra real se acerque a los treinta millones.
El éxito ha sido arrollador, al punto de que AMC Theatres, la mayor cadena de exhibición del país, concentró quince millones de dólares gracias a la asistencia de más de setecientas cincuenta mil personas en poco más de doscientas salas.
Aunque hay letra pequeña: la entrada era gratuita. Por compromisos contractuales ligados a los derechos residuales del reparto, no se podía cobrar nada por acceder al visionado. La solución fue exigir un vale obligatorio de consumiciones, valorado en veinte dólares por espectador.
Y el público respondió en masa, hasta el punto de que AMC multiplicó por nueve la capacidad inicialmente prevista ante la demanda. Un movimiento que, en la práctica, permitió a los cines quedarse con el cien por cien de los ingresos generados, algo impensable en un estreno tradicional de estudio.
Así que Netflix lo quiere aplicar a los estrenos que lance bajo la marca Warner. Pero claro, el éxito de Stranger Things ha sido la excepción. Veremos que pasará con otros estrenos, y si a Netflix le sale bien la jugada.