Banca March recomienda invertir en la industria de la IA
Los asesores de la empresa ponen el foco en los centros de datos y las manufactureras asiáticas de semiconductores
Joan Bonet, director de estrategia y asesoramiento de Banca March, se considera optimista ante el futuro de la economía global. Mientras algunos miran los efectos que el conflicto en Irán ha tenido en el mercado energético, él se fija en la industria de la IA: “Por primera vez se invierte más dinero en la construcción de centros de datos que en la de oficinas”. La compañía recomienda aprovechar estas oportunidades a través de inversiones en empresas manufactureras de semiconductores, que representan la mitad de los costes de estos proyectos, así como en empresas públicas involucradas en la infraestructura.
Para invertir en semiconductores, Banca March pone el foco en los mercados emergentes como Taiwán y Corea del sur. Índice de MSCI Emerging Markets, que engloba estos países, “ha subido un 24,5% en lo que va del año” impulsado por el crecimiento de esta industria, según ha expuesto Bonet este jueves en la presentación de la estrategia macroeconómica de la empresa para el cuarto trimestre de 2026.
Por otro lado, la otra mitad de los costes detrás de los centros de datos, según ha apuntado Bonet, corresponden a “la construcción del edificio, los sistemas de refrigeración, las conexiones de redes, las conexiones eléctricas y las conexiones de datos”. Y ha agregado que existe una oportunidad de inversión en la distribución de la energía. De acuerdo con las cifras presentadas, los centros de datos consumen un 8% de este recurso en EE UU y podría alcanzar un 18% en 2030. Así, Bancha March invierte en redes de distribución a través de empresas públicas y vehículos privados no cotizados.
Ante las oportunidades desatadas por el desarrollo de la IA, Banca March prevé que el PIB mundial crezca un 3,3% en 2027. Bonet ha explicado que esperan ver un ciclo virtuoso, en el que “la tecnología dispara la inversión, la cual a su vez dispara la productividad, lo que finalmente produce un mayor crecimiento económico”.
Este pronóstico choca con el panorama macroeconómico actual, en el que el BCE y la Fed subieron los tipos al principio de mes para controlar los efectos del conflicto en Irán en la inflación. Pese a esto, Bonet ha detallado que “se podría pensar que una subida de tipos incrementa el coste de capital y el financiero de las empresas reduciendo sus ganancias, pero empíricamente no ocurre así, sino que la Bolsa suele tener un buen desempeño”. Ha matizado que esto se mantiene siempre que sean subidas “preventivas” y “limitadas en el tiempo”, además de excluir casos extraordinarios.
Una de las predicciones de los asesores de Banca March es que tanto el BCE como la Fed subirán una vez más los tipos antes de terminar el año, pero que en 2027 ya no se verán más incrementos. Además, Bonet ha valorado que los incrementos de principio del mes fueron “preventivos” debido a que no está claro que la alza en los precios del crudo se haya trasladado al resto de la economía. “El 100% de la subida de la inflación registrada [en Europa] recientemente se debió exclusivamente al componente energético, sin que esto afectara de manera directa a la subyacente”.
Su optimismo va más allá. Ha destacado que el flujo en el estrecho de Ormuz solo se ha reducido: “de los 17,6 millones de barriles diarios de crudo, siguen transitando unos 9,5 millones gracias a que los barcos navegan de noche, en convoyes, con el transpondedor apagado o utilizando vías terrestres alternativa”. Así, según ha apuntado, la mitad del desabastecimiento lo cubren EE UU y China con sus reservas. Este segundo país ha mantenido niveles récord de crudo durante todo el año. Ante este contexto, Bonet ha compartido que el precio del barril puede estar alrededor de 93 dólares para finales de año y 85 dólares en 2027.