El castillo de Drácula, comprado por el empresario encargado del legado de Elvis Presley
El escritor Bram Stoker nunca visitó Rumania ni el propio protagonista tuvo conexión alguna con el lugar, pero es de los destinos turísticos más célebres del país
El empresario estadounidense Joel Weinshanker, principal gestor de los derechos y las propiedades de Elvis Presley, ha comprado a los herederos de la princesa Ileana de Rumania la participación mayoritaria de la empresa que opera el castillo de Bran, vinculado popularmente a Drácula, informó el viernes el diario digital económico Profit.ro. Situado en Brasov, una provincia incrustada en el corazón de la región de Transilvania –a unos 180 kilómetros al noroeste de Bucarest– esta fortaleza medieval se hizo famosa a nivel mundial gracias a la tenebrosa leyenda del conde Drácula, un sádico personaje histórico conocido como Vlad El Empalador, que inspiró a Bram Stoker para crear el vampiro más famoso de todos los tiempos. Paradójicamente, el escritor nunca visitó Rumania ni el propio protagonista tuvo conexión alguna con el lugar, pero es el destino más célebre de los turistas.
Este año, la Compañía de Administración del Dominio de Bran (CADB) alcanzó un acuerdo con una firma controlada por Weinshanker, conocido principalmente como el administrador de Graceland, la casa del rey del rock and roll en Memphis, y todo su legado. En concreto, con el grupo Ad Populum, un conglomerado especializado en productos de entretenimiento, colecciones, disfraces, juegos y marcas de estilo de vida, que se ha expandido rápidamente en los últimos años a través de una serie de adquisiciones. Según el medio rumano, la transacción se llevó a cabo unos meses después de que concluyera una disputa con la sociedad que administraba la actividad comercial del castillo en un tribunal de arbitraje en Estados Unidos. Esta acabó por determinar la transferencia completa a los herederos de la princesa Ileana (1909-1991).
Ahora, VT Bran, la compañía fundada por Ad Populum, ha tomado más del 80% de las acciones, mientras que el resto se reparte entre los sucesores de la princesa: Domingo de Habsburgo (6,67%), Alexandra Ferch (2,67%), Georg Holzhausen (2%), Johann Holzhausen (2%), Anton Sandhofer (1,67%), Andrea Alexandra Sandhofer (1,67%), Elisabeth Viktoria Sandhofer (1,66%) y Margaret Sandhofer (1,66%). Tras la transferencia de las acciones, la administración fue asumida por Steven Bieg, el director financiero de Ad Populum, y se selló un contrato con los herederos del castillo de Bran como copropietarios.
Inmediatamente después de la adquisición, la empresa estadounidense inició en Rumania una campaña de reclutamiento para ocuparse de la gestión diaria del castillo de Bran, lo que significa venta de entradas, coordinación de personal, mantenimiento, organización de eventos, informes financieros y desarrollo de equipos, incluyendo guías turísticos, personal comercial y administrativo.
El sitio más turístico de Rumania, con más de un millón de visitas por año, pasa ahora a manos de este empresario estadounidense, que posee una amplia cartera. En ella figuran NECA, uno de los mayores productores de figuras y coleccionables; Kidrobot, minorista de juguetes artísticos y artículos de colección; WizKids, una empresa especializada en juegos de mesa y miniaturas; Rubies, uno de los mayores productores de trajes temáticos del mundo, así como otras marcas conocidas como Chia Pet, Smiffys o Graceland, el complejo turístico dedicado a Elvis Presley.
De acuerdo a Profit.ro, una de las transacciones más importantes realizadas por el grupo fue la compra de Enesco en 2023, un fabricante de artículos decorativos y regalos con una tradición de más de 60 años. A través de esta adquisición, Ad Populum consolidó su presencia en el área de regalos y venta al por menor para el hogar, y obtuvo acceso a más de 8.000 tiendas especializadas. El portafolio de Enesco incluye marcas y licencias conocidas como Department 56, Disney, Jim Shore y Our Name Is Mud. El pasado año, se convirtió en uno de los principales actores en la industria de distribución de cómics y coleccionables después de que, junto con la compañía canadiense Universal Distribution, adquiriera los activos de la quebrada Diamond Comic Distributors, una empresa que dominó la distribución de productos de cómics y cultura pop a tiendas especializadas.
El castillo de Bran ha sido durante muchos años una de las atracciones turísticas en este país de la Europa del Este. El mito de los vampiros, la historia medieval y el patrimonio real han creado una combinación única que ha captado la atención de muchos extranjeros. En el último dato conocido, la empresa gestora de Bran logró en 2024 una facturación de 12,4 millones de euros y un beneficio de alrededor de 6 millones de euros, un resultado récord en la historia de la compañía, que tiene unos 80 trabajadores.
El castillo hizo su entrada oficial en la historia por un documento emitido por el rey Luis I de Anjou, gobernante de Hungría entre 1342 y 1382. Por este acto, el pueblo de Brasov recibió el privilegio de construir una fortaleza de piedra, un punto estratégico diseñado para proteger los pasos de los Cárpatos de las incursiones otomanas y fortalecer el control real sobre las rutas comerciales entre las regiones de Transilvania y Valaquia. La construcción del castillo de Bran comenzó poco después de 1377 y se completó en la década siguiente. Con los años, el castillo de Bran ha sido una fortaleza militar (siglos XIV-XVI), un punto aduanero para el comercio entre Transilvania y Valaquia, una residencia administrativa de Brasov, un lugar de refugio en periodos de conflicto, un castillo real en el periodo de entreguerras y un museo desde 1956.
Los hijos de la princesa Ileana de Rumania –Domingo Habsburgo, María Magdalena de Austria y Margarita Isabel Sandhofer– recuperaron en 2006 la propiedad del castillo tras la restitución por la expropiación que sufrió la familia real durante el régimen comunista, que finalizó en 1989. Pero, luego, siguió un largo proceso en el Centro Internacional para la Resolución de Disputas con la compañía que administraba la actividad comercial del castillo.