Ir al contenido
suscríbete

La rebaja del IVA y otros impuestos a la luz y el gas decaen este lunes por la moderación de los precios

Se mantienen hasta el 30 de junio medidas fiscales sobre carburantes aprobadas frente a las consecuencias de la guerra en Irán

Tendido eléctrico a las afueras de Sevilla. PACO PUENTES

La rebaja del IVA aplicable a electricidad, gas natural, briquetas, pellets y leña, así como la reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad decaerán este lunes debido a la moderación de los precios. Este 1 de junio se inicia la desactivación gradual de algunas de las medidas incluidas en el plan aprobado por el Gobierno en marzo para hacer frente a las consecuencias económicas del ataque a Irán por parte de EE UU e Israel.

El dato definitivo de inflación en abril, confirmado a mediados de mayo por el Instituto Nacional de Estadística (INE), habilita parcialmente la cláusula de desactivación que el Gobierno incluyó en el plan de respuesta para hacer frente al impacto económico de la guerra en Oriente Próximo y el estrangulamiento del Estrecho de Ormuz, por donde pasa el transporte de gran parte del petróleo. El mecanismo condicionaba la continuidad de las rebajas fiscales energéticas a la evolución de los precios en abril, de tal manera que si la inflación de cada componente no superaba determinados umbrales, las ayudas decaerían automáticamente a partir de junio. Las cifras publicadas por el INE dejan un escenario mixto. Las medidas vinculadas a los carburantes seguirán vigentes hasta el 30 de junio ―con independencia de que puedan prorrogarse más adelante―, mientras que las asociadas a la electricidad y al gas natural se retirarán a partir del 1 de junio.

La caída en los precios de la electricidad y del gas natural en el mes de abril permiten iniciar esta desactivación en medidas relativas al Impuesto Especial sobre la Electricidad -que se redujo del 5,11% hasta el 0,5%- y del IVA aplicable a electricidad y a gas natural, briquetas, pellets y leña -que se rebajó del 21% al 10%-.

Según el Ejecutivo, el Plan de Respuesta puesto en marcha y en vigor desde marzo está cumpliendo su objetivo principal: amortiguar el impacto del shock externo sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares. El Índice de Precios de Consumo (IPC) del mes de abril se situó en el 3,2%, lo que confirma, según el Gobierno, que las medidas puestas en marcha en España “están funcionando”, ya que sin ellas la inflación habría sido un punto superior, recoge EP.

En el caso concreto de la electricidad y del gas, los precios en abril bajaron lo suficiente para que se desactiven las medidas en marcha, tal y como recogía una de las cláusulas del real decreto-ley aprobado. En concreto, la cláusula de desactivación fijaba que, si el IPC de carburantes, electricidad y gas en abril se situaba un 15% por encima del IPC de esos componentes en abril de 2025, las medidas seguirán en vigor. Pero, si era más bajo, se desactivarían, algo que ha sucedido con las vinculadas al ámbito energético.

No obstante, cabe aclarar que las medidas sobre el Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica continuarán hasta el 30 de junio.

Las medidas sobre carburantes

En el caso de las medidas fiscales sobre los carburantes -tipos reducidos del Impuesto sobre Hidrocarburos, IVA al 10% sobre gasolinas, gasóleos y biocarburantes, y devolución parcial del gasóleo profesional- permanecerán vigentes hasta el 30 de junio.

La rebaja del impuesto especial de hidrocarburos hasta el mínimo permitido por la Unión Europea; y la devolución parcial del gasóleo profesional para transportistas. El Ejecutivo sostiene que, sin estas medidas, la inflación de los carburantes habría alcanzado el 28,9% en abril y que el plan ha permitido moderarla en más de 16 puntos porcentuales.

También continuarán en vigor las medidas sectoriales: ayudas a agricultores y transportistas, así como los descuentos reforzados del bono social eléctrico (42,5% para consumidores vulnerables y 57,5% para vulnerables severos).

Más allá de estas modificaciones, el resto del plan de respuesta seguirá operativo. Permanecen las ayudas directas a agricultores, transportistas, ganaderos y pescadores; el refuerzo del bono social eléctrico ―con descuentos del 42,5% para consumidores vulnerables y del 57,5% para vulnerables severos―; las bonificaciones para la industria electrointensiva; las facilidades para adaptar contratos energéticos y las deducciones fiscales ligadas a la electrificación y las renovables, como la instalación de placas solares, bombas de calor o puntos de recarga. También continuará el tope al precio de la bombona de butano y el refuerzo de la supervisión por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que vigila que las rebajas fiscales a los carburantes no se trasladen al precio final.

El Gobierno seguirá monitorizando la evolución de los precios y seguirá reuniéndose con los agentes sociales y los sectores más afectados para ver si es necesario seguir manteniendo algunas medidas más allá del 30 de junio, suprimirlas o introducir nuevas.

Archivado En