¿Puedes fiarte de que la IA te haga la declaración de la renta? Pros y contras
Los expertos coinciden en que esta nueva tecnología es una herramienta útil, pero que no debe monopolizar todo el proceso porque también comete errores
Desde el 8 de abril, los contribuyentes ya pueden realizar su declaración de la renta. A muchos se les habrá pasado por la cabeza acudir a la ayuda de la inteligencia artificial (IA) para resolver dudas o incluso para que haga el trámite entero. Sobre esta tesitura se pronunció hace dos semanas la directora de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández: “Yo creo que, con lo que se ha volcado todo el equipo que está por aquí en aportar las mejores herramientas de información, de ayuda, de asistencia... Yo no me arriesgaría a meterme en ChatGPT”. Los expertos consultados destacan que no es recomendable declarar el IRPF con esta nueva tecnología pero aseguran que puede ser un instrumento de apoyo.
Enrique García, CEO y cofundador de TaxDown, afirma que la IA “tiene un potencial enorme” para ayudar a los ciudadanos a elaborar su declaración de la renta, pero advierte de que “se debe hacer un uso responsable”. Así, señala que es conveniente emplearla, por ejemplo, para “realizar consultas fiscales o procesar documentos”. Francisco Serantes, coordinador del grupo de expertos en IRPF de la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf), destaca que “la IA está en pañales” para elaborar completamente la declaración de la renta. Recomienda emplear esta tecnología para cosas muy concretas como consultar “criterios jurisprudenciales o administrativos sobre la deducción de determinados gastos”.
Ambos expertos reconocen que, debido a sus fallos, estas herramientas tecnológicas no pueden monopolizar todo el proceso. García y Serantes señalan que modelos de lenguaje como ChatGPT o Copilot sufren alucinaciones, información errónea que presenta como cierta. Así, Serantes afirma que “muchas veces depende de cómo le preguntes va a dar respuestas completamente distintas“. García recomienda que para evitar esta situación, la clave “es introducir un buen prompt a la IA”, es decir, dar correctamente las indicaciones a estos bot conversacionales.
Otro elemento en contra que destacan los especialistas a la hora de emplear esta nueva tecnología cuando se realiza la declaración de la renta es que no tiene toda la información necesaria para gestionar el IRPF. Serantes asegura que la materia relacionada con impuestos “cambia muy rápido” y que no se adapta y actualiza correctamente. García matiza que, para poder beneficiarse correctamente de las deducciones fiscales, debe conocer, por ejemplo, en qué comunidad autónoma vive el contribuyente o cuál es su actividad profesional.
Relacionado con este último elemento, García y Serantes reconocen que la privacidad de los datos es otro inconveniente a sumar a la lista. Ambos especialistas se suman a la advertencia que realizó hace dos semanas Fernando Jesús Santiago Ollero, presidente del Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos de España: “Una declaración de la renta no es solo un cálculo. Es una interpretación de la vida real de una persona. Y eso, hoy por hoy, no lo hace ni el borrador ni ninguna IA”. El CEO de TaxDown advierte a los ciudadanos que, si se apoyan en estas herramientas tecnológicas para declarar el IRPF, tienen que introducir sus datos personales para hacerlo correctamente, por lo que deben saber “cómo se van a utilizar antes de ponerlos a disposición de un modelo de inteligencia artificial”.
A esta ola de la IA se ha subido también tímidamente la Agencia Tributaria. Desde Hacienda destacan que se emplea “como un punto de partida de una pequeña parte de todos los avisos” que se envían a los contribuyentes. Así, se utilizan en los mensajes de aviso por posibles errores al modificar la información sobre rendimientos del trabajo que ofrece Renta Web o los avisos que se ofrecen a potenciales no declarantes de IRPF durante el periodo de presentación voluntaria, desde el 8 de abril al 30 de junio. A este respecto, la directora de la Agencia Tributaria señaló que la herramienta puesta a disposición en la web ”es lo suficientemente válida, está lo suficientemente bien hecha como para que no se tenga que acudir a otras".
Este uso de la IA ha cambiado el panorama de los asesores fiscales. Los expertos reconocen que su irrupción va a cambiar esta profesión, pero no la va a reemplazar. García afirma que en su empresa emplean la IA para realizar sugerencias de respuestas a dudas que les plantean sus clientes, pero “ la decisión la tiene que tomar una persona“. Serantes es más contundente ya que predice que podría sustituir ”a los trabajadores junior, aquellos que acaban de empezar“, y el CEO de TaxDown sentencia: “Debemos de animarnos a aprovechar estas tecnologías, pero con herramientas para mitigar todos los riesgos que implica”.