Un ladrón con placa: detenido un agente del FBI que “perdió el control” y robó un millón en criptomonedas
Patrick Yaroch transfirió los activos de unas cuentas sospechosas vigiladas por la agencia a sus monederos digitales. Preguntó a ChatGPT qué podía hacer con ese dinero
No todos los criminales encajan en el perfil del sospechoso número uno. Paradójicamente, algunos llevan placa, credenciales de seguridad y trabajan para una de las agencias policiales más poderosas del mundo. La historia de Patrick Steven Yaroch, agente del FBI, es uno de esos casos en los que la realidad supera a la ficción: durante años, se dedicó a perseguir amenazas contra la seguridad nacional de Estados Unidos. Pero acabó perdiendo el control, según su declaración ante el tribunal federal del distrito este de Virginia. Consumido por la culpa, se entregó a las autoridades a finales de julio después de haber robado alrededor de un millón de dólares en criptomonedas de las billeteras digitales extranjeras que estaban siendo investigadas por la propia agencia.
Yaroch trabajaba como agente especial de la Oficina Federal de Investigación, donde investigaba principalmente asuntos relacionados con la contrainteligencia, el manejo indebido de información y el espionaje. También había recibido formación sobre criptomonedas y, al parecer, acabó combinando ambas áreas de conocimiento de una forma poco ortodoxa. Como se lee en su declaración jurada, el pasado 29 de julio el agente quedó con un compañero del Departamento de Justicia con el que había trabajado para contarle algunos asuntos personales. En ese momento, “Yaroch comenzó a derrumbarse emocionalmente mientras relataba lo sucedido”, se lee en el documento.
Yaroch contó que había tomado algunas decisiones muy equivocadas relacionadas con monederos de criptomonedas. Confesó que entre 2024 y 2025 empezó a investigar a una persona vinculada a “una nación adversaria” (el documento no detalla de qué país se trata), que estaba frustrado y que “perdió el control” al no poder hacer más para interrumpir o dificultar el uso que esa persona hacía de las criptomonedas y que el mismo FBI no podía o no quería actuar contra estas cuentas de activos digitales.
Así, optó por tomar cartas en el asunto. Accedió a los sistemas internos del FBI, buscó las claves privadas necesarias para tomar el control de las billeteras digitales y se transfirió dinero desde estos monederos a sus cuentas. Según su relato, realizó entre 10 y 12 transferencias, sin precisar con exactitud la cantidad exacta, ya que los fondos se habían mezclado con sus activos personales. Yaroch no utilizó ni transfirió estos fondos: quedaron en su monedero, cuyo valor ascendía a un millón de dólares.
El agente decidió contar a su compañero lo que había hecho por la vergüenza que sentía. Afirmó que sus acciones lo estaban consumiendo por dentro y que quería “quitárselo de encima” y desahogarse. Así, el mismo día, se autodenunció ante el FBI que registró su casa en Ashburn, Virginia. Las investigaciones judiciales revelaron que en mayo el agente preguntó a ChatGPT: “Si tuviera un millón de dólares, ¿cómo me sugeriría invertirlo para maximizar las ganancias y el retorno?“. También le dio algunas indicaciones: tenía 37 años, una esposa y un hijo y pretendía jubilarse a los 40. La inteligencia artificial le propuso entonces un nuevo plan de vida: mudarse a Cilento en Italia, o a Portugal y comprar un viñedo o una explotación agrícola.
Pero la conversación continuó.
- “Si tuvieras una gran cantidad de dinero (un millón de dólares) y quisieras abandonar Estados Unidos y ser residente o ciudadano de un país de la UE, ¿qué harías?“, preguntó Yaroch.
- “Yo no empezaría buscando la ciudadanía... Lo que haría con un millón de dólares... Opción 1: Portugal (mi principal recomendación)”, insistía la IA.
Y ChatGPT lo convenció. Yaroch reservó un viaje a Lisboa del 3 al 11 de septiembre de 2026 para reunirse con unos amigos. Una escapada que él probablemente no podrá hacer. El pasado 31 de julio, los agentes del FBI transfirieron las criptomonedas desde los monederos de Yaroch a las cuentas bajo el control del Gobierno estadounidense y detuvieron al ya exagente en su residencia. Por ahora no ha sido acusado de robar criptomonedas, sino de transferencia interestatal de bienes robados.
El caso de Yaroch no es aislado. En España, en septiembre de 2024 la Policía Nacional recuperó 17 millones de euros en criptomonedas, una de las mayores incautaciones jamás logradas en Europa. Los agentes detuvieron al presunto cabecilla de la trama y custodiaron las carteras digitales y sus claves en una cámara acorazada. Pero cuando fueron a acceder a ellas, el botín había desaparecido. Las investigaciones apuntaron que el responsable del robo era un funcionario judicial que hurtó las claves, las ocultó bajo el marco de una puerta en una pequeña bola de papel y se hizo con el trofeo.