Sandra Ortega ganó 307 millones con su holding empresarial gracias al alza de dividendos de Inditex
Las inversiones inmobiliarias de su brazo inversor, Rosp Corunna, rozan los 1.000 millones de valor
Sandra Ortega, primogénita del principal accionista de Inditex, Amancio Ortega, y segunda mayor inversora a título individual del gigante textil, alcanzó unos beneficios de 307 millones de euros en 2025 a través de su holding empresarial Rosp Corunna. A través de este posee el 5,05% del capital del grupo gallego, además de invertir en el ámbito inmobiliario.
Sin embargo, son los dividendos que recibe de Inditex lo que más pesa en las cuentas de Rosp Corunna, que acaban de ser depositadas en el Registro Mercantil. Este holding generó una cifra de negocios de 347,3 millones de euros, casi un 11% más que en el año anterior. De esa cantidad, el 76% tuvo su procedencia en los 264,5 millones cobrados por los dividendos que le corresponden por su 5,05% en Inditex. Por ese concepto ingresó un 9% más que en el año anterior.
En 2025, el grupo textil aprobó el reparto de 1,68 euros por título, la mitad con cargo a los beneficios del ejercicio 2024, y la otra mitad abonada como dividendo complementario. La inversión en Inditex es considerada en las cuentas de Rosp Corunna como “estratégica”, de la que dice, “no ha sido adquirida con el objetivo de enajenarse en el corto plazo”. El holding de Sandra Ortega se anota, además, un incremento de un millón de euros en su patrimonio neto, por la variación de valor de sus participaciones de Inditex en base a su cotización bursátil. Por los dividendos pagados en 2026 de esta, cobrará 275 millones.
Además de su inversión en la textil, Ortega tiene un 5,15% en la farmacéutica Pharmamar, posición que incrementó ligeramente respecto a 2024, además de gestionar “carteras de participaciones en fondos de inversión, diversas participaciones en sociedades no cotizadas, instrumentos de tesorería y derivados”, como explica en sus cuentas. En total, por cobro de dividendos ingresó 291 millones el año pasado.
A ellos hay que sumar las rentas que percibe Rosp Corunna por sus inversiones inmobiliarias. Estas se elevaron a 55,8 millones, un 16% más. Sus propiedades se ubican, principalmente, en España, Europa y Estados Unidos. De hecho, durante el año pasado constituyó una tercera sociedad filial en Alemania de Ferrado Inmuebles, la compañía con la que Sandra Ortega invierte en ladrillo. Allí compró dos inmuebles. Además, acometió reformas en varias de sus propiedades en Estados Unidos y Reino Unido. Por estos conceptos, añadió 204 millones de euros a sus inversiones inmobiliarias, cuyo valor se elevaba a cierre de año a 994,8 millones de euros, contando amortizaciones y deterioros, un 15,5% más.
Rosp Corunna cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto de 307,3 millones, un 2% más. En 2024, la compañía se anotó unos ingresos extraordinarios de índole impositivo que desaparecen este año. La sociedad de Sandra Ortega dice que “va a reinvertir en su actividad la totalidad de los beneficios generados, destinándolos a realizar nuevas inversiones y al desarrollo de los proyectos en curso”.
Frentes legales
En su memoria financiera, Rosp Corunna hace referencia a uno de los frentes legales que tiene abierto Ortega. Se trata de las seis denuncias de otras tantas entidades financieras que le reclaman 150 millones de euros por las supuestas garantías que otorgó a Room Mate, la compañía hotelera de la que tuvo el 30% del capital y que cayó en concurso de acreedores.
Como Rosp Corunna indica en sus cuentas, cuatro de esas seis reclamaciones han sido objeto de juicio a fecha de formulación de las cuentas, “habiéndose dictado sentencias favorables para el grupo en todos los casos”. El informe del auditor, Deloitte, está firmado a finales de junio.
Los administradores, dice la memoria, “no han otorgado garantía alguna respecto de dichas deudas, de lo que ostentan sólidas evidencias”, por lo que no han provisionado ninguna cantidad. EBN, Deustche Bank, Banca March, Société Générale, Bankinter y Abanca son las entidades financieras demandantes.
Este caso tiene su origen en la querella previa que Sandra Ortega presentó contra su exgestor, José Leyte, al que acusó de haber suscrito esas garantías bancarias y falsificar su firma. La Audiencia Provincial de A Coruña confirmó el sobreseimiento de la causa por falta de indicios, lo que provocó después la cascada de denuncias de los bancos por la vía civil. Las primeras resoluciones dan la razón a Ortega.
Por otra parte, esta libra otras causas más contra José Leyte, contra el que se querelló por administración desleal, acusándole del supuesto cobro de retribuciones y por la gestión de una línea de crédito vinculada a un antiguo directivo, ya fallecido, del conglomerado empresarial de la primogénita de Amancio Ortega. El Juzgado de Instrucción número 4 de A Coruña acaba de dictar el archivo de la causa.
Por último, está pendiente de sentencia en el Tribunal Supremo la demanda del propio Leyte por su despido, por el que exige el pago de un finiquito de 1,6 millones de euros. Una causa que es el germen del resto de batallas judiciales que mantiene abiertas Sandra Ortega.