El Gobierno negocia con la banca, Castilla y León y Galicia para evitar la quiebra del grupo Losán
El Ejecutivo admite que la situación de la empresa maderera es “sumamente delicada, debido a la falta de liquidez” y busca soluciones para reestructurar su deuda y reactivar las plantas productivas
El Gobierno trata de evitar la quiebra del grupo Losán, una compañía maderera que emplea más de 1.500 trabajadores en España y otros países. El Ejecutivo admite que “actualmente, la situación del grupo es sumamente delicada, debido a la falta de liquidez”, en una respuesta parlamentaria remitida al diputado del BNG Néstor Rego el pasado 10 de marzo.
Para resucitar la empresa, el Gobierno asegura que mantiene un contacto permanente con la dirección del grupo Losán y con todos los acreedores financieros, entre los que destaca la banca, la Junta de Castilla y León y la sociedad pública de...
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El Gobierno trata de evitar la quiebra del grupo Losán, una compañía maderera que emplea más de 1.500 trabajadores en España y otros países. El Ejecutivo admite que “actualmente, la situación del grupo es sumamente delicada, debido a la falta de liquidez”, en una respuesta parlamentaria remitida al diputado del BNG Néstor Rego el pasado 10 de marzo.
Para resucitar la empresa, el Gobierno asegura que mantiene un contacto permanente con la dirección del grupo Losán y con todos los acreedores financieros, entre los que destaca la banca, la Junta de Castilla y León y la sociedad pública de la Xunta de Galicia, Xesgalicia.
El objetivo de estas negociaciones es “avanzar en el plan de reestructuración del grupo, con la intención de promover la búsqueda de una solución consensuada que dote de futuro a la compañía y al empleo de sus trabajadores y haga posible la salvaguarda de los fondos públicos”, en referencia al rescate de 35 millones que le dio la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a través del Fondo de apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), el vehículo inversor que desplegó el Ejecutivo para salvar empresas del golpe causado por la crisis del covid.
El Consejo de Ministros aprobó esta ayuda pública para Losán en 2021 por ser uno de los grupos industriales más importantes en Galicia y “un referente en el sector de la madera a nivel nacional”. Losán es considerado “un grupo estratégico por su impacto en las economías regionales de Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha debido a la generación de empleo directo e indirecto, a sus políticas de sostenibilidad medioambiental, la intensidad inversora y sus políticas de diversificación de productos”.
La reciente respuesta del Gobierno destaca que “en las reuniones mantenidas con los socios del grupo Losán se han tratado las diferentes alternativas para la obtención de liquidez inmediata, que pueda reactivar las diferentes plantas productivas”.
Además de esta respuesta, el Gobierno también informó el pasado 12 de marzo a la senadora del PP, Cristina Rubio, que se interesó por esta cuestión, de que “en los planes presentados se consideraba necesaria la entrada de un nuevo inversor” y que está manteniendo “intensas reuniones” con los posibles inversores.
La SEPI, como acreedor, apoyó los planes de reestructuración presentados en 2024. Y estos planes fueron homologados judicialmente. Sin embargo, ahora el Ejecutivo añade que “la definición de las principales líneas del plan de reestructuración tienen que ser presentadas de nuevo a homologación”.
Para evitar el concurso de acreedores, la solución debe estar lista para el próximo 29 de abril, fecha límite de la prórroga concedida por los tribunales gallegos que llevan este caso. Mientras, los trabajadores de la empresa siguen manifestándose. Denunciaban a finales de febrero que llevaban cuatro meses sin cobrar y no ven una solución para desbloquear la situación.
En su pregunta parlamentaria formulada hace menos de dos meses, Néstor Rego explicaba que la compañía decretó un ERE y fuertes recortes de plantilla apenas cuatro años después de que la SEPI le concediera 35 millones de financiación a través del fondo de solvencia post-covid. La aportación consistió en un préstamo participativo de 21,6 millones y otro préstamo ordinario de 13,4 millones.