Invertir en la infancia, la vía para romper el círculo de la vulnerabilidad
“Creciendo juntos” ha ganado la XIII edición de los Premios al Voluntariado Universitario que otorga la Fundación Mutua Madrileña
En Burundi, situado en la región de los grandes lagos en África Oriental, uno de los cinco países más pobres del mundo, miles de niños acceden a la educación primaria con importantes carencias cognitivas, sociales y emocionales derivadas de la falta de estimulación en los primeros años de vida. La inexistencia de centros infantiles en comunidades rurales genera, además, un efecto en cadena, determinando no solo el futuro de los más pequeños, también el de sus familias, en un círculo de vulnerabilidad que se perpetúa.
A partir de esta realidad nació el proyecto de voluntariado “Creciendo juntos”, iniciativa en la que participan 24 alumnos de distintas universidades en colaboración con la Asociación Solidaria Universitaria (ASU ONG) que ha resultado ganadora de la decimotercera edición de los Premios al Voluntariado Universitario que otorga la Fundación Mutua Madrileña. Esta iniciativa ha sido elegida entre un total de 90 proyectos de voluntariado en los que participan más de 1.500 alumnos que estudian en 65 universidades españolas y que se realizan en colaboración con 72 ONG.
El premio, dotado con 15.000 euros, se destinará a construir y equipar una escuela infantil en la comunidad burundesa de Ndava, que acogerá a menores de entre tres y cinco años. La nueva escuela infantil busca romper el círculo de vulnerabilidad desde la raíz. Como explica Lucía Lozano, voluntaria de ASU ONG, “no hay ninguna escuela infantil que acoja a niños menores de cinco años, entonces estos se tienen que ir o con su madres a cultivar al campo o muchas veces son los hermanos mayores los que se quedan sin ir al colegio para cuidarles a ellos”.
El centro ofrecerá un espacio educativo estable y adaptado a la primera infancia, garantizando no solo el aprendizaje temprano, sino también la nutrición y la atención sanitaria básica de los menores, como remarca José Xalabarder, voluntario de ASU ONG: “Vamos a construir una escuela infantil que albergará a 250 niños entre tres y cinco años, y además de darles la educación, nuestra función es proporcionarles una comida al día y atención sanitaria básica”. Su ubicación, junto a las escuelas primaria y secundaria que ASU ONG ha construido y gestiona en la localidad, permitirá dar continuidad al itinerario educativo desde los primeros años hasta la adolescencia, dando así un impulso para demostrar que cuando se invierte en la infancia se transforma toda una comunidad.
El proyecto se enmarca en una trayectoria de casi dos décadas de trabajo de ASU ONG en Ndava, una comunidad rural de la comuna de Muhanga, en la provincia de Kayanza, que cuenta con cerca de 65.000 habitantes. A lo largo de 18 años, la organización ha ido dando respuesta a las principales necesidades de la población, como el acceso a la sanidad, la educación, el desarrollo de infraestructuras y el impulso del emprendimiento social.
Los 24 alumnos que colaboran en este proyecto cursan sus estudios en la Universidad Politécnica de Madrid, Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Carlos III, Universidad de Alcalá, Universidad de Navarra, Universidad Pontificia Comillas, Universidad Villanueva, Universidad Francisco de Vitoria, Universidad Camilo José Cela, Universidad San Pablo, Cunef Universidad y el Instituto de Empresa.
La Fundación Mutua Madrileña también ha reconocido con un segundo premio otras siete iniciativas, recompensadas con 5.000 euros cada una.
- “Creciendo juntos La Torre de Hortaleza” es un proyecto de voluntariado en el que participan cinco alumnos de varias universidades, junto a la Asociación La Torre de Hortaleza, en Madrid, y que utiliza el baloncesto para proporcionar una educación en valores a menores en situación de vulnerabilidad.
-El programa “Ocio hospitalario” en el que participan 31 jóvenes de la Universidad de Zaragoza y la Universidad San Jorge, también en la capital aragonesa, en colaboración con la ONG YMCA, desarrolla actividades lúdicas, educativas y recreativas destinadas a mejorar el bienestar emocional y social de menores hospitalizados.
- “Abracadabra, la magia vuelve a nuestros pueblos” es una iniciativa en la que colaboran medio centenar de estudiantes de la Universidad CEU San Pablo de Madrid que, junto a la Fundación Abracadabra, busca revitalizar municipios rurales en riesgo de despoblación a través de espectáculos de magia que fomentan la conexión intergeneracional.
- “Sabadeando juntos”, desarrollado por la ONG Nadiesolo en colaboración con 70 alumnos de diferentes universidades madrileñas, brinda refuerzo educativo y formación en valores a menores en situación de riesgo de exclusión social.
- El proyecto “Encuentro de sentidos. Campamento Adaptado para Personas Sordociegas”, realizado por la Asociación Española de Familias de Personas con Sordoceguera (Apascide) junto a seis alumnas de universidades madrileñas, que promueve la organización de un campamento de fin de semana para personas con sordoceguera.
-“Vacaciones en paz 2026. Acogida temporal de menores saharauis con discapacidad” es un proyecto impulsado por alumnos de varias universidades junto a las entidades Cantabria por el Sáhara y Moviendo Arena. La iniciativa promueve la acogida temporal de menores saharauis con discapacidad en un campamento de verano que tendrá lugar en Cantabria.
-El proyecto ganador de la categoría universidad solidaria ha sido el “Programa de voluntariado de cooperación internacional al desarrollo de la Universidad Miguel Hernández de Elche en Ruanda”, cuya labor consiste en brindar apoyo educativo, sanitario y comunitario a la población de este país africano.
Para promover el voluntariado entre los jóvenes, la Fundación Mutua Madrileña lleva 13 años convocando estos premios que dan visibilidad a su labor y reconocer su contribución a formar una sociedad comprometida con los más desfavorecidos. Gracias a estos premios se ha conseguido mejorar las condiciones de vida de varios colectivos necesitados, tanto dentro como fuera de España, a los que se han destinado más de medio millón de euros para impulsar los proyectos galardonados.