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Repsol se refuerza en Libia en plena búsqueda de inversores para su negocio petrolero

La compañía resulta adjudicataria en la primera ronda de bloques de exploración en el país norteafricano en casi dos décadas

Repsol, en consorcio con la húngara Mol y la turca TPOC, ha resultado adjudicataria en la primera ronda de licitación pública de bloques de exploración de petróleo y gas celebrada por la Corporación Nacional del Petróleo (NOC) de Libia en casi las últimas dos décadas, según ha informado el organismo en un comunicado oficial y confirman fuentes de la firma. La energética, que inició su actividad de exploración y producción en Libia a principios de los años 70, refuerza su negocio petrolero justo cuando sondea a inversores para buscar maximizar el valor de esta filial, de la que el fondo EIG posee un 25% por el que pagó 4.800 millones de euros en 2022.

El movimiento se produce en un momento dulce para la compañía. La empresa española ha saltado recientemente al primer plano de los inversores internacionales por su buena posición entre las petroleras que más podrían beneficiarse de la nueva situación en Venezuela tras la detención del expresidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Nada más conocerse la noticia, la acción de Repsol en la Bolsa española ha acelerado su mejora, desde el 1,5% con el que avanzaba hasta ese momento, a un 3% en el cierre de la jornada bursátil. Con ello, toca máximos desde el año 2018, a 17,12 euros la acción.

Junto a la española, la húngara y la turca, han resultado adjudicatarios en esta licitación en Libia, que busca revitalizar el sector petrolero en el país africano, los consorcios Eni-Qatar Energy, así como la estadounidense Chevron y la nigeriana Aiteo, informó la corporación. En la subasta se han asignando áreas localizadas en las cuencas terrestres de Sirte y Murzuq, así como en la cuenca marina de Sirte, en el Mediterráneo. Repsol desarrolla su actividad en el país a través de su filial Repsol Exploration Murzuq S.A. (REMSA), mientras que las operaciones de desarrollo y producción son realizadas por Akakus Oil Operations; una compañía operadora conjunta en nombre de la Corporación Nacional Libia de Petróleo y la propia Repsol, TotalEnergies, OMV y Equinor.

En su discurso, el presidente del consejo de administración de la NOC, Masoud Suleiman, destacó que el éxito de esta ronda representa un hito en el desarrollo del sector petrolero libio y duplicar la producción de crudo del país. “Esto, a su vez, conducirá a una reactivación económica que guiará al país hacia la estabilidad y la prosperidad, preservando al mismo tiempo las reservas de crudo de Libia para las generaciones futuras”, añadió, poniendo en valor como esta ronda ha atraído a importantes empresas internacionales para invertir en el país.

Suleiman recalcó que el éxito de la subasta no se limitó al número y tamaño de las empresas que obtuvieron oportunidades de inversión, “sino que representa una victoria al restaurar la confianza mundial en la capacidad de Libia para recuperarse y desarrollar sus instituciones, en consonancia con los rápidos avances globales en diversos campos, especialmente en el sector energético”.

La exploración y producción estuvo suspendida en Libia durante más de 17 años consecutivos. La Corporación Nacional del Petróleo lo revivió a principios del año pasado, a través de una ronda de licitación que recorrió varios de los principales países del mundo, para presentar el proyecto de oportunidad de inversión en 20 bloques, incluidos nueve bloques offshore y 11 en áreas cercanas a tierras libias, sobre los cuales se realizaron estudios sísmicos y técnicos para proporcionar datos claros a las empresas que desearan participar en la ronda de licitación.

En plena búsqueda de inversores

De esta manera, Repsol refuerza su negocio petrolero en plena búsqueda de inversores para maximizar su división de Exploración y Producción. La compañía ya avanzó que está buscando lo que denomina un evento de liquidez. Su apuesta por Libia, país donde históricamente ha estado muy presente pese a la inestabilidad que ha reinado en diferentes etapas, se suma a nuevos proyectos en otras latitudes como Reino Unido. La compañía firmó una joint venture en 2025 con Neo Energy con la que pretendía maximizar su capacidad de exploración y producción en aguas profundas del Mar del Norte. A finales del pasado año se sumó a la alianza TotalEnergies, lo que convierte esta joint venture en la más potente en en negocio petrolero del Mar del Norte británico.

A lo anterior hay que sumar un hito desde el punto de vista financiero. También en 2025, la filial petrolera de Repsol lanzó una emisión de bonos por valor de 2.500 millones de dólares, lo que da prueba del interés renovado por los hidrocarburos en el país norteamericano.

Y es que en el sector comparten que la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump ha sido un catalizador para el sector petrolero. El lema “drill, baby, drill” (que se podría traducir como “perfora, nena, perfora”) de su campaña electoral, se está escenificando en cuestiones mucho más tangibles tras un año de mandato. En ese escenario, Repsol está saliendo fortalecida, con Venezuela como mascarón de proa. La energética española es un actor destacado del país latinoamericano, que posee las mayores reservas de petróleo del mundo, incluso por encima de Arabia Saudí. Repsol cuenta con una capacidad de refinar este crudo alto en azufre, un valor añadido respecto de su competencia. En las próximas semanas, se espera la llegada de petróleo venezolano a España, una operativa que se había suspendido por las sanciones impuestas por Trump, que ahora se han vuelto a levantar.

La captura de Maduro por parte de la administración estadounidense y su interés por el petróleo controlado por Caracas ha impulsado la proyección de Repsol. El consejero delegado, Josu Jon Imaz, y su equipo, que ya mantenía unas buenas relaciones diplomáticas con el Gobierno norteamericano, se reunieron con el presidente en el célebre cónclave de la Casa Blanca con el sector petrolero, que se clausuró con el compromiso de elevar las inversiones en Venezuela si se propician las condiciones para ello. “Estamos preparados para invertir y triplicar la producción en Venezuela”, señaló Imaz desde Washington.

Esa proyección de Repsol a nivel internacional, y sobre todo en EE UU, país donde quiere buscar una salida a bolsa de su negocio petrolero u otro tipo de operación financiera que le permita maximizar su valor, se ha dejado ver también en Davos hace pocos días. En el Foro Económico Mundial, el CEO de Repsol se reunió con responsables de la máxima confianza de Donald Trump.

Este auge por el petróleo coincide con las dudas mostradas por Estados Unidos con algunas tecnologías renovables como la eólica marina. En el último año, la Administración Trump ha desplegado diversas medidas contra las compañías que están desplegando grandes inversiones y parques de offshore, entre los que destacan firmas como Iberdrola u Orsted. No obstante, los tribunales estadounidenses están frenando la ofensiva contra estos proyectos de energías renovables.

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