La apuesta de Microsoft por la IA: cara, gana; cruz, también

Tanto si su posible inversión en el desarrollador de ChatGPT, OpenAI, sale bien como si no, frenará a un rival

Edificio de Microsoft en Los Ángeles (California, EE UU).
Edificio de Microsoft en Los Ángeles (California, EE UU). REUTERS

Microsoft está meditando un acuerdo corporativo en el sector de la inteligencia artificial en el que gana si sale cara, y gana si sale cruz. El portal Semafor informa de una inversión de 10.000 millones de dólares (9.000 millones de euros) en OpenAI, desarrollador del popular ChatGPT, que podría remodelar el negocio de software de Microsoft. Incluso si fracasa, el CEO, Satya Nadella, frenará a un rival y posiblemente recupere gran parte de su inversión.

ChatGPT es un prototipo de chatbot de inteligencia artificial, especializado en el diálogo, lanzado el 30 de noviembre pasado por OpenAI. Destaca por sus detalladas respuestas, aunque comete errores fácticos con frecuencia.

El precio de 29.000 millones de dólares que se ha puesto a OpenAI es alto, pero defendible. Según un artículo de Reuters, la empresa aspira a aumentar sus ventas a 1.000 millones el año que viene. Eso supondría un valor de 29 veces los ingresos de 2024. El grupo de software corporativo Snowflake cotiza a 13 veces los ingresos de 2024, pero su crecimiento no se acerca ni de lejos al de OpenAI. Y la inversión es una miseria comparada con la capitalización bursátil de Microsoft, de 1,7 billones de dólares, y sus 107.000 millones de efectivo en caja.

Sin embargo, el potencial financiero de la inteligencia artificial es enorme y probablemente mayor que todo el gasto actual en software. [Según The Information, Microsoft está desarrollando nuevos algoritmos para su buscador Bing, que utilizarán ChatGPT.] Diseñar un motor de búsqueda mejor, que sepa intuitivamente lo que buscan los usuarios, sería una gran amenaza para la valoración de 1,1 billones de dólares del propietario de Google, Alphabet.

El siguiente paso podrían ser programas de IA que escribieran rápidamente mejor software y diseñaran fármacos más eficaces, creando mercados potenciales aún mayores. Además, los mayores usos de las nuevas plataformas informáticas suelen surgir tras la experimentación libre.

Por supuesto, lo más probable es que OpenAI desaparezca, como la mayoría de las empresas tecnológicas. Aun así, la inversión de Microsoft no será en vano. Alphabet ha gastado en los últimos tres años unos 100.000 millones de dólares en investigación y desarrollo, apostando fuerte por este tipo de productos, y aumentará su gasto un 13% anual en los próximos tres ejercicios, según Morgan Stanley. Al quedarse con una empresa prometedora y con investigadores escasos, Microsoft puede impedir que Alphabet gane la puja y obligarla a aumentar su gasto.

Su inteligente forma de negociar reduce aún más el riesgo de Microsoft. OpenAI ya funciona en la plataforma en la nube Azure, de Microsoft, gracias a un acuerdo de 2019 entre ambas, por el que esta invirtió 1.000 millones en aquella. La inversión propuesta ahora implicaría que OpenAI podría hacer crecer su negocio más rápido, lo que también beneficia a Azure, una parte de Microsoft que los inversores valoran mucho.

Además, el nuevo acuerdo otorgaría a Microsoft el 75% de los beneficios de OpenAI hasta que recuperara su inversión. Después retendría una participación del 49% en la firma, cuenta Semafor, citando fuentes no identificadas.

Las apuestas tecnológicas pueden ser una moneda al aire, pero esta merece la pena.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías