Sacyr gana un 13% más hasta septiembre y eleva un 47% su Ebitda

Registró un beneficio neto atribuido de 68 millones de euros

Sede de Sacyr.
Sede de Sacyr.

Los activos en concesión de Sacyr llevan en volandas el resultado del grupo al cierre del tercer trimestre. El ebitda, de 924 millones, ya supera la cifra cosechada en todo 2021 y es un 47% superior al del periodo comparable. La compañía que preside Manuel Manrique sitúa el margen en un 22,6% sobre unas ventas de 4.092 millones, que también suben un 24% respecto a septiembre del año pasado. Esa ratio de ebitda respecto a los ingresos ofrece una mejora de 360 puntos básicos.

Buena parte de los activos de la cesta concesional de Sacyr llevan incorporadas garantías de tráfico, lo que sirvió para mitigar el impacto del derrumbe de la movilidad durante la pandemia, y están ligados directamente a la inflación, lo que supone una palanca para sus ingresos en estos momentos. La compañía debe un 85% de su ebitda a negocios en concesión.

El beneficio neto declarado en los tres trimestres suma 68 millones, un 13% más que en los tres primeros trimestres del año pasado. En cuanto al flujo de caja operativo, es de 427 millones de euros, un 6% más que en el mismo periodo de 2021.

Pese al enfoque en la gestión de infraestructuras, Sacyr señaló semanas atrás que mantendrá su presencia en los servicios ambientales y urbanos. Sin embargo, ha activado la venta del 49% de la división de Servicios, además de buscar un socio inversor que se haga con otro tanto en Sacyr Agua, con el objetivo de hacer caja y reducir la deuda neta con recurso. La empresa, que cerrará en los próximos días la selección de los bancos asesores, ya viene de soltar por completo su participación en Repsol en la primera mitad del año, lo que aporta un resultado de caja positivo de 58 millones y el recorte de 563 millones en la deuda asociada a la participación. En la presentación de los resultados ante los analistas, el presidente Manrique se ha referido al interés detectado en las participaciones que se pondrán a la venta.

Tras ello, la deuda neta con recurso baja aún más en el tercer trimestre: de los 767 millones de junio a los actuales 689 millones, y el objetivo es presentar un drástico recorte a lo largo de 2023 a través de las citadas operaciones corporativas y la venta de alguna concesión madura. La deuda financiera neta engorda en 1.545 millones, hasta los 7.608 millones, la mayor parte por activos de infraestructuras que la pagan con los ingresos generados.

Precisamente, la cartera de concesiones se ha visto reforzada en lo que va de año la entrada en operación de las autopistas chilenas Américo Vespucio Oriente (1.000 millones de inversión) y Ruta 78; Mar -1 y Rumichaca-Pasto, en Colombia, y la A-3, en Italia. Con ello, Sacyr ha actualizado la valoración del área concesional, que sube al entorno de los 3.000 millones desde una reciente tasación de 2.800 millones.

Las inversiones netas en los nueve meses alcanzan los 1.311 millones, de los que una porción importante (500 millones) se deben a la referida A-3.

Mayores aportes de las obras y concesiones

Sacyr debe 1.439 millones en ingresos (un 66% más) y 542 millones de ebitda (un 65% más que a septiembre de 2021) a Sacyr Concesiones. Además de la evolución positiva de los distintos activos, la filial añade la contribución de la chilena Ruta 78 y de distintos tramos de autopista en Colombia, Paraguay e Italia. El tráfico en las  autopistas del grupo mejora un 11% respecto a septiembre de 2021 y hasta un 17% si se compara con septiembre de 2019, antes del impacto de la pandemia.

El motor de ingresos de la compañía sigue siendo Ingeniería e Infraestructuras, con 2.228 millones de euros, un 14% más que en el periodo comparable de 2021. El resultado bruto de explotación fue de 303 millones, lo que representa un alza del 25% y la consiguiente mejora del margen en más de un punto: del 12,3% al 13,6%. Sacyr explica esta buena evolución por la ejecución de los grandes proyectos de la cartera en países como Chile, Colombia, EEUU, Perú, Uruguay o España, entre otros.

Eliminando el efecto de la actividad concesional de la autopista Pedemontana y la A3, la división mantiene su margen de ebitda, situado en el 3,7%, pese a la situación extraordinaria que vive el sector por el efecto del alza del precio de los materiales.

Y la división de Servicios eleva sus ventas en un 4%, hasta los 793 millones, mientras que el ebitda se ve impactado por los precios energéticos y aprovisionamientos, quedándose con crecimiento plano, 79 millones de euros y un margen del 10%.

El grueso de ingresos futuros se estima en 53.122 millones, un 16% por encima de la cifra señalada el 31 de diciembre. De esta cartera de ventas, el 81% corresponde al área de Concesiones; un 13% es de Ingeniería e Infraestructuras, y el 6% cuelga de la división de Servicios.

La firma ha reiterado su objetivo de equilibrar la procedencia geográfica de sus ingresos y tener un 33% en Latinoamérica, otro tanto en Europa, y el tercio restante en países de habla inglesa.

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