Guerra tecnológica

EE UU planea elevar las restricciones de exportación de chips a China

Varios fabricantes de chips se verán afectados, y empresas como Dell y HPE supervisan si su negocio puede verse impactado

EE UU planea elevar las restricciones de exportación de chips a China

La guerra entre EE UU y China por dominar el negocio de los chips sigue agravándose. El Gobierno de Joe Biden planea ampliar el próximo mes las restricciones de envío de semiconductores utilizados para inteligencia artificial y herramientas para la fabricación de chips de EE UU a China, según aseguran fuentes conocedoras a Reuters.

El Departamento de Comercio de EE UU tiene la intención de publicar nuevas regulaciones basadas en las restricciones ya comunicadas por carta a principios de este año a tres empresas del país, KLA Corp, Lam Research y Applied Materials. Dichas cartas les prohibían exportar equipos de fabricación de chips a las fábricas chinas que producen semiconductores avanzados (con procesos inferiores a 14 nanómetros), a menos que los vendedores obtengan licencias del Departamento de Comercio.

Las normas también contemplarían restricciones al envío de chips avanzados para supercomputación y para tareas como el reconocimiento de imágenes y de voz impulsadas por la inteligencia artificial, algo que ya contemplaba las cartas recibidas recientemente por AMD y Nvidia. Dichas restricciones golpearon el pasado 1 de septiembre las acciones en Bolsa de ambas compañías, que tendrán que dejar de vender algunos de sus chips más avanzados a China, salvo que obtengan una nueva licencia expresa de exportación.

Las fuentes citadas aseguran que las regulaciones que planea EE UU probablemente incluirán acciones adicionales contra China. Y apuntan que las restricciones podrían modificarse y las normas publicarse más tarde de lo previsto.

Esta fórmula de las cartas permite al Departamento de Comercio de EE UU eludir largos procesos de redacción de normas y establecer rápidamente los controles que desean, y las restricciones solo se aplican a las empresas que las reciben. Pero si dichas cartas se convierten en normas su alcance se ampliaría y podrían afectar a otras compañías estadounidenses que produzcan tecnología similar a las empresas citadas, como es el caso de Intel y Cerebras Systems, que también están poniendo foco como AMD y Nvidia hacia los mercados de computación avanzada.

Otra fuente consultada por Reuters advierte que las normas también podrían imponer requisitos de licencia a los envíos a China de productos que contengan esos chips. Por ejemplo, Dell, Hewlett Packard Enterprise y Super Micro Computer fabrican servidores para centros de datos que contienen el chip A100 de Nvidia, afectado por las restricciones. Otro chip de esta compañía afectado por la medida es el H100, diseñado para acelerar las tareas de aprendizaje automático, y los sistemas que los incluyen. Dell Tecnologie y HPE ya están supervisando la situación.

Las restricciones llegan después de que EE UU haya aprobado la Ley de Chips y Ciencia, con 52.000 millones de dólares, para impulsar las capacidades nacionales de fabricación de chips. El programa también prohíbe a los fabricantes de chips que obtengan fondos federales abrir nuevas plantas de chips avanzados o expandir su producción ya existente en China durante 10 años.

Las autoridades chinas se han opuesto firmemente a todas estas medidas. Según recogieron hace días los medios de comunicación estatales, "las acciones de EE UU se desvían del principio de competencia leal y violan las normas económicas y comerciales internacionales".

En un comunicado, Pekín afirmó que la Administración estadounidense "debería poner fin inmediatamente a sus acciones indebidas, tratar de forma justa a las empresas de todo el mundo, incluidas las chinas, y hacer más cosas que conduzcan a la estabilidad de la economía mundial".

Las restricciones de EE UU en el negocio de los chips avanzados no solo tiene un impacto negativo (y perseguido) sobre China sino en la propia industria de semiconductores del país. Nvidia, por ejemplo, aseguró que alrededor de 400 millones de dólares en ventas a China podrían verse afectadas "si los clientes no quieren comprar las ofertas de productos alternativos de la compañía o si el (gobierno de EE UU) no concede las licencias de manera oportuna o niega las licencias a clientes significativos", informó la BBC.

Un portavoz del fabricante de chips estadounidense aseguró a la cadena británica que estaba en contacto con los clientes de China "para satisfacer sus compras previstas o futuras con productos alternativos". Por su parte, un portavoz de AMD dijo que no se esperaba que las nuevas normas, que impedirán el envío de sus chips MI250 a China, tuvieran "un impacto material" en su negocio.

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