Las defensas de Microsoft y Apple pueden estar sobrevaloradas

Pueden perderse un cambio de mercado, los rivales siguen a la caza de sus clientes, y los antimonopolio están ahí

Oficinas de Microsoft en Issy-les-Moulineaux, cerca de París.
Oficinas de Microsoft en Issy-les-Moulineaux, cerca de París. REUTERS

La inversión en tecnología consiste sobre todo en crear un negocio que no pueda ser copiado y obtener márgenes al estilo de un monopolio. Los inversores parecen pensar que Microsoft y Apple lo han conseguido, pero puede que estén sobrevalorando los moats (fosos, ventajas competitivas).

En el último año, las valoraciones de Meta Platforms y Netflix se han visto afectadas por la competencia en el ámbito de la publicidad y el streaming de vídeo, lo que ha llevado a los inversores a reevaluar sus perspectivas de crecimiento. Las acciones de Meta, por ejemplo, han perdido la mitad de su valor desde el inicio de 2022, a medida que los gigantes tecnológicos Amazon y Apple se expanden rápidamente en la publicidad. El auge de TikTok hace que los muros que rodean a las redes sociales dependientes de la publicidad en particular parezcan endebles. Del mismo modo, el crecimiento de los servicios de streaming de Apple, Disney y otros han ralentizado el crecimiento de los suscriptores en Netflix y presionado los márgenes.

Los inversores tienen menos preo­cupaciones en lo que se refiere a Microsoft y Apple. La cuota de mercado de envíos de teléfonos móviles de esta en el primer trimestre en Norteamérica superó el 50%, según Canalys, así que es cada vez más inconcebible pensar que los usuarios se deshagan de sus iPhone. Y es creíble pensar que el consejero delegado de la compañía de 2,5 billones de dólares, Tim Cook, tenga éxito vendiendo más publicidad y servicios financieros a sus clientes. Es aún más difícil imaginar que las empresas abandonen su software para el lugar de trabajo, a cargo de Microsoft, que, por ejemplo, tiene el 85% de la cuota de mercado del software de productividad del sector público estadounidense, según Omdia.

Y, sin embargo, los múltiplos de valoración reflejan estas expectativas relativas, y algo más. El precio de las acciones de Meta se ha corregido tanto que su valor empresarial vale ahora menos de 4 veces los ingresos estimados para los próximos 12 meses. Hace cinco años, esa métrica era de 9 veces, según Datastream. Netflix tiene un valor empresarial de 3 veces los ingresos estimados para los próximos 12 meses, la mitad de su valoración de hace cinco años. Por su parte, Apple, con 6 veces, duplica su valoración de hace cinco años. Asimismo, el múltiplo de Microsoft ha subido un 60%, hasta superar las 8 veces.

Las barreras de estas dos últimas empresas son asequibles. Los rivales siguen queriendo robarles clientes, los reguladores antimonopolio no pueden ser descartados del todo, y la mayor amenaza –que se pierdan un cambio de mercado a medida que avanza la tecnología– permanece.

Aunque los fosos protegen de los rivales, pueden hacer poco contra una ola recesiva que destroce los beneficios del sector en general. Los inversores en tecnología pueden estar en lo cierto en su análisis, pero se equivocan en la forma de valorarla.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías