Los minoritarios de Siemens Gamesa pueden esperar más

Siemens Energy podría pagar más de 18,05 euros por acción, que le darían un buen rendimiento del 10%

Fábrica de Siemens Gamesa en Hull (Inglaterra).
Fábrica de Siemens Gamesa en Hull (Inglaterra). AFP

Christian Bruch está haciendo poca gala de la caridad que implica su nombre de pila. El consejero delegado de Siemens Energy ofrece comprar a los inversores minoritarios del fabricante de turbinas Siemens Gamesa Renewable Energy a 18,05 euros por acción, la mitad del valor de las acciones a principios del año pasado. Puede permitirse pagar más.

 

Después de un ciclo aparentemente interminable de advertencias de beneficios, cualquier salida podría parecer tentadora para los accionistas de Siemens Gamesa. La empresa de 12.000 millones de euros tiene 35.000 millones en pedidos, lo que demuestra que la demanda de aerogeneradores terrestres y marinos está al rojo vivo.

Sin embargo, un catálogo de problemas en la cadena de suministro y en la producción desde la pandemia implica que está costándole ganar dinero. Las pérdidas operativas de este año, las terceras consecutivas, probablemente superen los 500 millones de euros, según las previsiones de los analistas recopiladas por Refinitiv. Eso supone un sombrío margen del -5%.

Dado que las acciones de Siemens Energy también han caído a la mitad desde principios del año pasado gracias a que posee dos tercios de Siemens Gamesa, Bruch ha decidido actuar. Con la incorporación de la empresa en apuros, simplificará una estructura corporativa complicada y permitirá a la dirección centrarse en la recuperación de las operaciones. El desplome de la cotización de Siemens Gamesa significa que no tendrá que pagar a precio de oro por el privilegio.

En total, el tercio restante de la empresa costará algo más de 4.000 millones de euros, una quinta parte menos que si se hubiera lanzado en enero con una prima similar. Pero ofrecer menos de los 20 euros por acción a los que vendió Iberdrola hace dos años puede no sentar bien a algunos accionistas. Además, Bruch se beneficia de un ahorro anual de 300 millones. Sumado a los 782 millones de beneficios operativos previstos por Siemens Gamesa en 2025 y –después de deducir el 25% del impuesto de sociedades español–, la operación debería de producir un buen rendimiento del 10%.

Es cierto que la necesidad de invertir más dinero erosionará ese porcentaje. Pero con 2.500 millones de euros de liquidez neta, a Bruch no le falta cambio. Y aunque solo necesita el 75% de las acciones para excluir la empresa, el listón del control absoluto es alto. De acuerdo con la ley de valores española, necesita el acuerdo del 90% de los accionistas minoritarios para llevar a cabo una retirada total. Una pizca de buena voluntad cristiana parece la forma más fácil de conseguirlo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías