Las quejas de las empresas y el caos empañan el primer día de descuento en la gasolina

ATA acusa al Gobierno de improvisar la medida

Hacienda promete que los anticipos llegarán la próxima semana

Colas de vehículos para repostar en una de Getafe, Madrid, este viernes.
Colas de vehículos para repostar en una de Getafe, Madrid, este viernes. Europa Press

El primer día de entrada en vigor del descuento a los carburantes ha estado marcado por el caos. Las grandes colas en los establecimientos y la caída del sistema en algunos sitios ha hecho que los consumidores tuvieran que esperar hasta más de una hora para repostar. Repsol, uno de los gigantes petroleros con más de 3.000 gasolineras a lo largo del país, ha tenido que cerrar temporalmente algunas de sus estaciones al verse sobrepasadas por la avalancha de usuarios y la lentitud del sistema informático mediante el cual se hace la bonificación de los 20 céntimos por litro.

La escena ha sido la misma en otras cadenas. Los trabajadores aseguran que la carga laboral se ha multiplicado y las estimaciones de Repsol apuntan a que el volúmen de sus operaciones es cinco veces mayor respecto al viernes pasado, cuando los conductores aún tenían que cubrir la totalidad del coste de la gasolina y el diésel.

Los problemas no son sólo de logística, las gasolineras más pequeñas tienen serias dudas de cómo va a funcionar el anticipo gubernamental para hacer frente a este gasto. La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEES) estima que entre 100 y 150 centros de repostaje han cerrado este viernes como consecuencia de la incertidumbre. Por su parte, Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) ha dicho que es “absolutamente lamentable que en estos momentos el Gobierno esté obligando a autónomos y empresarios a adelantar entre 1.000 y 1.500 euros diarios simplemente por su falta de previsión”.

Tanto la CEEES como ATA reprochan a la Administración que la solicitud del anticipo económico se haya abierto el mismo día en el que entró en vigor la norma y no antes, pues no todas las gasolineras tienen la capacidad de sufragar los 20 céntimos por litro. En respuesta, algunos ministros han salido en defensa de la medida. Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, ha destacado la "rapidez" y "eficacia" con que ha actuado el Gobierno central para bajar el precio de los carburantes.

A su vez, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha asegurado que unas 700 gasolineras de las casi 12.000 que hay en España, ya han rellenado el formulario mediante el cual se solicita el anticipo económico. Cree que el número aumentará a lo largo del fin de semana y tanto ella como el titular de Presidencia, Félix Bolaños, han hecho un llamamiento a la tranquilidad, asegurando que los anticipos de la bonificación “comenzarán a llegar la semana que viene”. A pesar de su optimismo, Montero ha reconocido que se puede dar un cierre o huelga puntual en el sector.

El descuento también ha abierto una brecha entre los gigantes petroleros y las gasolineras de bajo coste, que estudian la posibilidad de denunciar ante Competencia a empresas como Repsol o Cepsa, por presuntamente vender por debajo del coste de la gasolina. “Parece que quieren volver a recuperar la situación de oligopolio que tenían", ha dicho el presidente de grupo Moure, dueño de las gasolineras Autonetoil, tras el anuncio de que estas empresas van a aplicar un descuento adicional de 10 céntimos.

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