Aerolíneas

IAG pierde 2.933 millones y confía en que el Covid y la guerra no le impidan ser rentable este año

Prevé operar un 85% de la capacidad de 2019, desde el 36% operado en 2021

Aviones de British Airways.
Aviones de British Airways.

El segundo año de pandemia volvió a provocar fuertes pérdidas al holding de aerolíneas IAG, que declara un resultado después de impuestos y partidas excepcionales de 2.933 millones de euros, desde los casi 7.000 millones en rojo que obtuvo en 2020. La previsión para este año es volver a la rentabilidad operativa.

Se espera aún una pérdida de las operaciones en este primer trimestre de 2022 “debido a la estacionalidad normal del negocio, el impacto de Ómicron en las reservas a corto plazo y el impacto en los costes de las operaciones de la recuperación de los niveles de capacidad”, se ha señalado en el informe de resultados. Pero IAG prevé que su resultado de las operaciones sea rentable a partir del segundo trimestre, “lo que hará que tanto el beneficio de las operaciones como los flujos de efectivo netos de las actividades de explotación sean significativamente positivos para el año”.

Este escenario asume que ya no habrá nuevos contratiempos relacionados con el Covid-19 o por las restricciones de viaje impuestas por los gobiernos. También se descarta de momento un impacto material a causa de los recientes acontecimientos geopolíticos, en referencia a la invasión rusa de Ucrania.

La capacidad ofrecida por sus aerolíneas aumenta trimestre a trimestre, pero está aún lejos de los niveles de 2019. En el cuatro trimestre de 2021 la tasa de recuperación fue del 58%, en comparación con el 43% del tercer trimestre, y en el ejercicio la tasa fue del 36% respecto a la producción previa a la crisis sanitaria. Se dejan notar las fuertes restricciones a la movilidad en Reino Unido e Irlanda, mientras que las aerolíneas españolas, Iberia y Vueling, han alcanzado ofertas de capacidad del 75% y 79%, respectivamente, en el cuarto trimestre.

Los gastos unitarios excluido el combustible han caído un 13,8%, y los gastos totales por asiento y kilómetro operado son un 13,5% menores a los de 2020. Pero el ingreso de pasaje por asiento también se contrae un 2,8%.

Con todo, los ingresos de IAG han mejorado un 8,3%, hasta los 8.455 millones, y los gastos totales de las operaciones se han reducido un 26%, hasta los 11.220 millones. Caen notablemente las principales partidas de gasto: un 16% la de personal, se recorta en un 52% la de combustible, el de mantenimiento de flota es un 25% menor, y el coste por el handling baja un 2,4%.

El consejero delegado de IAG, Luis Gallego, ha reflejado esta mañana la seguridad de que se está produciendo “una fuerte recuperación”. El sector sigue apreciando dinamismo en las reservas en cuanto se levantan las restricciones para volar, pero Gallego también dice estar atento a “los recientes acontecimientos geopolíticos con el fin de gestionar cualquier impacto potencial”.

Recuperación de la capacidad en 2022

Los planes de capacidad para este primer trimestre son del 65% respecto a la oferta de 2019, y la previsión para el ejercicio es alcanzar una media de recuperación del 85%. “Ómicron ha afectado a las reservas en enero y febrero de 2022, pero ha tenido un impacto mínimo en las reservas para Semana Santa y verano de 2022”, afirma IAG en su comunicado.

El grupo, que engloba a British Airways, Iberia, Aer Lingus y Vueling, sí se vio afectado a final de año en su negocio por la rápida extensión de la variante ómicron, al tiempo que recibió como un bálsamo la apertura de la frontera de EE UU a los viajeros extranjeros el 8 de noviembre.

Pasadas las peores fases de la pandemia, el ejecutivo español apunta una lección aprendida: “Sabemos que después de la peor crisis en la historia de la aviación debemos hacer las cosas de otra manera. Nuestro modelo nos permite aprovechar sinergias tanto en ingresos como en costes mientras maximizamos la eficiencia, lo que significa que estamos preparados para volver a la rentabilidad en 2022”.

La pérdida de las operaciones del cuarto trimestre fue de 278 millones de euros (1.476 millones de euros en rojo en el mismo periodo de 2020), y la pérdida de las operaciones antes de partidas excepcionales alcanzó los 305 millones de euros (1.170 millones de euros en el mismo trimestre de 2020). En todo el ejercicio, las pérdidas de las operaciones fueron de 2.765 millones de euros (7.451 millones de euros en 2020), y antes de partidas excepcionales marcan 2.970 millones (4.390 millones en 2020).

El consejero delegado apunta que “en el cuarto trimestre, todas nuestras aerolíneas continuaron mostrando progresos en su rendimiento, optimizando su desempeño y mejorando aún más sus resultados operativos. Nuestro modelo diversificado nos ha permitido aprovechar al máximo la recuperación, ya que los mercados en los que operamos se vieron afectados en diferentes momentos y de diferentes maneras”. Gallego resalta el beneficio operativo de Iberia, de 82 millones en el cuarto trimestre “al aprovechar las oportunidades para fortalecer su posición en las rutas a América Latina y en el mercado doméstico español”.

Las cuatro grandes referencias del grupo han completado 2021 con pérdidas antes de partidas excepcionales: 1.900 millones de libras de British Airways (2.349 millones en 2020), Aer Lingus arrastra 347 millones de euros (361 millones en 2020), las pérdidas de Iberia han acumulado 234 millones (759 millones en rojo en 2020), y Vueling declara 262 millones en negativo (623 millones en 2020). Salta a la vista la mejoría de las referencias españolas tras el despliegue de una mayor capacidad.

El coeficiente de ocupación del grupo, del 64,5%, estuvo aún 20 puntos por debajo de la ocupación media de 2019. La flota se ha mantenido estable en los 531 aviones, si bien 55 terminaron el año en tierra y 29 están en venta o volverán a manos de los arrendadores. El número de empleados, cae en 10.000 efectivos, hasta los 50.222, tras los recortes en British y Aer Lingus.

Más entrada en caja

Los flujos de efectivo de las operaciones se situaron en 1.000 millones de euros en el segundo semestre de 2021, lo que implica una mejora significativa propiciada ya por “un ebitda positivo en el cuarto trimestre, por un número sólido de reservas y por un capital circulante favorable”, destaca la compañía. Pese a ello, la inversión ha estado contenida todo el ejercicio y marca 700 millones, desde los 1.700 millones previstos en el inicio del año, de la mano de retrasos en la entrada de flota de Airbus y Boeing. Para este año se espera la entrada de 25 aviones.

El efectivo entrante también mejora, con 7.943 millones, 2.000 millones por encima de la cifra de 2020. La compañía mantiene líneas de financiación generales y de aeronaves comprometidas y no utilizadas por 4.043 millones de euros, lo que eleva la liquidez total a 11.986 millones (8.059 millones de euros a 31 de diciembre de 2020). IAG ha señalado que no ha dispuesto aún de la línea de crédito renovable a tres años para Aer Lingus, British Airways e Iberia de 1.755 millones de dólares estadounidenses.

La deuda financiera, de 19.610 millones, creció el año pasado un 25%, mientras que la deuda neta lo hizo un 19,5%, hasta los 11.667 millones.

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