La escasez de litio podría provocar un cortocircuito en el coche eléctrico

UBS calcula que la demanda podría multiplicarse casi por 10 de aquí a 2030, mientras que la oferta apenas podría llegar a la mitad

Fábrica de eléctricos de General Motors en Detroit, Michigan (EE UU).
Fábrica de eléctricos de General Motors en Detroit, Michigan (EE UU). reuters

A la escasez de chips, se suma una nueva crisis de suministro para el motor: las baterías. GM ha parado sus ventas de eléctricos en EE UU, porque está desviando las baterías a los vehículos afectados por llamadas a revisión. Y Tesla ha advertido de que los precios de las materias primas están subiendo.

Las baterías necesitan metales como litio o cobalto. El litio, apreciado por su ligereza y alta densidad energética, ha visto cómo se disparaba su precio, ya que la cantidad que se extrae ha quedado por debajo de las necesidades mundiales. Los futuros del hidróxido de litio se han duplicado con creces desde septiembre. Eso debería llevar a extraer más, y es abundante en países como Australia o Chile. Pero puede llevar hasta 10 años poner en marcha una mina. UBS calcula que la demanda podría multiplicarse casi por 10 de aquí a 2030, mientras que la oferta apenas podría llegar a la mitad.

El precio de las baterías ya está respondiendo. Tras años de caídas, podría subir este año hasta 135 dólares por kilovatio hora, frente a los 132 de 2021, según Bloomberg. Benchmark Mineral Intelligence predice que una duplicación del precio del litio podría elevar el coste de las pilas un 10%. Firmas como GM, que están elevando su capacidad de producción, tendrán que hacer frente a estos costes.

Los fabricantes tienen formas de afrontarlo. Pueden intentar cobrar más a los clientes, sobre todo a los más ricos, que compran gama alta. Y la tecnología mejora: Tesla está impulsando una nueva química que reduce la dependencia de algunos materiales caros, como el cobalto. VW está desarrollando su propia cadena de suministro de baterías, y anunció una joint venture con el grupo de materiales y reciclaje Umicore en diciembre. Pero el riesgo es que las esperanzas de los políticos de contar con eléctricos abundantes y baratos para las masas podrían estar aún muy lejos, como se desprende del anuncio de Tesla del 26 de enero de que no está trabajando en un coche de 25.000 dólares. También es una mala noticia para los fabricantes tradicionales, cuyos negocios eléctricos aún no son tan eficientes como los de combustión interna.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías