A fondo

Botín se descuelga de sus rivales en la guerra del dividendo

Santander queda rezagado en la remuneración al accionista

Ana Botín, presidenta de Banco Santander
Ana Botín, presidenta de Banco Santander

Banco Santander ha superado los resultados previstos por el mercado al cierre de 2021. Ha ganado 8.124 millones, su mejor benefico en una década, y para este año espera superarlo, igual que el resto de las métricas de la cuenta y sus ratios, salvo el de capital, que prevé mantenerlo en el 12%. A lo mejor están ya cerca aquellos objetivos que el banco anunció en 2008, cuando ya iniciada la crisis financiera, Emilio Botín dijo que el grupo esperaba romper la barrera de los 10.000 millones de euros de ganancias. Eran otros tiempos. Ahora, e banco ha decidido acortar en un año los retos incluidos en su plan estratégico presentado en 2019, ejercicio que nada hacia prever el cataclismo que se avecinaba, con una pandemia que ha paralizado al mundo.

Los objetivos del plan tenían truco. Estaban previstos a medio plazo, sin definir si eran a tres o cuatro años, aunque ayer la presidenta del grupo, Ana Botín, ya explicó que durante 2022 espera que se alcancen todos los indicadores previstos, para poner en marcha un nuevo plan en 2023.

Pero antes de que se diseñen los nuevos retos del banco, Santander quiere embarcarse en la compra, si es posible, claro, de la filial de Citi en México, Banamex, lo que le permitiría codearse con su eterno rival, BBVA, es ese país. Esta adquisición puede hacer variar los planes del grupo si finalmente logra adquirir esta joya financiera que se le ha puesto a tiro a Santander, una oportunidad que no se presenta todos los días, por lo que es difícilmente justificable no apostar por ella.

Botín prefiere apostar por crecer e invertir en lugar de competir ahora en remunerar al accionista

Crecer con compras siempre ha acompañado a las diferentes estrategias de Santander, parece que está en su ADN. Como también está en su ADN mimar al accionista con los dividendos más altos de la banca española hasta ahora, porque CaixaBank y BBVA han tomando la delantera al banco de origen cántabro. CaixaBank ha anunciado un pay-out (beneficio destinado a dividendo) de hasta el 60%, y pondrá en marcha un programa de recompra de acciones aún sin definir, pero que no será menor de los 1.200 millones de euros, según el mercado. BBVA, por su parte, tiene en marcha también un programa de recompra de acciones por 3.500 millones de euros (el 10% de su capital), a lo que se suma un dividendo de hasta el 50% del beneficio.

Botín ha justificado estas diferencias lanzando unas pulladitas a CaixaBank y a BBVA. Ha asegurado que Santander “a diferencia de otros bancos”, tiene oportunidades de crecimiento, además de que debe invertir en la digitalización de un grupo que tiene presencia en Europa, frente “a otros competidores”, en alusión al banco que preside José Ignacio Goirigolzarri, solo doméstico, y al que preside Carlos Torres, sin filiales en Europa. Botín así mantiene que el banco prefiere renunciar a mejorar su dividendo para invertir en apuestas de futuro para crecer.

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