Según Bloomberg

Nvidia se prepara para abandonar la compra de ARM ante las trabas de los reguladores

La compañía daría por perdido el acuerdo histórico que selló en septiembre de 2020 para hacerse con el diseñador de chips británico por 40.000 millones de dólares, según aseguran fuentes conocedoras a Bloomberg

Logo de Nvidia en su sede en Santa Clara, California.
Logo de Nvidia en su sede en Santa Clara, California.

Nvidia parece estar a punto de tirar la toalla en la mayor adquisición de la historia en la industria de los chips. La compañía, que selló un acuerdo en septiembre de 2020 para adquirir al diseñador de chips británico ARM por 40.000 millones de dólares, estaría preparándose para abandonar la compra, según advierten a Bloomberg personas conocedoras. 

Esta agencia asegura que Nvidia ya ha informado a sus proveedores y aliados que no espera que la transacción pueda cerrarse debido a las trabas que están poniendo los reguladores de diferentes países. Y otra fuente apunta que Software, propietario de ARM, ya está preparando una salida a Bolsa de la compañía como alternativa si falla la adquisición. 

La adquisición levantó desde el inicio muchas dudas porque la operación daría a Nvidia el control sobre la tecnología y diseño de chips en los que confían sus competidores para desarrollar sus propios chips. Y es que ARM es un proveedor relevante para empresas como Qualcomm, Apple, Samsung o MediaTek. De poco ha servido hasta ahora que Nvidia se comprometa a preservar el modelo de licencia abierta de ARM y asegure que la operación va a beneficiar a la industria y que promoverá la competencia. 

El pasado diciembre, la Comisión Federal de Comercio de EE UU (la FTC) presentó una demanda para bloquear la compra, pues en su opinión daría un exceso de poder a Nvidia en el estratégico sector de los chips. El organismo defendió que la empresa combinada tendría los medios y el incentivo para usar su poder para socavar a sus competidores, reduciendo la competencia y, en última instancia, sofocar las tecnologías innovadoras de próxima generación". La FTC también aludió a un riesgo de aumento de precios.

A la preocupación de las autoridades estadounidenses se suman también las del regulador chino, que tiene bajo revisión la transacción, y las de la Comisión Europea. Esta anunció el pasado octubre una investigación, preocupada porque la operación restringiera o degradara el acceso a la propiedad intelectual de ARM, que después paró en diciembre a la espera de más información.

Según informa hoy Reuters, los reguladores antimonopolio de la UE han reanudado dicha investigación, estableciendo una nueva fecha límite, el próximo 25 de mayo, para hacer pública su decisión. La opinión que ha trascendido hasta ahora de las autoridades europeos es que temen una subida de precios y una reducción en la innovación y la elección. En Europa, también el regulador del Reino Unido, CMA, ha expresado su preocupación.

Y las trabas al acuerdo no solo provienen de las autoridades antimonopolio. Un grupo de grandes empresas tecnológicas, que incluye a Qualcomm, Microsoft, Intel, Google y Amazon, también se ha alineado contra la adquisición y ha proporcionado a los reguladores de todo el mundo suficiente munición para poner fin al trato, según advierten a Bloomberg personas conocedoras del proceso.

La dificultad para cerrar la operación también habría provocado divisiones dentro de las propias Nvidia y SoftBank. En el caso de esta última hay facciones que quieren que el proceso siga porque las acciones de Nvidia casi se han duplicado desde que se anunció el acuerdo de compra, que se llevaba a término en efectivo y acciones. Pero otras voces se inclinan por la salida a Bolsa de ARM aprovechando el apetito inversor por las empresas de la industria de los chips.

Nvidia se dio un plazo de año y medio para cerrar la operación, ampliable a dos. La primera opción parece difícil teniendo en cuenta solo los plazos que se ha dado la Comisión Europea y que la demanda de la FTC podría llevar meses. 

La postura oficial desde Nvidia es que siguen trabajando para "demostrar que esta transacción beneficiará a la industria y promoverá la competitividad" y la de SoftBank que "tienen la esperanza de que la transacción sea aprobada". Pero en la industria se teme que la operación termine como el acuerdo de compra de NXP Semiconductors por parte de Qualcomm. La operación, valorada en 47.000 millones de dólares, no llegó a materializarse tras las reticencias de las autoridades chinas y estadounidenses. 

Según Bloomberg, SoftBank y ARM tienen derecho a quedarse con 2.000 millones que Nvidia pago en el momento del acuerdo de compra, incluida una partida de 1.250 millones de dólares, ya salga el trato adelante o no. 

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