Mr. Inflación: logró un 54% de rentabilidad en 2021 anticipando la fuerte subida de precios

El gestor de fondos se endeudó para apostar contra los bonos europeos

El gestor de fondos Crispin Odey.
El gestor de fondos Crispin Odey.

Crispin Odey es uno de los inversores más famosos del Reino Unido. El gestor de fondos de inversión libre (hedge funds, en la jerga) se hizo muy popular en 2008, cuando apostó por el desplome del sector bancario y obtuvo un beneficio de 28 millones de libras con la jugada (33 millones de euros). Volvió a los periódicos en 2016 por su denodado apoyo a la causa del Brexit, para la que donó cerca de un millón de libras, y gracias a la cual se embolsó 220 millones apostando por la debacle de las Bolsas tras el voto a favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europa.

Los resultados de sus fondos han sido mucho más mediocres de lo que pudiera parecer porque a estos sonoros aciertos también ha sumado importantes tropiezos. Sin embargo, en 2021 volvió acertar de pleno. Esta vez con la inflación.

Crispin Odey fue una de las primeras voces que empezó a alertar en los mercados financieros de que las políticas monetarias de inyección de estímulos (desarrolladas tanto en el Reino Unido como en la Unión Europea o en Estados Unidos) acabarían por provocar un fuerte repunte de los precios.

Ahora bien, ¿cómo puede sacar provecho un inversor de que la inflación repunte? La estrategia de los fondos de Odey fue centrarse en posiciones cortas sobre la deuda soberana.

Apuestas bajistas

  • Fed. Esta vez Crispin Odey acertó, pero lleva varios años en el que sus predicciones catastrofistas sobre la evolución de la economía mundial y los mercados financieros le han hecho perder mucho dinero. Entre 2015 y 2018 el patrimonio que gestionaba a través de sus fondos cayó a la mitad entre las malas inversiones y la huida de clientes. El gestor ha perdido dinero en cinco de los últimos siete años.
  • Libra. A pesar de que su defensa de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el gestor no ha dudado en apostar contra las acciones de compañías británicas y contra la cotización de la libra esterlina frente a otras divisas en los momentos más inciertos del proceso de desconexión. Odey siempre ha argumentado que sus posiciones políticas y sus estrategias de inversión eran independientes y que nunca ha tratado de manipular los mercados.

Los bancos centrales han estado años y años comprando bonos para que bajara el tipo al que se financian Gobiernos, empresas y familias. España, por ejemplo, llegó a financiarse a unos tipos cercanos al 7% en 2012. Cuando el BCE empezó a comprar los bonos del Tesoro cayó el tipo implícito del bono a 10 años hasta llegar a emitir deuda a tipos negativos en 2020.

Estas compras de deuda por parte de los bancos centrales han hecho que bajen los tipos y que se revaloricen los bonos (por el aumento de la demanda). Ahora bien, si la inflación se dispara, tal y como esperaba Odey y como realmente ha ocurrido, el BCE o la Reserva Federal han tenido mucha presión para recortar rápidamente los programas de compra de deuda y evitar así que se recalentaran sus economías.

Si baja la compra de bonos, se deprecia su valor, y ahí es dónde saca provecho Odey. De hecho, en noviembre llegó a tener el 902% del patrimonio del fondo dedicado a invertir en corto sobre bonos. ¿Cómo se llega a ese porcentaje? Porque al tratarse de un fondo de inversión libre puede endeudarse y tener una exposición a un activo muy superior al patrimonio que maneja el fondo.

Estas apuestas contra la deuda soberana implican que cuando los bancos centrales han empezado a subir tipos, y se ha empezado a devaluar la deuda soberana, Crispin Odey y los inversores que le han seguido se han hecho de oro. De acuerdo con datos a los que ha accedido Bloomberg, su hedge fund logró una rentabilidad en 2021 del 54%, su mejor ejercicio desde el año de 2007.

Las apuestas bajistas contra la deuda soberana no han sido su único acierto del año. También ha contribuido a la buena rentabilidad la inversión en Oxford Nanopore, una compañía de secuenciación de ADN que se disparó en Bolsa tras empezar a cotizar en Londres en septiembre.

Aunque esta vez se ha vuelto a apuntar un tanto, los que han acompañado a Odey desde hace años no tienen que estar contentos. De acuerdo con cálculos de firmas especializadas, quienes invirtieran con él en 2007 habrían visto en todos estos años como su inversión ha menguado un 50%. En 2020, por ejemplo, el hedge fund de Odey cayó un 31%, y en 2016 cerca de un 49%.

La montaña rusa de invertir con el célebre gestor ha sido especialmente extrema el pasado ejercicio. A finales del primer trimestre había logrado una revalorización del 108%, mientras que a mediados de año hubo un momento que estaba en negativo.

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