La salida de BNP de EE UU es lógica, pero tiene su complicación

Hay pocos compradores potenciales con efectivo disponible

Sucursal de BNP en Nantes.
Sucursal de BNP en Nantes. reuters

El jefe de BNP Paribas, Jean-Laurent Bonnafé, se sube al carro de vender en EE UU. Ha contratado a JP Morgan y Goldman Sachs para que le ayuden a vender Bank of the West, con sede en California, por hasta 15.000 millones de dólares.

La venta es una obviedad, dado su limitado solapamiento con el negocio europeo. Y podría crear valor: los 10 mayores bancos de EE UU cotizan de media a 1,9 veces el valor contable tangible futuro, mientras que BNP lo hace a apenas 0,8 veces.

Pero puede decirse que llega un poco tarde: BBVA vendió este año su unidad estadounidense a PNC Financial Services por 11.600 millones de dólares. Y el precio de 15.000 millones por Bank of the West parece excesivo. Es más de 1,5 veces el valor contable tangible, según Jefferies. El negocio ha producido este año un 12% de rentabilidad sobre los fondos propios, calculamos, usando un tipo impositivo del 21%. Suponiendo un coste de los fondos propios del 10%, eso sugiere un múltiplo más cercano a 1,2 veces el valor contable, y una valoración de 12.000 millones.

El mayor problema es que Bonnafé tiene pocos compradores obvios en efectivo. PNC está ocupado con la integración. Otros como KeyCorp, TD Bank, Bank of Montreal y Royal Bank of Canada podrían estar interesados. pero solo TD tiene suficiente capital disponible para una compra en efectivo, asumiendo que un comprador querría mantenerse al menos 2 puntos porcentuales por encima de su ratio de capital mínimo regulatorio. Una operación con un gran componente de capital dejaría a Bonnafé en minoría en un banco que no controlaría. Por tanto, es posible que tenga que aceptar un precio bajo si quiere una escisión limpia.

Los accionistas también estarán inquietos por lo que hará BNP con los ingresos. Bonnafé podría considerar una fusión con otro gran banco europeo. Pero posibles objetivos, como Unicredit o Commerzbank, ofrecen pocos ahorros de costes y una rentabilidad aún menor. Sería mejor que devolviera el dinero a los inversores, por ejemplo comprando la participación del 7,7% del Gobierno belga. Bonnafé va por el buen camino, mas la ejecución será complicada.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías