Transporte

Las aerolíneas urgen un plan en El Prat contra los colapsos por el control aéreo francés

Reclaman a Transportes la reactivación de la mesa técnica Barcelona a Punt, cuya última reunión se celebró en septiembre de 2019

Vista del aeropuerto de Barcelona.
Vista del aeropuerto de Barcelona.

La tensión generada en torno a la ampliación de Barcelona-El Prat está dejando en un segundo plano problemas operativos de primera magnitud en la infraestructura. Al menos así lo estiman sus usuarias, las compañías aéreas, que han vuelto a percibir este verano cómo el control aéreo francés hacía de embudo para el tráfico. El foco está en las regulaciones de capacidad del centro de Marsella.

Las empresas, con Vueling a la cabeza, urgen que se retomen las reuniones de la mesa técnica Barcelona a Punt. Se tata de trazar alternativas para una actividad que, en su salida hacia Europa, depende del conflictivo centro de control.

La asociación de aerolíneas ALA, Vueling a título particular, la Dirección General de Aviacion Civil, Aena, la consellería de Territorio de la Generalitat, los ayuntamientos de Barcelona y El Prat, la Federación de Municipios de Cataluña, la Cámara de Comercio, el RACC y Enaire, se sentaban en un foro que promueve la Secretaría de Estado de Transportes y cuya última reunión se produjo en septiembre de 2019. La pandemia y la consiguiente caída del tráfico aéreo, comenta uno de los participantes en Barcelona a Punt, han relegado al olvido esta experiencia de colaboración entre los principales agentes con voz en Barcelona-El Prat y el espacio aéreo.

Los paros en años anteriores en Marsella no fueron acompañados de servicios mínimos ni respetaron los sobrevuelos entre terceros países

La búsqueda de soluciones es vital para la citada Vueling, líder del que ha sido calificado como el aeropuerto mejor conectado del continente con el resto de Europa. Las huelgas de los controladores de Marsella, que denuncian falta de efectivos, ya impactaron en el tráfico aéreo en los veranos previos a la crisis sanitaria.

Las regulaciones se han disparado en Europa en julio y agosto, debido a falta de capacidad, carencia de controladores y meteorología adversa, y más de un 30% de esas restricciones se debieron al centro de Marsella. Las aerolíneas vuelven a temblar.

Los paros en años anteriores en ese punto del sur de Francia no fueron acompañados de servicios mínimos ni respetaron los sobrevuelos entre terceros países, lo que atascó en no pocas ocasiones los aeropuertos de la costa Este de España.

Soluciones

En 2019 se comprometieron refuerzos en el control aéreo de Barcelona, mientras Vueling elevó el número de aviones en reserva para responder ante cualquier eventualidad. Además, se estudió la configuración de rutas alternativas desde Barcelona hacia espacio aéreo de Argelia y Túnez para llegar al centro de Europa evitando Marsella. Una solución que suponía más tiempo de viaje y gasto de combustible, pero que salvaba del colapso al segundo aeropuerto de la red de Aena.

Este tipo de iniciativas respondían a un informe de Eurocontrol, encargado a finales de 2018 con el diagnóstico y posibles soluciones a los problemas de una infraestructura que en 2019 rozó la saturación, con 53 millones de viajeros sobre un techo de 55 millones.

Entre las compañías aéreas cunde la preocupación y se urge el debate sobre cuestiones operativas en un final de verano en que el debate sobre El Prat se ha centrado en la ampliación. La inversión de 1.700 millones ha sido paralizada por la falta de acuerdo entre Gobierno central y Generalitat.

Los grupos políticos en el Congreso de los Diputados pidieron explicaciones ayer a la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, sobre el parón del macroproyecto. La representante del Gobierno comparecía en la Comisión de Transportes para explicar las líneas de actuación de su departamento en la segunda mitad de la legislatura y se refirió a “discrepancias” en el seno del Govern catalán como detonante de la decisión.

Respecto a la oposición a la iniciativa de la parte de Unidas Podemos en el Gobierno, Sánchez señaló que los estudios de impacto ambiental iban a acometerse con máximo rigor y existía un plan de mayor protección para el área de La Ricarda.

Ráquel Sánchez: “Los 1.700 millones de El Prat no salen de los PGE”

Respuesta a la Comunidades. La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, recordó ayer en el Congreso que las partidas previstas para la ampliación de Barcelona-El Prat, ahora congelada, no parten de los Presupuestos Generales del Estado: “La actuación estaba en los presupuestos de Aena y se sufraga con la recaudación de tasas. Por tanto, no puede ser distribuida entre Comunidades Autónomas que así lo han demandado”.

En vía muerta. “Lamento como ministra y como catalana que se haya producido esta situación”, reconoció Sánchez en referencia a la ruptura del pacto alcanzado con la Generalitat el 2 de agosto para lanzar la transformación de El Prat.

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