Aerolíneas

La neoyorquina Jetblue busca una nueva revolución del ‘low cost’ en el Atlántico

El nuevo competidor en vuelos transoceánicos promete crecimiento entre EE UU y Londres

El A321 LR de Jetblue a su llegada al aeropuerto de Heathrow el pasado día 12.
El A321 LR de Jetblue a su llegada al aeropuerto de Heathrow el pasado día 12.

Numerosas aerolíneas no han dejado de dar pasos para transformar el transporte aéreo ni en tiempos de pandemia. Es el caso de la estadounidense Jetblue, pionera del low cost en conectar su país de origen con Europa utilizando el avión de pasillo estrecho de Airbus A321 LR (138 asientos en la configuración elegida por Jetblue).

La compañía pidió 13 de estos aparatos al fabricante europeo y otros 57 de distintas variantes del A321neo en su intención de competir por el tráfico transoceánico. Su CEO, Robin Hayes, aprecia oportunidades tras lo peor de la crisis: “A medida que el Reino Unido se abre a los viajeros que vienen de EE UU, nuestros vuelos podrán satisfacer la demanda acumulada”, afirmó el 12 de agosto, cuando se estrenó la oferta comercial de Jetblue en el largo radio. El ejecutivo desveló el plan de lanzar la ruta Boston-Londres en el verano de 2022.

Antes de esta referencia del bajo coste, algunas de las usuarias del modelo A321 LR han sido TAP, SAS o Aer Lingus (IAG), todas ellas tradicionales en la larga distancia. Sin embargo, la eficiencia del aparato podría incentivar una nueva oleada de aerolíneas económicas volando entre la costa Este de EE UU y Europa.

La aerolínea prevé volar entre Boston y Londres en el verano de 2022

Si antes del coronavirus Norwegian llegó a ser la referencia extranjera líder en tráfico en Nueva York, ahora es la low cost con oficina en Queens y base en el aeropuerto JFK la que toma el relevo e inquieta a los gigantes.

El lanzamiento de su primer vuelo comercial entre el aeropuerto neoyorquino y el londinense de Heathrow pone en guardia a British Airways, cabecera del grupo IAG, y a otros rivales como Iberia, American Airlines, Air France o Lufthansa, cuya oferta se basa en aviones de fuselaje ancho y doble pasillo como el A330, A350 o el B787. Desde la británica Virgin Atlantic se reconoce que se estudia a Jetblue con máxima atención.

Falta de ‘slots’

Un alto directivo del sector aéreo recuerda que la estadounidense opera aún bajo mínimos con el revolucionario A321 LR: tiene una frecuencia diaria con Heathrow y otra con Londres Gatwick. “No cuenta con más slots, mientras que los competidores tradicionales ocupan varios al día”. Eso sí, concede que se trata de “un fenómeno al que habrá que prestar atención”. La aerolínea prevé incrementar su oferta a partir del 29 de septiembre.

En el sector cunde la opinión de que el uso de un tipo de avión difícilmente consolida una gran ventaja. Si funciona, simplemente es adquirido por la competencia.

IAG ya exploró al milímetro la evolución de Norwegian, que motivó el lanzamiento de Level, y en su entorno se asegura ahora que vuelve a sentirse la tensión competitiva. Quizás porque Aer Lingus ya tiene el A321 LR en su flota y tanto la irlandesa como Iberia suman 14 unidades del A321 XLR pedidas.

Este último, también de pasillo estrecho, supera en un 15% el alcance del A321 LR, volando a 10.000 kilómetros de distancia. América queda al alcance de un avión que dará una nueva vuelta de tuerca en cuestión de eficiencia.

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