'Ozark' y el blanqueo de capitales

El protagonista se ve obligado a seguir blanqueando dinero del cartel mexicano de la droga para proteger a su familia

Tráiler de Ozark.
Tráiler de Ozark.

Ozark es una serie producida por Netflix cuyo director y productor ejecutivo es su protagonista principal Jason Bateman que interpreta a Marty Byrde, un padre de familia y ejecutivo financiero que, sin conocerlo, a través de su empresa y por culpa de su socio, estaba “blanqueando” dinero del cartel mexicano de la droga y que, ante el asesinato de aquel, se ve obligado a continuar con ese proceso para proteger a su familia, trasladándose a la idílica localidad de los Ozarks para establecer allí el centro de sus operaciones ilegales.

La serie parte de esta premisa para ofrecer una profunda reflexión sobre la familia, y aquello que nos une y nos hace proteger a nuestros seres queridos, pero también sobre el dinero y como este acaba condicionando no solo la vida de los individuos, sino también la de la comunidad. El territorio de los Ozarks, que se muestra como una localidad de veraneo aparentemente tranquila, pronto tornará en un protagonista más de la serie al entrar en escena toda una serie de personajes locales, a cual más siniestro, que ven amenazados sus intereses con la llegada de la familia Byrde, así como aquellos otros que se alían a los recién llegados y les ayudan en la implantación de sus negocios, todos ellos destinados a continuar “lavando” el dinero de los traficantes mexicanos.

Ozark es inclasificable en cuanto a su adscripción a un género televisivo se refiere, y se desenvuelve con la misma habilitad tanto en los territorios del thriller como en los del drama, aunque en la mayor parte de las ocasiones vira hacia la comedia negra, haciéndonos recordar el cine de los hermanos Coen o la multipremiada Breaking Bad. Pero la serie tiene el merito de alejarse de sus referentes creando un universo propio que ha ido creciendo temporada tras temporada, y que supone una de las propuestas más interesantes del panorama seriéfilo actual.

Sus diálogos, sus giros de guion, la construcción de sus personajes, y las excelentes interpretaciones de Jason Bateman, Laura Linney y Julia Garner entre otros, hace que esta historia de una familia ordinaria que se ve involucrada en tratos con la mafia y los narcotraficantes para sobrevivir sea una permanente candidata a los premios Emmy.

El blanqueo de capitales que lleva a cabo la familia Byrde en Ozark es definido habitualmente como el conjunto de mecanismos o procedimientos orientados a dar apariencia de legitimidad o legalidad a bienes o activos de origen delictivo. En otras palabras, el blanqueo de capitales, en general, involucra la estructuración de transacciones para disfrazar el origen, propiedad y ubicación de los fondos, y la integración de los fondos en el curso financiero legal en forma de bienes que tienen la apariencia de legítimos.

Cabe destacar que el Grupo de Acción Financiera Internacional define el blanqueo de capitales como la conversión o transferencia de propiedad, a sabiendas de que deriva de un delito criminal, con el propósito de esconder o disfrazar su procedencia ilegal o ayudar a cualquier persona involucrada en la comisión del delito a evadir las consecuencias legales de su acción.

Por su parte, la Ley 10/2010, de 28 de abril, de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo, considera blanqueo de capitales actividades como la conversión o la transferencia de bienes, a sabiendas de que dichos bienes proceden de una actividad delictiva o de la participación en una actividad delictiva, con el propósito de ocultar o encubrir el origen ilícito de los bienes o de ayudar a personas que estén implicadas a eludir las consecuencias jurídicas de sus actos. También la ocultación o el encubrimiento de la naturaleza, el origen, la localización, la disposición, el movimiento o la propiedad real de bienes o derechos sobre bienes, a sabiendas de que dichos bienes proceden de una actividad delictiva o de la participación en una actividad delictiva. Así mismo, la adquisición, posesión o utilización de bienes, a sabiendas, en el momento de la recepción de los mismos, de que proceden de una actividad delictiva o de la participación en una actividad delictiva o la participación en alguna de las actividades mencionadas anteriormente, la asociación para cometer este tipo de actos, las tentativas de perpetrarlas y el hecho de ayudar, instigar o aconsejar a alguien para realizarlas o facilitar su ejecución.

Para evitar estas conductas las empresas establecen programas de cumplimiento normativo que tienen por objeto el diseño de políticas y protocolos que prevengan la comisión de delitos en su seno por parte de sus empleados y que les permiten de acuerdo con el artículo 31 bis del Código Penal la exención o atenuación de la responsabilidad penal a la persona jurídica.

José Luis Luceño Oliva, profesor de Loyola Másteres.

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