Bolloré hace una retirada táctica en su incursión italiana

Es posible que no recupere toda su inversión en Mediaset, pero ahora puede centrarse en Telecom Italia

Sede de Vivendi, en París.
Sede de Vivendi, en París. REUTERS

Vincent Bolloré y Silvio Berlusconi han enterrado por fin el hacha de guerra. Un acuerdo entre la cadena de televisión del exprimer ministro italiano, Mediaset, y su segundo mayor inversor, Vivendi, anunciado el lunes, pone fin a una disputa de cinco años. Es posible que el magnate francés no recupere totalmente su inversión de 1.200 millones de euros en el grupo de televisión italiano. Pero esta retirada táctica le da más libertad para seguir con su apuesta por las telecomunicaciones del país.

Los dos empresarios, que en su día fueron muy amigos, se distanciaron después de que Bolloré diera un giro de 180 grados en la compra prevista de la rama de televisión de pago de Mediaset. Posteriormente, se hizo con una gran participación en la cadena, propiedad en un 44% del vehículo familiar de Berlusconi, Fininvest, lo que desencadenó una batalla legal.

Con la tregua, Vivendi, que posee el 28,8% de Mediaset, venderá el 5% a la cadena a 2,7 euros por acción y se deshará de otro 19,2% en cinco años, a un precio mínimo garantizado. También levantará su oposición al plan de expansión de Mediaset en el extranjero, que implica el traslado de su sede social a Holanda.

Por su parte, los Berlusconi abandonarán los planes de introducir un sistema de acciones de lealtad que habría reforzado su control sobre Mediaset. El grupo italiano también distribuirá un dividendo especial de 0,3 euros por acción este año.

Aunque el acuerdo supone un alivio para los inversores de ambas partes, Bolloré tiene que curarse más moratones. Incluso después de llegar a subir un 3,3% el martes por la mañana, las acciones de Mediaset seguían estando muy por debajo del precio medio de 3,7 euros al que compró Vivendi. Esto equivale a una pérdida de aproximadamente 300 millones de euros, que solo se compensa parcialmente con el hecho de que el grupo francés se embolsará un dividendo especial de 100 millones.

Es cierto que el acuerdo garantiza a Vivendi un mínimo de unos 660 millones por unos dos tercios de su participación, repartidos en cinco años, según nuestros cálculos. Si se añaden los 160 millones de euros que obtiene por la venta del 5% a Mediaset y el valor de mercado del 4,61% restante, los activos no superarán los 1.000 millones. Salvo una rápida subida de las acciones de Mediaset, Bolloré saldrá con pérdidas.

Aun así, el déficit es manejable para Vivendi, que tiene un valor de 34.000 millones de euros. El acuerdo también permite a Bolloré centrar toda su atención en su otra inversión italiana: una participación del 24% en Telecom Italia (cuyo valor total es de 10.000 millones), donde ya no se enfrenta a la oposición del inversor activista Elliott Management. A pesar de su retirada, la campaña italiana de Bolloré aún no ha terminado.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías