Seis fórmulas para escoger las acciones más atractivas

Los profesionales de la inversión utilizan diferentes métricas para analizar el potencial de una compañía

Seis fórmulas para escoger las acciones más atractivas

La inversión bursátil tiene algo de alquimia. De mezclar los mejores ingredientes para encontrar la fórmula perfecta. Seleccionar una acción no es algo evidente. Se pueden analizar muchas métricas: qué descuento tiene el precio de la acción respecto al valor en libros de la compañía; qué rentabilidad por dividendo ofrece; qué potencial de revalorización hay de acuerdo con los principales analistas; cuántas veces está recogido el beneficio futuro en el precio de la acción...

Cada una de estas métricas tiene su lógica, pero algunas de ellas pueden llegar a ser contrapuestas. Un caso evidente es el del descuento sobre el valor en libros. Una compañía cotizada tiene que reportar el valor contable de todos sus activos. Ahora bien, este no tiene por qué coincidir con el valor que le otorga el mercado. Los inversores pueden considerar que vale más de lo que pone en los libros de contabilidad, porque tiene una serie de intangibles y promesas de rentabilidad que no están reflejadas.

O, al revés, puede cotizar por debajo del valor en libros porque algunos de los activos están registrados a precios superiores a los que le otorga el mercado. Por ejemplo, Banco Sabadell cotiza solo a 0,2 veces de su valor en libros. El mercado descuenta que su cartera de préstamos puede registrar más morosidad de la esperada o que alguna de sus filiales no vale lo que dice. Sin embargo para algunos gestores de fondos, especialmente los que siguen la estrategia de inversión en valor, este fuerte descuento sobre el valor en libros puede implicar que haya un castigo excesivo y que el mercado no esté analizando correctamente el valor de la compañía.

Al final, hay un componente subjetivo inevitable a la hora de analizar una compañía. Dependerá de en qué métrica nos fijemos, la acción parecerá cara o barata.

Uno de los parámetros más utilizados es el PER: el número de veces que el beneficio está recogido en el precio de la acción. Este ratio precio-beneficio nos indica cuántos años de beneficios de la compañía necesitaríamos para recuperar el dinero invertido en la compra de la acción. Por ejemplo, en las compañías tecnológicas el PER suele ser muy alto porque la gente está dispuesta a pagar mucho dinero por la promesa de fuertes crecimientos de los beneficios. En España, una de las compañías que cotiza con PER más alto es Cellnex. El mercado considera que su fuerte estrategia de crecimiento inorgánico se acabará transformando en grandes beneficios futuros.

Hay algunas métricas que están pensadas para cierto tipo de inversores. Es el caso de la rentabilidad por dividendo. Se calcula como cociente entre los beneficios que se reparten entre los accionistas y el valor de la compañía. Así, existen empresas como Enagás, que opera en un sector fuertemente regulado, que paga al año un 9,4% en dividendos. Para un inversor que quiera percibir un ingreso periódico, puede ser una opción atractiva, aunque la acción no tenga visos de revalorizarse muchísimo. También hay gestores de fondos, como Antonio R. Rico, de Baelo Patrimonio, que utiliza esta métrica para agregar compañías en su cartera. “Una empresa que puede acreditar una larga historia de pagos crecientes de dividendos es, a la fuerza, una buena compañía”, explica el gestor.

Otra forma de acercarse a una compañía es buscar la opinión del consenso de analistas. Muchas casas de brokeraje tienen profesionales que siguen cada presentación de las cotizadas y le otorgan un precio objetivo a la acción (que puede ser mayor o menor del precio de cotización). Invertir en una compañía en la que la mayoría de los expertos cree que se va a revalorizar puede ser buena idea, aunque no siempre aciertan, claro. En España, una de las favoritas de los analistas es Solaria, que podría verse muy beneficiada por el programa europeo para fomentar las energías renovables.

1. Potencial alcista: la expectativa de remontada o de prolongación de las subidas

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El potencial de subida en Bolsa es probablemente uno de los indicadores más reveladores del éxito futuro de una compañía. Se trata de la distancia desde su precio actual de mercado hasta el nivel al que la valora el consenso de analistas. Un elevado potencial muestra que una empresa tiene amplio recorrido al alza, aunque este indicador resulta aún más valioso en el caso de compañías con una buena marcha bursátil, a las que el mercado ya ha dado su aval y de las que espera se revaloricen todavía más. En los valores que hayan sufrido fuertes caídas, el potencial puede ser también elevado, siempre que el mercado no vaya a revisar a la baja su valoración y ello suponga por tanto una oportunidad de compra.

Solaria. Es líder del Ibex por potencial en Bolsa, del 37,9% según el consenso de opiniones que recoge Factset. Ese potencial se explica en buena parte por la corrección que sufre el valor en lo que va de año, de más del 27% después de haber sido la estrella indiscutible del selectivo en 2020, con un alza superior al 240%. Pero pese al balance negativo en lo que va de año, la acción sigue reflejando el interés de los inversores por la energía renovable. Este sector brilló en Bolsa el pasado año y aunque en 2021 el mercado esté siendo más selectivo con los planes de crecimiento y capacidad instalada anunciados, la apuesta a futuro por las renovables es rotunda.

Cellnex. Los analistas conceden al valor un potencial de casi el 35% para este año, el segundo mayor de entre los valores del Ibex y una muestra más de la confianza del mercado, que quedó demostrada de forma incontestable en su reciente ampliación de capital. Recibió peticiones récord por 319.000 millones para una oferta de 7.000 millones de euros. El claro liderazgo de Cellnex en torres de telefonía en Europa y la proyección de su negocio la convierten en uno de los valores más atractivos del Ibex.

Grifols. Ocupa el tercer puesto del índice por potencial alcista, del 28,1%. La valoración de los analistas se corresponde con una recomendación mayoritaria de compra, ajustada por tanto al alza que se espera para este fabricante de hemoderivados. La compañía, que publica resultados el martes, destaca además por su liderazgo en un negocio con fuertes barreras de entrada.

2. Precio sobre valor en libros: cómo saber si lo barato es caro

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El precio sobre el valor en libros es una variable clave para identificar si una compañía está barata en Bolsa y también para medir el grado de desconfianza de los inversores sobre el valor contable de una compañía. Cotizar a un precio sobre valor en libros inferior a uno ya implica descuento, lo que puede plantear una oportunidad de compra. Ese descuento es, de hecho, uno de los elementos más apreciados por los gestores value, que buscan compañías atractivas por precio, a las que el mercado pueda estar dando la espalda inmerecidamente.

El descuento supone, sin embargo, una llamada de atención cuando es excesivo, ya que puede ser señal clara de que los inversores observan un importante deterioro contable en una compañía. O al menos, un serio problema en la rentabilidad del negocio.

Bancos. Son el ejemplo evidente en la Bolsa española de compañías que cotizan por debajo de su valor en libros. La entidad del Ibex que lo hace con mayor descuento es Sabadell, del 80%. Y en los siguientes puestos, ya con descuentos del 40% al 30%, aparecen CaixaBank, Santander y BBVA. Ese descuento persiste incluso tras el rally que se apuntó el sector con la rotación a los cíclicos y solo Bankinter logra cotizar con prima después del fuerte castigo bursátil sufrido con la pandemia, aunque en la previsión de Factset a un año esa prima desaparece. “El precio sobre valor en libros es una referencia muy importante porque está relacionada con la rentabilidad”, defiende Juan Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities. Los bancos, pese a esa pérdida de rentabilidad que les hace cotizar con descuento, son una de las apuestas cíclicas ante la recuperación.

Repsol. La petrolera cotiza con un descuento del 20%, aún resentida por el derrumbe del crudo en 2020 y la oleada verde que está penalizando al sector frente a las renovables. Para Mutuactivos, sin embargo, “la recuperación del precio del crudo, junto a la gestión de balance de la compañía, va a ser seguramente un revulsivo para la generación de caja, que se acabará reflejando en un mayor beneficio y estabilidad en el dividendo”.

ArcelorMittal. Cotiza con descuento del 20%, lo que le da atractivo por precio entre los cíclicos. De hecho, tiene uno de los mayores potenciales de subida del Ibex, del 20%.

3. Beneficios: la solidez que dan las ganancias, presentes y futuras

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La generación de beneficios es la piedra angular que da solidez a una compañía. A partir de ahí, es posible reducir deuda, generar caja o pagar dividendo. Aunque también hay compañías que, pese a unos beneficios modestos, o incluso pérdidas, y un apalancamiento reseñable, resultan atractivas por su capacidad de crecimiento y la promesa futura de rentabilidad: los beneficios ya llegarán.

El criterio de selección de un valor por su beneficio por acción, con ser relevante, no es determinante. “En Cellnex sería una cuestión secundaria puesto que es una empresa en pleno crecimiento”, explica Juan Fernández-Figares. El consenso de mercado, de hecho, no espera beneficio por acción este año para la compañía después de la ampliación de capital, aunque es el valor para el que se estima una mayor subida, de más del 30%, de acuerdo al precio objetivo que manejan los analistas.

Acciona. Es la compañía del Ibex que ofrece un mayor beneficio por acción este año, de 5,63 euros, según el consenso de Factset, si bien su rentabilidad por dividendo, del 2,7%, queda lejos de ser de las más elevadas del índice, al igual que su potencial, del 3,3%.

ArcelorMittal. Ocupa uno de los puestos más destacados en previsión de beneficio por acción este año, de 4,45 euros, y es además una de las compañías en las que más ha mejorado el consenso sobre los resultados para 2021 en los últimos tres meses. Así, otra de las referencias importantes sería no solo la estimación de ganancias, sino el grado en que el mercado espera que mejoren, lo que da idea de las expectativas alcistas para un valor. En el caso de la empresa acerera, en el foco del apetito inversor por los cíclicos, la previsión del mercado para su beneficio por acción este año ha dado un salto gigantesco del 77% en el último trimestre. En PharmaMar, en cambio, con una estimación de mercado de 4,34 euros de beneficio por acción, la previsión ha descendido casi el 30%.

Cíclicas y banca. “El análisis de beneficios hay que verlo en el contexto de crecimiento de la compañía en sí misma y también del sector”, señala Gonzalo Sánchez, gestor de Gesconsult. Ante la expectativa de recuperación económica, Repsol y Acerinox también destacan en la mejora de previsiones de BPA del mercado, seguidas a cierta distancia de Banco Santander y BBVA.

4. Dividendos: la selección más conservadora con la que apostar a lo seguro

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El dividendo se convierte en un activo muy preciado en momentos de crisis y también cuando la Bolsa, como sucede tras el fuerte rally acumulado desde los mínimos de 2020, ha subido mucho y una corrección resulta más probable. La retribución al accionista es criterio preferente para muchos gestores y hay fondos de inversión que centran su política precisamente en buscar las compañías más generosas. No solo por las cuantías repartidas, sino también por su continuidad en el tiempo y la fiabilidad de sus compromisos de pago.

La rentabilidad por dividendo, que pone en relación el pago al accionista con el valor en Bolsa, es una de las principales referencias, junto con el pay out, o porcentaje del beneficio destinado a dividendo, o el crecimiento en la retribución al accionista. La rentabilidad por dividendo es especialmente atractiva para el inversor que entra en una compañía, ya que se equipara a una suerte de cupón, aunque para los ya accionistas tiene el reverso negativo de que resulta mayor cuanto mayor castigo ha sufrido el valor.

Energía. El sector energético, con la excepción de las petroleras, ha sido uno de los que mejor han resistido en 2020. Iberdrola fue un ejemplo de compañía que mantuvo sin cambios su política de dividendos. Aunque son las empresas con negocio regulado –y por tanto muy previsible– las que destacan con méritos propios en rentabilidad por dividendo.

El consenso de Factset da un 9,4% a Enagás y un 6,7% a Red Eléctrica. La previsión es de una rentabilidad por dividendo este año del 7,1% para Naturgy, de en torno al 6% para Endesa y Repsol –ya en remontada con el alza del crudo– y de un 3,9% para Iberdrola, menos castigada en Bolsa. Para los expertos, y en un contexto de tipos cero, superar el 4% ya sería destacable.

Telefónica. Ha anunciado un recorte del 25% del dividendo de 2021, con el foco puesto en reducir deuda. Su rentabilidad por dividendo es aun así del 7,8%, por el efecto de la caída del valor en el último año.

Banca. Los bancos están regresando de forma paulatina al pago de dividendo tras suspenderlo en 2020 y prevén volver a su política de retribución prepandemia a partir de septiembre. La rentabilidad por dividendo que se estima para BBVA y Santander este año ronda el 4%.

5. ‘Momentum’: impulsadas por el viento de cola de las ayudas europeas

Las series temporales de los activos financieros presentan cierta inercia, es decir, los activos que se comportan mejor tienden a seguir comportándose así y los activos con peor comportamiento tienden a seguir comportándose también peor. Invertir según estos patrones es lo que se conoce como invertir de acuerdo al momentum. “Lo que tratamos de aprovechar quienes nos fijamos en este factor es esa inercia que tienen los activos financieros a seguir comportándose igual”, explica José Lizán Fernández, gestor de la sicav Gestor de RReTo Magnum.

Normalmente las mejoras de momentum vienen asociadas a eventos que suceden en el entorno de la compañía y que mejoran o empeoran las perspectivas del grupo. Se trata de catalizadores que pueden afectar tanto positivamente como negativamente. Algunas compañías que tienen un momentum interesante son:

Ence. La compañía papelera va a continuar beneficiándose del entorno favorable de precios de la pulpa. Además, “los competidores con poder de mercado están marcando subidas de precio en China que, progresivamente, se van trasladando al mercado europeo”, explica Ángel Fresnillos, director de Bolsa de Mutuactivos.

Solaria. Para el gestor de fondos de Renta 4 Javier Galán todas las compañías que se beneficiarán del plan de ayudas europeas para la transición energética y la transición digital tendrán una inercia en Bolsa importante. Además de la compañía de plantas solares Solaria, Galán también cita a Iberdrola, Indra, Dominion, Endesa, Red Eléctrica, Siemens Gamesa y CIE Automotive.

Merlin. Es otra de las apuestas de Mutuactivos. Desde la firma consideran que la “vuelta a la normalidad conectará de nuevo el precio de las acciones con el valor de los activos”.

6. Liderazgo: altas barreras de entrada que protegen el negocio

Los grandes especialistas en la selección de compañías suelen analizar en profundidad el mercado en el que opera cada cotizada para valorar si cuenta o no con un foso defensivo o alguna ventaja competitiva que haga improbable que puedan surgir otros rivales que pongan en entredicho su liderazgo.

En España hay varias compañías que han conseguido convertirse en referentes mundiales en ciertos segmentos y, más aún, han logrado un modelo de negocio difícilmente replicable, con importantes barreras de entrada.

Amadeus. Se trata del gran referente europeo para la reservas de vuelos, con pocos rivales directos. “A pesar de los efectos que persistan después del Covid, creemos que la posición de liderazgo de ­Amadeus puede suponer una oportunidad para ganar cuota de mercado y crecer en otros segmentos dentro de su sector”, apunta Ángel Fresnillos, director de renta variable de Mutuactivos.

Cellnex se ha convertido en un gigante de las torres de comunicaciones a golpe de compras. Entre 2012 y 2013 adquirió 2.500 torres de Telefónica y Yoigo. En 2015 empezó una fulgurante expansión internacional, con adquisiciones en Francia, Italia y Países Bajos. En la actualidad controla ya 58.000 emplazamientos. “La compañía ha demostrado que sabe aprovechar las sinergias y creación de valor a través del crecimiento inorgánico”, apunta Fresnillo.

Allfunds. Se trata de uno de los líderes mundiales en intermediación de fondos de inversión. Debutó hace una semana en la Bolsa de Ámsterdam, aunque se trate de una compañía española. Para Javier Galán, de Renta 4, su posición de liderazgo hace que tenga un buen potencial de revalorización.

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