Infraestructuras

Sacyr luce un ebitda latente en concesiones de 20.000 millones para prometer crecimiento y dividendos

Ultima la estructuración de una finaciación 'verde' para reducir la deuda con recurso

El presidente de Sacyr, Manuel Manrique, durante la junta telematica de accionistas celebrada esta mañana en Madrid.
El presidente de Sacyr, Manuel Manrique, durante la junta telematica de accionistas celebrada esta mañana en Madrid.

"Tenemos la mejor empresa del sector, basada en nuestra fortaleza en concesiones", ha señalado esta mañana el presidente de Sacyr, Manuel Manrique, ante la junta de accionistas. El ejecutivo ha dado por culminado con éxito el plan estratégico 2015-2020, resaltando hitos como doblar el rendimiento bruto operativo, hasta el 16%; la rebaja en un 83% de la deuda con recurso; la vuelta al dividendo; la entrada en Estados Unidos, o un flujo de caja operativo que se ha multiplicado por 13 durante el periodo. Lo que viene, según el plan 2021-2025, es mayor crecimiento y mantener la apuesta por el neogiccio concesional, del que se espera el 85% del ebitda.

Manrique ha comprometido el reparto estable de dividendos, manteniendo una rentabilidad por esta vía para el accionista del 5%. Las ventas en 2025 deberán alcanzar los 5.500 millones, desde los 4.500 millones de 2020, y el ebitda debería saltar de los 724 millones actuales a 1.200 millones. Además de un mayor margen de ebitda, Sacyr persigue incrementar en un 80% el flujo de caja operativo, subiendo de 545 millones al cierre de 2020 a 1.000 millones.

La empresa cimenta estas estimaciones sobre un ebitda latente por su negocio concesional de 20.000 millones, desde unos ingresos estimados en 32.000 millones en el negocio principal del grupo. Manrique ha vuelto a destacar el bajo riesgo de demanda de los activos y la estimación de que estos entregarán un dividendo recurrente al grupo de 200 millones anuales.

El paquete en Repsol, en el aire

El presidente Manuel Manrique ha eludido desvelar la estrategia a seguir con la participación del 7,83% en Repsol. Sacyr tiene ese paquete cubierto con derivados financieros para evitar el impacto de la volatilidad de la cotización de la petrolera en su balance. En concreto son tres derivados, firmados entre 2016 y 2017, con próximo vencimiento. En marzo del pasado ejercicio reestructuró la cobertura sobre 72,7 millones de acciones.

Preguntado por un accionista en la junta sobre el futuro de esos derivados y de la propia estancia de Sacyr en Repsol, Manrique se ha limitado a señalar que el consejo tomará decisiones en el momento cercano a la expiración de los derivados “siempre en el interés de Sacyr”.

También ha insistido en la “gestión activa de la participación” para aprovechar cualquier oportunidad que favorezca a la firma de infraestructuras. La petrolera, que protagoniza en los últimos años un giro hacia la promoción y generación de energías limpias, entregó el año pasado 112 millones de divdendo a Sacyr con cargo al resultado de 2019.

Buena parte de los 5.000 millones en inversión presupuestada para este quinquenio va a ir dedicada a concluir proyectos concesionales en obras y a dar entrada a otros nuevos. "No perseguimos tener la empresa más grande, pero sí la mejor", ha subrayado el presidente de Sacyr. La búsqueda de oportunidades abarca los campos de las infraestructuras de transportes, economía circular, agua y energía.

En su intervención, Manuel Manrique ha dejado entrever que los logros de los últimos cinco años, con la recuperación de la compañía desde una profunda crisis, están lejos de verde reconocidos en la cotización. La acción de Sacyr cuesta 2,30 euros a media jornada de hoy, con un alza del 0,7%, ante lo que el presidente ha aseverado que la mayoría de los analistas otorgan estimaciones de precio muy superiores. El Santander reanudó la semana pasada la cobertura del valor con un precio objetico de 3,18 euros por título.

Batalla a la deuda corporativa

Desde el punto de vista financiero, Sacyr ultima la estructuración de un paquete de financiación verde con el objetivo de reducir el endeudamiento con recurso. En el marco del nuevo plan estratégico, la empresa busca eliminar la carga financiera que cuelga de la matriz. Sacyr viene, además, de emitir el primer bono social de Latinoamérica, de 200 millones para respaldar una autopista colombiana.

El presidente ha señalado ante los accionistas que el grupo ha empezado a poner ya los pilares de su nueva estrategia. Y el primer paso ha sido la adjudicación de su primera concesión en Brasil, con una cartera de ingresos de 2.300 millones. También ha irrumpido en Canadá, con un contrato ferroviario en Toronto y la precalificación para varios proyectos de servicios y agua. En servicios destaca la adjudicación de uno de los lotes del servicio de limpieza de Barcelona. Y para próximas fechas se anuncia la firma de la concesión de la autopista A3 en Italia, con 2.700 millones de cartera de ingresos.

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