Rentabilidades mensuales de hasta el 15%: así operaba Arbistar

La presunta trama trabajaba con Coinbase, recién estrenada en el Nasdaq

Arbistar 2.0
Simulación de bitcoins. REUTERS

El presunto mayor caso de estafa piramidal en España mediante las criptodivisas instaba a los inversores a crear una cuenta Exchange, un espacio virtual donde realizar compra y venta de criptoactivos y a dar de alta un wallet, un monedero electrónico, en el que almacenar los activos digitales y poder operar, según detalla el auto de la Audiencia Nacional que ha decidido investigar el presunto fraude tras la inhibición del juzgado de Instrucción número 2 de Arona, en Tenerife.

Una vez realizado este proceso, los inversores debían crear un usuario en la plataforma Coinbase, que desde la semana pasada cotiza en el Nasdaq, y realizar una transferencia a una cuenta bancaria de esta plataforma domiciliada en Estonia. Tras esto, los inversores debían enviar a sus aportaciones a sus wallets dentro de Arbistar 2.0. "Desde ese momento y al menos durante los dos meses siguientes, gestionaba las inversiones, perdiendo todo control sobre las mismas los propietarios", apunta el auto.

La presunta trama ofrecía, al menos inicialmente, a los inversores rentabilidades de entre el 8% y el 15% mensual. Les pagaba semanalmente, todos los sábados, y les ofrecía sumar esas cuantías a la cifra inicial o a optar por un reembolso.

El auto asegura que la trama presuntamente usó "una parte del dinero obtenido de los inversores para entregarlo a otros inversores anteriores en pago de los altos intereses convenidos, lo cual generaba una gran confianza en ellos acerca de que su inversión era segura y muy rentable, de suerte tal que ellos mismos se incentivaban para invertir una mayor cantidad de dinero con la esperanza de obtener un beneficio aún mayor, y este esquema de naturaleza piramidal no solamente se usaba para que los que habían invertido aportaran más dinero, sino para atraer a nuevas personas que invirtieran dinero al ver los beneficios casi inmediatos que percibían los anteriores inversores".

Además, la plataforma contaba con un club de fidelidad en el que los usuarios antiguos ganaban dinero por cada usuario que llevaban.

El presunto defraudador, Santiago Fuentes, aseguró en octubre que "esto no es una estafa piramidal, ni un Ponzi, ni ninguna historia (...) es solo un error informático que tenemos que zanjar, liquidar y proseguir con nuestras empresas". "Como mínimo, todo el mundo va a recuperar lo que aportó", prometió entonces el fundador de la compañía. "Yo no me voy a mover, no he hecho nada malo", afirmó a Radiotelevisión Canaria.

Arbistar ofrecía inversiones en bitcoins y otras criptodivisas a través de un algoritmo de inteligencia artificial que denominaba comunity bot. La plataforma se dedicaba al trading automático, que consiste en un programa de ordenador que compra y vente bitcoins y otros criptoactivos aprovechando las diferencias de cambio entre las distintas plataformas.

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