Transporte

Las aerolíneas lo ven peor que en diciembre: esperan perder 40.000 millones este año

La asociación Iata prevé que las compañías europeas seguirán con el mayor impacto

Las aerolíneas lo ven peor que en diciembre: esperan perder 40.000 millones este año

El sector aéreo mundial, representado por la asociación Iata, presupuesta pérdidas para el ejercicio 2021 en una horquilla que va de 47.000 a 48.000 millones de dólares (de 39.073 a 39.905 millones de euros). La cifra está muy por debajo de los 126.400 millones de dólares que las aerolíneas dejaron de ingresar el año pasado, pero sube desde una estimación inicial de unos 38.000 millones de dólares en pérdidas. Es decir, lo ven bastante más negro ahora que a finales de diciembre.

Este año subirán a un avión unas 2.400 millones de personas (4.500 millones en 2019 y 1.800 millones en 2020), pero las compañías seguirán quemando caja: otros 81.000 millones de dólares en efectivo que se suman a la sangría de 149.000 millones de dólares en 2020.

Se espera que los ingresos de la industria sumen 458.000 millones de dólares, lo que supone un 55% sobre los 838.000 millones generados en 2019 por el sector. Eso sí, la cifra es un 23% mayor que los 372.000 millones registrados en 2020.

Las aerolíneas han triplicado su deuda, desde los 220.000 millones de dólares de 2019 a 651.000 millones

El colectivo que dirige Willie Walsh achaca el empeoramiento, en esta actualización, a los nuevos brotes de la Covid-19 y el mantenimiento de las restricciones a volar durante más tiempo del previsto. La asociación teme por la campaña de verano, y para el año completo cree que la oferta de asientos estará en un 43% de la desplegada en 2019, en comparación con el 51% que se había pronosticado a finales de 2020.

Lo peor, en Europa

En el análisis de Iata destacan las diferencias entre las distintas regiones del planeta, en función del peso del tráfico doméstico. Las mayores pérdidas se esperan en Europa, de unos 22.200 millones de dólares. En este caso solo un 11% del tráfico es nacional. En Norteamérica se ha fijado una previsión de 5.000 millones en caída de ingresos y en la región Asia Pacífico la losa es de 10.500 millones de dólares. En estas dos últimas áreas los vuelos internos representan el 66% y 45%, respectivamente.

En Estados Unidos, donde la bajada de ingresos podría ser del 2,7%, juega a favor un mayor ritmo de vacunación que en Europa, al tiempo que su economía impulsa el tráfico de carga. El sector aéreo del país norteamericano sufrió un desplome del 27% en ingresos el año pasado.

El desigual ritmo de vacunación entre los países europeos dificulta la vuelta de la movilidad y promete retrasar la apertura del corredor del Atlántico Norte. Las aerolíneas del Viejo Continente, sostiene Iata, perderán un 23,9% de ventas respecto a 2019. Un descenso alejado del fatal 43% experimentado en 2020.

En Asia Pacífico, las compañías vuelan con un 45% de los pasajeros que tomaron un avión en el ejercicio previo a la pandemia. Tira el mercado interno chino y la demanda de transporte aéreo para las mercancías. La sangría de ingresos debería reducirse del 31% fe 2020 a una estimación del 8,8% en este 2021.

También avanza rápido la vacunación en Oriente Medio, donde las pérdidas se han fijado en un 13,8% frente al 29% del último año. En Latinoamérica, la facturación del sector podría resentirse este año un 20,4%, mucho menos que el 80% de 2020. Y África pasará del 32% de pérdida a un 24%.

Catálogo de peticiones

“Esta crisis es más larga y profunda de lo que cualquiera podría haber esperado. Las pérdidas se reducirán, pero el impacto de la crisis aumenta. Hay optimismo en los mercados nacionales, donde la resistencia característica de la aviación se demuestra por los rebotes en los países sin restricciones internas de viaje. Sin embargo, las restricciones continúan frenando la demanda de viajes internacionales”, ha señalado Willie Walsh.

La Iata demanda planes de reactivación de la movilidad en cuanto la situación sanitaria permita abrir fronteras, e iniciativas para mantener la salud de las personas, en caso de que el virus no desaparezca, sin restringir de nuevo los vuelos. Otra de las peticiones es el mantenimiento de las ayudas al sector en busca de la recuperación. Y es que las aerolíneas han triplicado su deuda, desde los 220.000 millones de dólares al cierre de 2019 a una descomunal cifra actual de 651.000 millones. Otras de las reclamaciones se basan en la contención tarifaria en los aeropuertos o en el control de los precios de las pruebas de Covid-19.

“Hemos visto algunas señales preocupantes entre los aeropuertos y proveedores de servicios de navegación aérea. Heathrow, por ejemplo, intenta recuperar las pérdidas pandémicas ampliando su base de costes regulados. Estamos en esta crisis junto con nuestros socios. Recuperar las pérdidas unos de otros no es la respuesta. Todos tenemos que apretarnos el cinturón. Y los reguladores deben actuar y acabar con los comportamientos monopolísticos”, critica Walsh.

Lejos aún de la rentabilidad

El servicio de estudios de Iata ha trazado cifras de mejoría para 2021. Pero llueve sobre mojado. El tráfico de viajeros, medido en pasajeros transportados por kilómetro (RPK), estará aún en un 43% del registro de 2019, según sus previsiones.

La mejora es de 26 puntos porcentuales respecto al primer año de pandemia, pero resta incorporar la pujanza de las operaciones internacionales. Entre enero y febrero, sostiene el colectivo de aerolíneas, el tráfico internacional estuvo casi un 87% por debajo del periodo comparable de 2019.

Respecto a los factores de ocupación de los aviones, Iata no cree que se supere con mucho el 60%, lejos aún del 66% que estima como línea a partir de la que podría recuperarse la rentabilidad.

Sobre las estimaciones de recuperación, en el segundo semestre los mercados nacionales podrían recuperarse hasta el 96% de los niveles previos a la crisis, con una mejora de 48% respecto a 2020. La carga debería cerrar diciembre por encima de los volúmenes previos a la crisis, con 63,1 millones de toneladas transportadas. Este último registro estaría cerca del récord de 63,5 millones de toneladas marcado en 2018. En la actualidad, la carga estará representando un tercio de los ingresos de la industria, frente a niveles anteriores del 10% al 15%.

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