Fútbol

LaLiga carga contra la Superliga por "secesionista y elitista"

Explica que la iniciativa "no es más que un planteamiento egoísta, diseñado para enriquecer aún más a los más ricos"

El presidente de LaLiga, Javier Tebas.
El presidente de LaLiga, Javier Tebas. AP

LaLiga ha expresado este lunes su rechazo a la Superliga, la competición impulsada por 12 de los clubes más poderosos de Europa al margen de la UEFA, considerándola "secesionista y elitista", ya que a su juicio "ataca los principios de la competitividad abierta y del mérito deportivo que ocupan lo más profundo del ecosistema del fútbol nacional y europeo".

Su presidente, Javier Tebas, ha sido en los últimos meses una de las voces más contrarias a la idea de una liga cerrada entre los principales equipos europeos. "Al fin van a salir del "bar de las cinco de la mañana", de la "clandestinidad", los "gurus" de la Superliga de "powerpoint", embriagados de egoísmo e insolidaridad", publicó ayer Tebas en su cuenta personal de Twitter.

En su comunicado institucional, LaLiga explica que "el concepto propuesto por 12 clubes europeos destruye ese sueño, cerrando la puerta a la cima del fútbol europeo y permitiendo la entrada de solo unos pocos a una élite. LaLiga tiene una orgullosa historia de 90 años como competición abierta y basada en el mérito. (...)  La nueva propuesta de competición europea no es más que un planteamiento egoísta, diseñado para enriquecer aún más a los más ricos. Socavará el atractivo de todo el juego y tendrá un impacto profundamente perjudicial para el futuro inmediato de LaLiga, de los clubes que la componen y de todo el ecosistema futbolístico", explica la organizadora de los torneos de Primera y Segunda División.

Esta, junto al resto de ligas nacionales, como la Premier League inglesa o la Serie A italiana, lanzó ayer un comunicado conjunto en el que avisaban de tomar "todas las medidas a nuestro alcance, a todos los niveles, tanto judiciales como deportivos, para evitar que esto ocurra". Tanto FIFA como UEFA han avisado de que los clubes que participen en la Superliga no podrán jugar en otras competiciones nacionales, europeas y mundiales, "y sus jugadores podrían verse privados de la oportunidad de representar a sus selecciones nacionales".

Las ligas nacionales entienden que la puesta en marcha de esta competición paralela impactará de manera frontal en su futuro deportivo y financiero, pese a que el comunicado firmado por los 12 clubes fundadores de la Superliga habla de que los partidos se jugarían entre semana (se especuló con que se disputasen en fines de semana). Estos dicen que podrán seguir jugando sus competiciones nacionales "preservando el calendario tradicional de las ligas domésticas", aunque su carácter cerrado, ya que de 20 equipos que disputaran la Superliga 15 serían fijos, dejarían las ligas con pocos alicientes.

Según LaLiga, además, esta iniciativa impactará en otros deportes, ya que esta aporta unos 126 millones de euros procedentes de la venta centralizada de los derechos audiovisuales de la competición.

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