Nissan no maneja ningún proyecto de baterías para salvar sus plantas de Barcelona

La comisión de trabajo para la reindustrialización de las plantas catalanas recibe propuestas de 13 empresas

 Entrada de la planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona.
Entrada de la planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. EFE

Nissan maneja un total de 17 de proyectos de 13 empresas como alternativa para salvar sus plantas de Barcelona, pero ninguno de ellos relacionado con la producción de baterías, según han informado a CincoDías fuentes cercanas a la comisión para la reindustrialización de las factorías catalanas.

La comisión se ha vuelto a reunir este miércoles y ha informado de que la mayoría de los proyectos están enfocados en explorar la posibilidad de ensamblar vehículos eléctricos y la creación de un hub de electromovilidad integrado por varias empresas. No obstante, tanto la comisión como KPMG [asesora del proceso] no descartan la posibilidad de que aumente el número de propuestas interesadas en los activos industriales que Nissan tiene en Cataluña.

De este modo, han mostrado su flexibilidad para gestionar en las próximas fechas nuevas posibles expresiones de interés de potenciales inversores, pese a que el plazo finalizó el 31 de marzo. Solo los proyectos que han presentado la carta de intenciones tienen derecho a recibir el cuaderno de venta, con información sobre posibles líneas de ayuda y financiación.

En su día sonaron empresas como LG Chem y la francesa Schneider Electric. La Generalitat respalda un proyecto para construir una planta de producción y reciclaje de baterías, denominado Battery Hub y que busca captar 6.800 millones de los 140.00 que recibirá España del plan Next Generation UE. La próxima reunión será el 4 de mayo.

De su lado, Seat-Volkswagen, Iberdrola, Telefónica y otras empresas han creado un consorcio público-privado junto con el Gobierno para montar una fábrica de baterías. Phi4Tech construirá en Extremadura la primera fábrica de celdas de batería para coches eléctricos del sur de Europa.

Por su parte, los trabajadores denuncian que el proceso sigue “muy verde” y que faltan alternativas reales para dar una segunda oportunidad a las factorías de la compañía en Barcelona. Según explicaron fuentes sindicales a este diario, los proyectos que se han presentado para fabricar vehículos eléctricos en las instalaciones catalanas, como el de la sueca Inzile con sus camiones pequeños, no otorgan una carga productiva suficiente y, por tanto, no solventarían el problema.

Los trabajadores insisten en que la mejor opción para la reindustrialización de las plantas del fabricante nipón en la Ciudad Condal debe pasar por “proyectos industriales sólidos y de grandes dimensiones, que mantengan el nivel de empleo tanto directo como indirecto que deja el cierre de la compañía”.

Los comités de empresa también muestran su preocupación por la falta de una alternativa para fabricar baterías, que era la opción que sonaba con más fuerza. “Hemos reclamado una mayor implicación por parte de las Administraciones, ya que entendemos que a nivel público no se ha apostado lo suficiente para acercar estos proyectos a nuestros centros de trabajo”, subrayan.

Por otro lado, las mismas fuentes indican que en cuanto a la continuidad en la fabricación de vehículos, existen diversos proyectos en diferentes fases de maduración y también otros que podrían incorporarse en breve. “Algunos podrían cubrir el nivel de empleo mínimo, pero para concretarlos es necesario el apoyo al máximo de Nissan para la transición hacia la nueva actividad y a la facilitación de los activos de la compañía, y así vamos a exigirlo en caso de que se acaben confirmando alguno de estos planes”, defienden los sindicatos.

Según el calendario acordado por la comisión de trabajo, tras una primera evaluación de las propuestas y la solicitud de información adicional [en caso de que fuera necesario] por parte de KPMG, a partir del 1 de junio la comisión de trabajo seleccionará los proyectos que cumplan los requisitos y, durante el mes de julio, los inversores seleccionados deberán presentar sus ofertas vinculantes. A partir de entonces se hará una selección y solo los proyectos elegidos entrarán en la fase de negociación con todos los integrantes de la mesa hasta octubre.

Casi 25.000 empleos, en juego

La cifra total de despidos si no llega un inversor es de 2.525 personas, después de que la multinacional nipona decidiese mantener el centro de recambios de El Prat, donde trabajan unas 110 personas, y se abriera a dejar fuera del expediente a otras 400 personas: 300 del centro de I+D y 100 del área de compras. No obstante, la cifra total de empleos que está en juego es de casi 25.000 sumando los puestos indirectos.

Nissan anunció el cierre de sus plantas de Barcelona a finales de mayo del año pasado y tras más de 36 horas de mediación y meses de huelga, empresa y sindicatos alcanzaron un acuerdo en agosto del mismo año por el cual la dirección se comprometió a no realizar “despidos traumáticos” hasta finales de 2021. Si finalmente no prospera ninguna alternativa, los centros bajarán la persiana en diciembre de este ejercicio.

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