Tipos de interés

Las grandes gestoras ven el bono de EE UU en el 2% y el ‘bund’ al cero a fin de año

Apuntan a un nuevo entorno de rentabilidades al alza y crece la presión ante una posible corrección en los activos de riesgo

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La reciente y rápida subida de rentabilidades de los bonos soberanos es un fenómeno que tendrá continuidad en los próximos meses, para inquietud de los bancos centrales y de los inversores en los activos de riesgo, como la renta variable o la deuda corporativa, donde podrían registrarse correcciones después de las fuertes revalorizaciones acumuladas desde hace ya casi un año. Al menos es el pronóstico de las grandes firmas de inversión, que estos días revisan al alza sus previsiones sobre la evolución del treasury y del bono alemán, y la idea que va ganando consenso en el mercado, a pesar de que en la sesión de ayer el alza en las rentabilidades se tomara un respiro.

Goldman Sachs acaba de elevar su previsión para el treasury al 1,9% a final de año y para el bund, al 0%. Y prevé que el diferencial entre ambos bonos se amplíe a alrededor de 190 puntos básicos al final del segundo trimestre, para estabilizarse a ese nivel durante el resto del año. La firma asume que habrá “un regreso hacia niveles de rentabilidad más normales”, los previos a la pandemia. Y augura la continuidad de este movimiento en 2022, en que seguiría ampliándose el diferencial entre la deuda de EE UU y Alemania a 10 años a los 200 puntos básicos y en que los tipos alemanes rondarían el cero durante buena parte del año.

En Société Génerale también han elevado del 1,5% al 2% su previsión para el treasury estadounidense a final de año y en Citi creen bastante probable que se alcance ese nivel durante este año. Incluso contemplan que el mercado llegue a descontar un nivel del 2,5%. El banco estadounidense va aún más allá al no descartar una corrección en el mercado de renta variable de alrededor del 15% entre la primavera y el verano, fruto del movimiento de flujos hacia la deuda soberana ante el alza de rentabilidad. Tanto Goldman como Citi apuntan a la deuda soberana a 30 años como la más sensible a más ventas.

La marcha del mercado en los próximos meses y el cumplimiento del escenario que están descontando gran parte de los inversores dependerá en todo caso de la respuesta de los bancos centrales, que se enfrentan al dilema de combatir un alza de rentabilidades en los bonos que termine por encarecer el coste de financiación –torpedeando así sus objetivos de política monetaria– o de permitir que los mercados financieros busquen una vía de regreso a la normalización y purguen parte de los excesos de valoración.

Goldman Sachs y Citi creen que el mercado se asentará en niveles preCovid

Cita con el BCE

“Es poco probable que el BCE evite nuevas alzas de las rentabilidades dado que están motivadas por el crecimiento y la inflación”, consideran en Goldman Sachs. La cita de este jueves con el BCE será clave para dar señales a los inversores y en la firma estadounidense esperan en todo caso que la institución eleve aunque sea ligeramente las compras semanales del programa PEPP, al entorno de los 20.000 millones de euros, y que mande el mensaje de que consumirá el programa en su totalidad, por 1,85 billones. Hasta el momento, el BCE ha renunciado a intensificar sus compras semanales de deuda, que de hecho han caído a mínimos, en buena parte a causa del efecto estacional de los vencimientos. En ING no prevén una respuesta activa del BCE ante el alza de interés de los bonos, en la idea de que esas subidas estarían apoyadas en la mejora de la conomía. Y auguran también que el bund suba al -0,15% a mitad de año y al 0% en diciembre.

Pero no todo es consenso unánime sobre la evolución de los bonos. “Un alza de rentabilidades significativa parece improbable dada la baja inflación, el previsible efecto negativo en el mercado y en la economía y la creciente inquietud de los bancos centrales”, afirma Nicola Mai, gestor de riesgo soberano de Pimco.

Desde la gestora Trea AM, su responsable de renta fija Ascensión Goméz añade que el miedo a la inflación que está impulsando el interés de los bonos “es exagerado” y duda de que los bancos centrales vayan a consentir alzas adicionales de rentabilidad. Los precios actuales pueden ser incluso una oportunidad de compra. “Habrá tipos bajo de interés por mucho tiempo, la recuperación es frágil”, añade.

Las posiciones bajistas en deuda de EE UU están acelerando el alza de rentabilidades

“Los aspectos técnicos están forzando una subida excesiva. Hemos recibido muchas críticas por nuestra previsión de que el bono del Tesoro estadounidense a 10 años se sitúe entre el 1,3% y el 1,5% a final de año. Parece que hay demasiados bajistas por el mercado. Es terriblemente solitario estar ahora mismo en la isla del 1,5% a 10 años”, advierte también Jack Janasiewicz, estratega y gestor de carteras de Natixis IM. Así, las posiciones netas bajistas de los gestores en el bono de EE UU han alcanzado el nivel más alto desde 2026, según los últimos datos del Commodity Futures Trading Commission de EE UU.

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