Transporte

IAG perdió 6.923 millones y ve suficiente su liquidez de 10.000 millones

Los ingresos por pasajero cayeron un 75%, mientras que la carga mejoró sus resultados

El peor daño de la historia de la aviación concluyó con unas pérdidas de 6.923 millones de euros para el grupo IAG, en comparación con los 1.715 millones que ganó en 2019. Las pérdidas después de impuestos pero antes de partidas excepcionales fueron de 4.325 millones de euros, magnitud que compara con el beneficio de 2.387 millones de euros del periodo comparable.

La propietaria de British Airways, Iberia, Vueling, Aer Lingus y Level prevé que la demanda "se mantenga en niveles muy bajos durante varios años y que no recupere los niveles observados en 2019 hasta al menos 2023", explica en el informe sobre los resultados remitido esta mañana a la CNMV.

Los números rojos de las operaciones, incluidas las partidas excepcionales relacionadas con coberturas de combustible y divisas, la retirada anticipada de flota y los costes de reestructuración, se han ido hasta los 7.426 millones de euros. La compañía acarrea un cargo excepcional antes de impuestos en 2020 de 3.061 millones de euros relacionado con la suspensión de la contabilidad de coberturas de combustible y divisas, el deterioro de la flota y los gastos de reestructuración.

El impacto de la reducción sin precedentes de la programación de vuelos y la caída en la ocupación de sus aviones derivó en un descenso de los ingresos de pasaje de 16.956 millones de euros (75,5%) respecto a 2019. La cifra de 2020 por pasajeros fue de 5.512 millones y las ventas totales, de 7.806 millones, encierran un desplome del 69%.

IAG 2,30 2,46%

En un contexto de absoluta contención de la oferta para adaptarla a la demanda, la capacidad de transporte de pasajeros en el cuarto trimestre fue un 26,6% del total de 2019, y en el ejercicio alcanzó una media del 33,5%. Los planes de capacidad para el primer trimestre de este 2021 van incluso a menos: alrededor del 20% de la capacidad de 2019.

El coeficiente de ocupación de IAG cayó 20,8 puntos con respecto a 2019, hasta los 63,8 puntos.

British pierde más que Iberia, Vueling y Aer Lingus juntas

El práctico aislamiento de Reino Unido durante largos periodos de 2020 ha dejados una pérdida de las operaciones de 3.880 millones en British Airways. La cifra supone una caída superior a los 5.200 millones respecto al resultado de 2019, y supera los 2.849 millones que suman los números rojos de Iberia, Vueling y Aer Lingus juntas.

Los ingresos de British, punta de lanza de IAG, descendieron un 70%, hasta los 4.001 millones. La compañía contuvo sus costes un 44% bajándolos a 6.328 millones.

Iberia aguantó mejor, con un 60% de caída en ventas, hasta los 2.259 millones. Su resultado de las operaciones fue de 1.411 millones en negativo. Una cifra que baja algo más de 1.900 millones respecto al beneficio de 2019. La española redujo un 41% sus costes, hasta los 3.018 millones.

Vueling se dejó un 77% de sus ingresos, quedándose en 574 millones, y la pérdida operativa fue de 875 millones de euros, restando al resultado de 2019 hasta 1.115 millones. Los costes descendieron un 46%, hasta los 1.197 millones.

Aer Lingus, por último, se resintió un 78% en ventas, quedándose en 467 millones, y acumuló pérdidas por 563 millones, lo que implica bajar en más de 800 desde las ganancias previas a la pandemia. La irlandesa contuvo un 55% sus costes, hasta los 831 millones de euros.

Sin nuevas necesidades de liquidez

“Nuestros resultados reflejan el tremendo impacto que ha tenido el COVID-19 en nuestro negocio. Hemos tomado medidas efectivas para preservar el efectivo, reforzar la liquidez y reducir nuestra base de costes”, ha señalado el CEO de IAG, Luis Gallego. La empresa recuerda que canceló el dividendo complementario con cargo a 2019, que habría dado lugar al reparto de 337 millones, y la suspensión de la remuneracióna sus accionistas en 2020.

Pero los mayores esfuerzos en busca de la supervivencia del grupo se han centrado en el refuerzo de la liquidez: a 31 de diciembre, la reserva era de 10.300 millones de euros, incluyendo 5.900 millones en efectivo (2.700 millones de euros de la ampliación de capital) y un préstamo de 2.000 millones de libras esterlinas de UK Export Finance. El colchón es superior al de la etapa previa a la pandemia, aunque el efectivo ha bajado en 766 millones a lo largo del ejercicio (un 11,5% menos).

La dirección de IAG cree que no serán necesarias nuevas inyecciones extraordinarias de fondos. Y es que cuenta con líneas de financiación generales y de aeronaves comprometidas y no utilizadas por 2.140 millones.

No obstante, el grupo se hizo con financiación adicional por valor de 3.400 millones de euros en el cuarto trimestre. Además del citado préstamo a British, destacan 200 millones de dólares estadounidenses en operaciones de venta y posterior arrendamiento en Iberia y 150 millones de euros para Aer Lingus con garantía del Ireland Strategic Investment Fund (ISIF). Por contra, se amortizaron préstamos puente por 800 millones de euros.

La deuda neta ascendió durante el año del coronavirus hasta los 9.762 millones, sumando 2.200 millones entre nuevos créditos y la bajada del efectivo. El objetivo del IAG para el ratio de deuda neta frente a ebitda un valor inferior a 1,8 veces, pero en el excepcional 2020 se va por encima de las cuatro veces.

Menos inversión y reducción de flota

Otra acción defensiva ha sido la de la contención de la inversión en inmovilizado, que se redujo en 2.300 millones de euros frente a lo planeado, quedando en 1.900 millones de euros. Ya para 2021 se espera que la inversión sea aún menor.

La decisión de parar aviones mientras se mantenga un bajo nivel de operación ha sido acompañada de la retirada de aeronaves. IAG ha tratado de volar con su flota más eficiente mientras aceleró en la jubilación de 32 Boeing 747-400 de British Airways e Iberia retiró su flota de 15 Airbus A340-600. Además, otros 37 aviones fueron parados antes de lo previsto, bien a la espera de su enajenación o de su devolución a arrendadores, lo que eleva la reducción de la flota a 84 aviones en términos brutos, mientras que recibió 34 nuevos: 19 para British Airways, ocho para Iberia, tres para Vueling y cuatro para Aer Lingus. Las aerolíneas del holding suman 533 aparatos (241 parados temporalmente), frente a los 598 de finales de 2019.

Sólo la retirada y devolución anticipada de estos aviones provocó un cargo por deterioro excepcional de 837 millones de euros.

“En 2020, nuestra capacidad se redujo un 66,5%, mientras que nuestros costes excluido el combustible descendieron un 37,1% gracias al notable esfuerzo realizado por todo el negocio”, ha subrayado Gallego. IAG trató de embridar sus costes de operación, bajándolos un 45%, hasta los 12.200 millones. El gasto de personal cayó un 34%, el de combustible lo hizo un 66%, se pagó un 55% menos por servicios de handling o catering, y un 58% menos en tasas aéreas. Con todo, los costes de explotación estuvieron hasta 4.300 millones por encima de los ingresos.

El primer ejecutivo ha hablado esta mañana de la etapa de transformación en que está inmerso el grupo para adaptarlo a la nueva realidad. Y eso se refleja, por ejemplo, en un mayor peso del negocio de carga, que eleva los ingresos en 189 millones, hasta los 1.300 millones, un 17% más que en 2019. En el cuarto trimestre las aerolíneas de IAG operaron 969 vuelos exclusivamente de carga, donde el sector ha capeado con menor dificultad las restricciones a la movilidad entre fronteras.

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