Orange, nunca es tarde si la dicha es buena

Su nueva filial de torres es un bocado apetecible para Cellnex o Vantage

Jean-François Fallacher, consejero delegado de Orange España.
Jean-François Fallacher, consejero delegado de Orange España.

La llegada de Orange a la fiesta de las torres de telefonía en Europa puede ser lucrativa, así como elegantemente tardía. El jueves anunció que aparcaba sus 25.500 torres de Francia y España en una empresa independiente que se llamará Totem. En términos crudos, parece un bocado apetecible para actores más grandes, como Cellnex o Vantage, la spinoff de Vodafone que pronto cotizará en Bolsa; entre ambas, cuentan con unos 200.000 emplazamientos.

Con tantos pretendientes, el CEO de Orange, Stéphane Richard, debería de encontrar mucho apoyo para la valoración de Totem. En la trayectoria actual, debería generar 310 millones de ebitda este año, después de pagar los arrendamientos. Al múltiplo de 22 veces que pagó Cellnex este mes por 10.500 torres en Francia, valdría casi 7.000 millones. El goliat estadounidense American Tower pagó hasta 26 veces a Telefónica por Tel­xius el mes pasado. La tardanza de Richard aún puede dar sus frutos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías