A la defensa de la irlandesa Kerry frente a los bajistas le falta sabor

La alimentaria ha seguido adelante con sus compras, como la de Biosearch

Puesto de choripanes en Buenos Aires.
Puesto de choripanes en Buenos Aires. reuters

Los osos intentan hacer picadillo al grupo alimentario irlandés Kerry. Ontake Research se unió la semana pasada a un grupo de vendedores en corto acusando al grupo de productos lácteos e ingredientes de exagerar el valor de algunas de sus adquisiciones. El fabricante de la mantequilla Dairygold y las salchichas Richmond, de 19.000 millones de euros, ignoró las críticas y sigue adelante con sus compras. Enfrentarse a ellas de frente reivindicaría mejor su estrategia y reforzaría su valoración.

Kerry, que comenzó a pasteurizar leche en 1972, obtiene ahora la mayor parte de sus ingresos de los aromas y los ingredientes. Ha recurrido a pequeñas adquisiciones, incluso de empresas en fase temprana, para aumentar las ventas y alejarse de los simples embutidos y la leche.

Esa es la estrategia que Ontake, y otra empresa crítica, Shadow­fall, han cuestionado. Ontake señaló ocho adquisiciones de hasta 1.000 millones de euros que no valían “eso ni de lejos”. También cuestionó la imparcialidad de la directora financiera, Marguerite Larkin, cuando firmaba las cuentas como auditora de Kerry antes de incorporarse a la empresa en 2018.

Por su parte, Kerry, con sede en Tralee, dijo que el informe de Ontake estaba plagado de errores y deducciones incorrectas, una acusación que Larkin también ha presentado a los reguladores. Sin embargo, con la integridad de Kerry ahora cuestionada públicamente por algunos inversores, debería proporcionar una refutación punto por punto, algo que no ha hecho hasta el momento. Por el contrario, ha continuado con su estrategia de grandes operaciones: el lunes dijo que adquiriría la empresa española de probióticos Biosearch Life por 127 millones de euros.

La minimalista defensa de Kerry solo ha funcionado parcialmente. Las acciones cerraron con un 5% de caída tras el informe y han perdido casi un 12% en lo que va de año. La diferencia de valoración con el grupo suizo de aromatizantes Givaudan se ha ampliado: sus acciones cotizan a 37 veces los beneficios de 2021, un tercio más que las de Kerry.

Parte del descuento se debe al negocio de consumo de Kerry, menos rentable. El consejero delegado, Edmond Scanlon, ha dicho que está considerando la posibilidad de vender el negocio de productos lácteos en el Reino Unido e Irlanda, que tiene unos ingresos en torno a 900 millones de euros. Ello aumentaría los márgenes en general y ayudaría a Kerry a acercarse a su rival suizo.

Pero con los persistentes cuestionamientos a su credibilidad contable pendientes, se necesitará algo más que uno o dos descartes para alcanzar al grupo de 33.000 millones de francos suizos (31.000 millones de euros). Scanlon debe adoptar una mayor transparencia para demostrar que el relato de los vendedores a corto plazo es un cuento chino. Hasta entonces, la valoración de Kerry carecerá de pleno sabor.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías