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Las comunidades solares empiezan a brillar en España

Los analistas, tras leer la letra pequeña del acuerdo europeo, prevén que el autoabastecimiento colectivo sea de los sectores más beneficiados

Quien tiene un tejado, tiene un tesoro. Sobre todo en España, donde las viviendas unifamiliares escasean mientras el 65,8% de las edificaciones están construidas en bloque, 20 puntos por encima de la media europea. Así que toca compartir instalaciones fotovoltaicas, y siendo fieles al refrán original, atesorar también amigos para fomentar lo que Héctor Pastor, ingeniero del departamento de autoconsumo de Ecooo Revolución Solar, llama “cultura del acuerdo”, que es donde está el meollo.

“El uso común de los paneles solares era algo impensable cuando empezamos nuestros proyectos de autoabastecimiento energético en Madrid. Los avances legislativos han desterrado las pegas técnicas que dificultaban la incorporación de vecinos como ahora; eso sí, siempre que el radio de acción se circunscriba a 500 metros a la redonda”, cuenta.

Pastor se refiere a las cooperativas de vivienda Entrepatios, comunidades que han puesto en marcha su autoconsumo eléctrico justo antes del confinamiento y que aún están rematando obras para convertir la iniciativa en una de las primeras instalaciones colectivas con renovables del país. La normativa actual exige el acuerdo del 33% de una comunidad para instalar placas fotovoltaicas, al margen de las personas que lo vayan a disfrutar. Es la Ley de Autoconsumo de 2019 la que permite generar electricidad en común, volcar el sobrante a la red y cobrar por ella.

La norma de 2019 ha simplificado y ha hecho más accesible la instalación en comunidades, pero queda por avanzar, según Unef

Este ejemplo madrileño muestra por dónde van los tiros. Basta encender la televisión y ver la publicidad creciente en soluciones solares, lo que incluye también a las energéticas tradicionales. “Estamos viviendo una transición donde prima lo colaborativo. Las 32 comunidades solares de Repsol Solmatch –que estimamos en 70 para final de año– y nuestra solución integral de autoconsumo Solify potencian la energía local y baja en emisiones”, comenta Julieta Maresca, gerente de generación distribuida de Repsol.

“Por fin, parece que vamos a enderezar nuestro histórico. En los apenas nueve meses que lleva el real decreto en vigor se han instalado ya 458 MW de fotovoltaica; y esto –sin ni siquiera aún desarrollo regulatorio–, en contra de la creencia. Pinta muy bien, al margen del parón lógico y puntual que ha supuesto el Covid-19, que sobre todo ha hecho mella en el consumo empresarial, pues en lo doméstico, al revés, ha habido tiempo para informarse bien y ahorrar”, opina rotundo Fernando Ferrando, presidente de la Fundación Renovables.

Para él, lo importante es agilizar el tema administrativo. “El Gobierno tiene que ponerse las pilas. En Alemania poner placas solares es como cambiar la lavadora y aquí nos eternizamos. Hasta 2022 unas 3.000 pymes pueden beneficiarse del impulso fotovoltaico, con unos 4680 MW instalados”.

Instalación fotovoltaica compartida de Entrepatios, en Madrid (calle del Petróleo).

Volviendo a hablar de tejados, está claro que la pelota está sobre el Gobierno. Este mismo mes, el Ministerio de Transición Ecológica anunciaba que el autoconsumidor se librará de pagar cargos de los peajes de la luz y, a la par, a través del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), la publicación de la nueva Guía profesional 2020 de tramitación del autoconsumo. Impulsos que, sumados al amplio margen de desarrollo existente (según el Observatorio de la Sostenibilidad, “quedan más de 350.000 hectáreas de tejados hábiles”), están animando los proyectos dispuestos a sacar más partido al sol.

Con estos mimbres y cierto retraso respecto a los países del entorno (hasta el RDL 15/2018, el autoconsumo compartido no se permitía), empiezan a cuajar las primeras comunidades energéticas de España. Una fórmula en la que cada vecino paga una cuota y puede restar de su factura los kilovatios de una planta solar instalada en la azotea de algún edificio público, lo que supone ahorros cercanos al 40%.

Las baterías de almacenamiento rentabilizan más el autoconsumo, según se sofistican

Cádiz, de la mano de su empresa municipal eléctrica, Valencia y Zaragoza son ciudades que protagonizan la tendencia, entre otras. El ayuntamiento maño, la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes) y EDP (Energías de Portugal) han firmado un convenio para “crear el primer barrio solar renovable y solidario de España, que supondrá una inversión de 200.000 euros y ofrecerá a los particulares y al comercio de proximidad 150.000 kW hora anuales de energía barata, especialmente destinada a familias vulnerables”, detalla Carlos Menéndez, jefe de producto de EDP Solar, quien está convencido de que en dos o tres años la energía solidaria y eficiente, cercana a la urbe y al ciudadano, tendrá velocidad de crucero. La tecnología y la digitalización ayudarán a ello”, añade.

En este sentido, merece reseña el perfeccionamiento del autoconsumo con almacenamiento por incrementar la rentabilidad de las instalaciones. “Las baterías que ofrecemos incorporan un software con inteligencia artificial y herramientas de análisis de datos que permiten al sistema autogestionarse y adaptarse a los patrones de consumo del cliente”, indica Ignacio Osorio, CEO de Ampere Energy.

El Covid ha impactado más en el consumo empresarial que en el doméstico

EDP Solar también ha puesto su mirada en Valencia con la campaña Pioneros, en la que invita a las comunidades autónomas a explotar sus más de 2.700 horas de sol al año y su millón largo de cubiertas “para proteger su medioambiente”, comenta Menéndez. Coincide que allí hay incentivos fiscales para el que tome este camino. Algo que no es homogéneo en el territorio (ver mapa).

Un reciente informe de Otovo y Fundación Renovables calcula que solo el 41% de los municipios estudiados ofrece bonificaciones en el impuesto de bienes inmuebles (IBI) por instalaciones de autoconsumo (descuento topado en un 50%) y un 47% en el ICIO, tributo local pagado al pedir licencia de obra. Un 28% aplica ambas rebajas. Por ello, Ferrando insta “a los 441 ayuntamientos contabilizados por no favorecer estas políticas a modificar sus ordenanzas de consumo para que el Pacto Verde Europeo se convierta de verdad en una oportunidad”.

La cifra

40% se ahorra con una instalación de energía compartida. Cada vecino paga una cuota y resta de su factura los kW de una planta instalada en un edificio público.

Remates pendientes para que el sol caliente más

Paneles de la cooperativa de vivienda de Ecooo Revolución Solar, en Lavapiés.

Estabilidad. Unef, la patronal (85% del sector solar fotovoltaico), presentaba su primer balance macroeconómico online pidiendo consenso político para compensar el daño hecho por la pandemia, “que se salda con el retraso de los proyectos más que en con el abandono de los mismos”, puntualiza José Donoso, su director general.

Plazos. Otra de las reformas urgentes que se reclama es: “Una tramitación más racional, que reduzca los seis u ocho meses que ahora se tarda en conseguir una licencia de obras para instalar placas solares en una azotea”.

Subastas. “En pro de la fiabilidad, deberán ser neutrales y al menos dos veces al año; es decir, lo mismo, pero en tandas”, insiste Donoso.

Liderazgo. España “puede afianzar su posición”: primer país europeo y sexto en el ranking mundial.