La negociación para extender los ERTE concluye sin pacto ni nuevas reuniones fijadas

Patronal y sindicatos aceptan solo tres meses de prórroga pero rechazan la pretensión de Trabajo de que la exoneración de cuotas se vea reducida

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, saluda al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi,en el Congreso de los Diputados.
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, saluda al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi,en el Congreso de los Diputados.

La reunión mantenida este miércoles entre Gobierno, patronal y sindicatos para negociar la extensión de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) vinculados a la pandemia del coronavirus más allá de 30 de junio concluyó sin acuerdo ni nuevas citas fijadas, según revelaron fuentes conocedoras de la misma.

Aunque los agentes sociales aceptaron la propuesta de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, de que la prórroga sea de solo tres meses, frente a los seis que venían reclamando, exigieron que sea en los mismos términos que hasta la fecha, en lugar de rebajando la cobertura pública de cuotas como propone el Ejecutivo.

Pese a que empresarios y sindicatos aceptarían estudiar nuevas propuestas, la cercanía de la fecha y la falta de consenso hace temer que el Gobierno acabe aprobando la extensión de tres meses en el Consejo de Ministros del próximo martes sin contar con un pacto en el seno del diálogo social.

La cita de este miércoles se produjo 48 horas después de la celebrada el lunes, cuando el Ministerio de Trabajo ya facilitó a CEOE, Cepyme, CC OO y UGT un borrador del Real Decreto-ley que pretendía llevar ante el Consejo de Ministros del pasado martes y cuya aprobación decidió retrasar a la espera de lograr un consenso con los agentes sociales.

El planteamiento del Gobierno era el de extender hasta el 30 de septiembre los ERTE impulsados durante la pandemia, dejando la puerta abierta a ampliar plazos más adelante si la situación económica lo aconseja. También proponía hacer lo mismo con la prohibición del despido objetivo o la prolongación de los contratos temporales.

Hasta ese día, patronal y sindicatos reclamaban que la prórroga fuera hasta el 31 de diciembre. El empresariado, además, se opone a las restricciones sobre el despido objetivo, que les obliga a recurrir a la figura improcedente, con una indemnización de 33 días por año trabajado frente a los 20 del objetivo, o a tener que sostener contratos eventuales hasta finales de septiembre.

Superado ayer el escollo de la duración de la prórroga, el problema vino por la consideración de Trabajo de que los ERTES por fuerza mayor total deben dar paso a unos de carácter parcial, en los que la reincorporación progresiva de la plantilla vengan acompañados de una reducción de las cuotas que asume hoy el Estado.

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