Financiación del Estado

El Tesoro coloca este año 9.250 millones más en la segunda vuelta de las subastas

Mejora el atractivo de una fórmula que cubre la demanda insatisfecha; tras la última subasta, por casi 8.000 millones, colocó 1.700 más

Carlos San Basilio, secretario general del Tesoro.
Carlos San Basilio, secretario general del Tesoro.

El Tesoro español está resolviendo hasta el momento sin ningún sobresalto la ardua tarea marcada para este año de emitir un total de 297.000 millones de euros. Será la cuantía con la que el Estado afrontará un déficit público disparado, consecuencia del desplome en ingresos y el aumento radical del gasto que supone la pandemia del coronavirus.

En su tarea, el Tesoro está elevando de forma notable desde el pasado marzo la cuantía adjudicada en las subastas y ha realizado tres emisiones sindicadas, en las que ha captado un total de 37.000 millones de euros, después de registrar en todas ellas una notable demanda. Pero además el Tesoro cuenta con una baza adicional con la que está exprimiendo al máximo el apetito de los inversores por la deuda soberana, dispuestos a arañar unos puntos básicos de rentabilidad en un mercado financiero muy inestable y sabedores de que el BCE va a estar ahí por largo tiempo para comprar la deuda que se emita.

El Tesoro ha reactivado en los últimos meses el mecanismo de las segundas vueltas, por el que adjudica una cuantía adicional a los creadores de mercado con la que satisfacer la demanda que haya quedado insatisfecha en las subastas. Tal mecanismo existe desde 1991 si bien ahora la Secretaría General del Tesoro ha decidido darle mayor atractivo para intentar colocar la mayor cantidad de deuda posible.

En lo que va de año, el Tesoro ha captado 9.251 millones de euros adicionales con esta fórmula, que está ganando peso de forma notable en los últimos meses. Si en 2019, solo el 7% de toda la deuda a medio y largo plazo vendida en subasta se debió a las segundas vueltas, en lo que va de año el porcentaje ha subido ya al 13%. “Se incentiva que los bancos vengan con precios agresivos en la subasta porque así consiguen una cuota que les permitiría entrar en la segunda vuelta. Y nos encontramos con que estas segundas vueltas están siendo atractivas para los inversores”, señalan fuentes oficiales del Tesoro.

Cuantía adicional

Así, una vez celebrada la subasta, se abre un plazo de unos dos o tres días para que los creadores de mercado –las entidades financieras que colaboran con el Tesoro en la venta de sus títulos y le garantizan liquidez en el mercado– se adjudiquen una cuantía adicional, en función del grado en el que hayan participado la subasta inicial. Tal importe puede ser de hasta el 20% o el 24% adicional sobre lo adjudicado en la subasta, un as en la manga que permite al Tesoro emitir más y a los creadores de mercado, vender más deuda a sus clientes.

“Los inversores no se quedan empachados de la subasta sino que, si tres días después tienen oportunidad de un 20% adicional, acuden a por ello. Vemos que el mercado está con apetito y no se está saturando con el ritmo de colocación que llevamos”, añaden en el Tesoro. “Si logramos bastante cuota de lo adjudicado en subasta, eso nos da derecho a más deuda en la segunda vuelta. Estamos siendo muy activos”, señalan desde uno de los principales creadores de mercado del Tesoro.

Cambian las condiciones

La reciente mejora de las condiciones de la segunda vuelta está siendo clave. Si antes las peticiones en segunda vuelta se adjudicaban al precio medio de la subasta, ahora se adjudican al tipo marginal. De este modo, el Tesoro se asegura más volumen a mejor precio y el tipo de interés resulta menor si se colocan 7.000 millones de euros en primera vuelta y otros 1.000 millones en segunda que 8.000 millones de una vez.

Tras la subasta del pasado 4 de junio, la más voluminosa desde que estalló la pandemia y en la que el Tesoro vendió casi 8.000 millones de euros, los bancos creadores de mercado se hicieron en la segunda vuelta, cuyo plazo se cerró el lunes siguiente a las 12:00, con 1.700 millones de euros más, explican desde el Tesoro.

En mayo, el volumen de bonos y obligaciones colocado en subasta fue de 14.052 millones de euros, a los que se añaden otros 2.903 millones en segunda vuelta. Y en abril, la venta de deuda a medio y largo plazo en subasta fue de 12.523 millones, más otros 1.643 millones en segunda vuelta.

Cerca del 70% del objetivo a medio y largo plazo

Ritmo de emisión. El esfuerzo de captación del Tesoro, que incluye este mecanismo de las segundas vueltas, ha permitido alcanzar ya el 67,3% del objetivo anual de emisión a medio y largo plazo y establecido en 185.969 millones de euros. Pese a la intensidad en emisiones, el coste medio de la deuda continúa reduciéndose y se sitúa en el 1,98%, nuevo mínimos histórico, mientras que la vida media de la deuda soberana en circulación está en 7,81 años, máximo sin precedentes.

Nuevas referencias. El reto que supone elevar este año en 100.000 millones la necesidad de financiación neta prevista inicialmente está llevando al Tesoro a lanzar nuevas referencias, en un esfuerzo por garantizar la demanda en sus colocaciones. Así, en marzo lanzó una emisión sindicada por primera vez a un plazo de 7 años, con la que captó 10.000 millones. Y la semana pasada, colocó 12.000 millones en otra sindicada a 20 años, sin que antes hubiera obligaciones a ese plazo.

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