El diseño de las ayudas a las empresas, escollo para la renovación de los ERTE

El Gobierno quiere exonerar más al que se incorpore y CEOE a quien siga con su empleo suspendido

Trabajo sigue defendiendo extender los ajustes hasta septiembre, de momento

Oficina de empleo.
Oficina de empleo.

Los empresarios y los sindicatos no lograron ayer cerrar un acuerdo con el Gobierno para prolongar los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) más allá del 30 de junio. El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, había urgido el martes a cerrar dicha renovación cuanto antes, “mañana (por hoy) mejor que la semana próxima”, pero según distintas fuentes de los agentes sociales consultadas el encuentro de la comisión tripartita para negociar las condiciones de alargamiento de los ERTE terminó ayer “sin grandes avances”.

Sin embargo, otras fuentes de la negociación fueron bastante más optimistas y consideraron que el pacto está bastante encauzado y podría sellarse incluso la próxima semana.

Pero ¿cuáles son los principales escollos para que no se haya cerrado este pacto?. Al parecer tanto los representantes patronales como los sindicales reclamaron ayer al Gobierno que mantenga las exoneraciones de cotizaciones a las empresas con ERTE de fuerza mayor. De hecho, el secretario de Acción Sindical, Gonzalo Pino, dijo ayer que “si no hay exoneraciones de cuotas a las empresas en la medida actual” no habrá acuerdo para renovar los ERTE.

El problema está en el diseño de estas ayudas a las empresas. Mientras el Gobierno, desde el Ministerio de Seguridad Social, defiende el actual sistema que exonera más las cuotas de aquellos trabajadores que se incorporan a la actividad en los ERTE parciales, los empresarios preferirían que la exoneración de las cotizaciones fuera para los trabajadores que permanecen inactivos en los ERTE.

Esta posición empresarial se justifica, sobre todo, ante la posibilidad de que haya nuevos rebotes en próximos meses. De ahí que los empresarios pidan también que estos ERTE duren hasta fin de año y que se pueda afectar y desafectar a los trabajadores con más flexibilidad en función de la marcha de la actividad por la crisis.

Sin embargo, desde el Ejecutivo siguen manteniendo que la duración de esta nueva prórroga sea solo hasta finales de septiembre y después volverse a evaluar, algo que los empresarios rechazan de plano.

Así, los agentes sociales quedaron ayer a expensas de conocer el documento definitivo interministerial (Trabajo, Seguridad Social,Hacienda y Economía) que incluya también el presupuesto del que se dispone para renovar los ERTE, según fuentes de la negociación. Conocer el presupuesto será básico, a juicio de estas mismas fuentes, para poder saber si el acuerdo podrá mantener la demanda patronal y sindical para que los trabajadores en ERTE no consuman su derecho a paro con las prestaciones de estos ajustes.

A esto, desde UGT añadían ayer la demanda de no aplicar la reducción de del 70% al 50% de la base reguladora en las prestaciones por desempleo que cobran los beneficiarios de un ERTE cuando llevan más de seis meses recibiendo esta ayuda.

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