Edreams pacta con la banca nuevas condiciones de acceso al crédito

Logra desligar la concesión de su principal línea de financiación de unos objetivos de reducción del endeudamiento bruto.

 Dana Dunne, consejero delegado de Edreams
Dana Dunne, consejero delegado de Edreams

Las empresas turísticas siguen renegociando sus líneas de crédito con la banca para tratar de aguantar el chaparrón derivado del coronavirus hasta que la crisis sanitaria se controle y la demanda vuelva. La agencia de viajes Edreams ha anunciado esta mañana que ha cerrado un acuerdo con la banca para que la obtención de la principal línea de crédito para el año fiscal 2021, que va desde abril de 2020 a marzo de 2021, no esté ligada a objetivos de reducción del endeudamiento bruto. "Edreams es una compañía muy fuerte, tanto financiera como culturalmente, y la exención otorgada por nuestros bancos lo demuestra. Hemos gestionado el negocio con prudencia, lo que nos permitirá superar estos tiempos difíciles", recalcó en un comunicado Dana Dunne, consejero delegado de Edreams. El siguiente vencimiento de deuda en el calendario se prolonga hasta 2023.

EDREAMS ODIGEO 2,26 -1,96%

El anuncio del pacto con la banca tuvo un efecto balsámico en la cotizacion de la compañía, cuyas acciones repuntaban un 3,6% al inicio de la sesión hasta los 2,14 euros, aunque rápidamente entró en terreno negativo. Al igual que todas las compañías ligadas al turismo, los títulos de Edreams han perdido casi dos tercios de su valor desde que arrancó la crisis del coronavirus y pasaron de cotizar a 5,4 euros a principios de año a hundirse a 1,5 euros en abril.

El ajuste en las ventas en marzo, el primer mes del coronavirus, fue del 70% y la firma da por hecho que la vuelta a la normalidad no se producirá hasta que transcurran doce meses (marzo de 2021), aunque no precisa en cuánto estima que será la caída acumulada en ese período. Además de la renegociación de los compromisos financieros, la agencia de viajes ha procedido a una fuerte reducción de costes. En primer lugar ha presentado un ERTE por fuerza mayor que afectará a 985 empleados, cuya jornada y salarios se reducirán en un 40%, del que quedan excluídos todos los asignados a atención al cliente. En segundo ha implantado un plan de ahorro de gastos de 28 millones de euros y se han renegociado todos los contratos con proveedores.

Pese a ese escenario de deterioro para los próximos trimestres, la compañía asegura contar con una posición de liquidez a final de marzo de 140 millones de euros, "lo que nos situará en una posición de fortaleza una vez se reanude la actividad normal". En un escenario sometido a multiples cambios, la compañía anunció a finales de marzo que trasladará su sede social desde Luxemburgo a España, "con el objetivo de lograr eficiencias organizativas y de costes". El nuevo centro de operaciones estará en Madrid y la decisión será propuesta en una junta de accionistas que se celebrará en septiembre.

 

Normas
Entra en El País para participar