Antolin: “Es imprescindible aligerar la presión financiera de las empresas”

Advierte de que muchas compañías que conforman la cadena de valor de la industria de la automoción van a tener problemas de liquidez para hacer frente a los pagos comprometidos

La presidenta de Sernauto, María Helena Antolin.
La presidenta de Sernauto, María Helena Antolin.

Asegurar el suministro de equipos de seguridad a los trabajadores y tratar de incentivar la demanda lo más pronto posible con medidas de "choque, urgentes y necesarias". Son las principales medidas por las que aboga María Helena Antolin, presidenta de la patronal de fabricantes de componentes para automoción Sernauto, para la vuelta a la actividad. Apunta que la producción de los proveedores de automoción se ha reducido en torno a un 85% por culpa del coronavirus.

Antolin, 52 años, es licenciada en International Business & Business Administration por Eckerd College (Estados Unidos) y máster en Business Administration por Anglia University (Reino Unido) y por la Escuela Politécnica de Valencia. En la actualidad, es vicepresidenta y directora de Marketing, Comunicación y Relaciones Institucionales de Grupo Antolin, además de consejera de Iberdrola y presidenta de su comisión de nombramientos; consejera de Comercio Exterior de Francia sección España (CCE) y miembro del comité ejecutivo de la CEOE. Fue elegida presidenta de Sernauto en 2016 y reelegida por dos años más a finales de diciembre de 2019.

¿Cuáles serán las consecuencias económicas y de empleo sobre el sector?

El cese de actividad en las plantas de fabricación de vehículos que hay en España, el hundimiento de las matriculaciones de todos los segmentos de mercado, y el drástico descenso del 95% en la actividad de los talleres, han provocado que la actividad productiva de los fabricantes de componentes se haya visto fuertemente afectada, con cierres de plantas y solicitud masiva de ERTE. La producción de los proveedores de automoción se ha reducido en torno a un 85%, manteniéndose únicamente aquella que va destinada a mercados que todavía no han sido cerrados, destacando la reactivación de China y la necesidad de cumplir con ciertos contratos internacionales. Se prevé una caída de la facturación del 20% en el primer trimestre, aunque nos preocupa especialmente la bajada en el segundo trimestre. Dependerá tanto de la duración del estado de alarma como de la dinámica de recuperación de la producción y del mercado una vez finalice. Algunos indicadores hacen prever que para recuperar la facturación previa a la crisis pueden pasar entre 6 y 12 meses.

¿Qué medidas se deben tomar en las factorías una vez se reanude la fabricación?

Lo principal es tener protocolos de seguridad y salud laboral, asegurar el suministro de equipos de seguridad y, obviamente, tratar de incentivar la demanda lo más pronto posible con medidas de choque, urgentes y necesarias. Sernauto está ya trabajando con las principales asociaciones españolas de automoción en ese plan de choque para la reactivación, que será presentado en breve plazo al Gobierno.

¿Cómo han cambiado las previsiones para el sector con el impacto del Covid-19?

Han cambiado mucho. Si a comienzos de año preveíamos mantener los niveles de facturación y empleo alcanzado en los últimos años -37.000 millones de euros de facturación y más de 230.000 empleos directos-, ahora nuestras previsiones no son positivas. Como decía anteriormente, manejamos unas previsiones de reducción de facturación de más del 20% en el primer trimestre, y que suponemos que será mayor en el segundo trimestre, lo que nos preocupa mucho. Según nuestras estimaciones, es probable que se necesiten de 6 a 12 meses para volver a los niveles de facturación previos a la crisis.

¿Cree que el sector se sumirá en una gran crisis?

Antes de la pandemia, en el sector de automoción vivía momentos de incertidumbre fruto de la disrupción tecnológica en el que está inmerso. Todo el sector en su conjunto -fabricantes de vehículos, proveedores, distribución de vehículos, de recambios y talleres-, está trabajando activamente para reorientar sus estrategias de negocio y adaptarlas para hacer frente a los retos de forma exitosa. Y, de repente, llegó el coronavirus, primero a China y luego al continente europeo, y todo nuestro trabajo se paralizó. Solo espero, y deseo, que seamos capaces de parar pronto la emergencia sanitaria. Depende del tiempo que dure esta crisis y de las medidas que seamos capaces de activar junto con el Gobierno, así será la recuperación del sector.

Están trabajando en un plan de choque junto con Anfac y Faconauto. ¿Cuáles son los puntos que no pueden faltar en dicho documento?

Efectivamente, estamos trabajando conjuntamente con esas asociaciones en la elaboración de un plan de choque con medidas para la reactivación del sector de automoción y que se presentará al Gobierno próximamente. Unas medidas que consideramos necesarias para apoyar la recuperación del mercado y mejorar la competitividad de la industria, con el fin de retomar la producción, así como la actividad comercial en los niveles que serían deseables para que el sector siga siendo uno de los principales impulsores de la economía española. En ese plan propondremos medidas urgentes y extraordinarias que sirvan para minimizar el impacto tan negativo que esta crisis sanitaria global está teniendo ya para nuestra industria, de manera que se garantice la viabilidad, competitividad y empleo en el conjunto del sector, que representa el 10% del PIB y el 9% de la población activa. Como le trasladaremos al Gobierno, es imprescindible que se establezcan medidas que aligeren la presión financiera de las empresas. En muchos casos, las empresas que conforman la cadena de valor de la automoción se van a encontrar con falta de liquidez para hacer frente a los pagos comprometidos. El impacto será especialmente importante para las pymes.

¿Se podría producir algún cierre de plantas?

Las empresas estamos atravesando momentos muy complicados en estos momentos. Solo espero que seamos capaces de reactivar nuestra actividad cuanto antes para que no tengamos que lamentar el cierre de ninguna planta y, sobre todo, para no perder nuestro liderazgo a nivel global y podamos seguir atrayendo inversiones. Antes de esta crisis, la industria española de componentes de automoción destacaba por su elevada competitividad y capacidad de liderazgo tecnológico. El objetivo es superar esta emergencia y retomar el camino que llevábamos antes de que estallara la pandemia.

¿Cómo considera que se debería afrontar este reto?

No hay tiempo que perder. Debemos ser capaces de anticipar los distintos escenarios, ponderarlos y elaborar el correspondiente plan dinámico para esos escenarios de recuperación, más o menos restrictivos. No tenemos tiempo que perder. Aunque estamos viviendo la peor crisis de los últimos años, y no es comparable a otro momento anterior, estoy segura de que la automoción podrá lograr recuperar los niveles que tenía antes de la pandemia.

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