El motor exige al Gobierno medidas fiscales para reactivar el mercado

Al menos 350.000 personas -entre fabricantes, componentes y distribución- se han visto afectadas por ERTE en el sector

Un trabajador en la línea de ensamblaje de la planta de Mercedes-Benz en Vitoria.
Un trabajador en la línea de ensamblaje de la planta de Mercedes-Benz en Vitoria.

La industria de la automoción exige al Gobierno que apruebe un plan de choque nacional de apoyo al sector que incluya medidas fiscales que reactiven el mercado, una mayor flexibilidad laboral e impulse la inversión y la industria 4.0.

Hasta 16 asociaciones del sector -entre ellas la patronal de los fabricantes Anfac- han firmado una petición dirigida al Ejecutivo en la que reclaman medidas "urgentes y específicas" que hagan salir al sector del atolladero en el que se encuentra por el Covid-19.

El motor es uno de los sectores que más está sufriendo por el coronavirus. Se calcula que al menos 350.000 personas -entre fabricantes, componentes y distribución- se han visto afectadas por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Las asociaciones destacan que la recuperación de la actividad será paulatina y que estará "muy condicionada" a la contundencia de las medidas de impulso que se pongan en marcha.

La cadena de valor industrial está paralizada en toda su extensión desde el pasado 16 de marzo por el coronavirus y, en el supuesto de que las fábricas españolas arrancaran de manera paulatina a partir de este mes de abril, serán necesarios meses para volver a plena producción.

"Esta reactivación necesita de unas medidas de apoyo contundentes y ágiles, centradas en dinamizar mercado y producción y que permitan al sector recuperar su efecto tractor en el conjunto de la economía", subraya el sector en su conjunto.

La limitación a servicios mínimos esenciales de talleres y actividades afines ha provocado una caída del 95% en su facturación, mientras que las matriculaciones se desplomaron un 69% en marzo por el cierre total de la actividad comercial en concesionarios y compraventas. La caída en abril será aún más fuerte -se están registrando bajadas diarias del 90%-.

Las asociaciones advierten de que, aunque la actividad comercial se recuperará a lo largo del mes de mayo, la incertidumbre económica posterior provocará una menor confianza en los consumidores y en las empresas. Con la temporada turística "prácticamente por perdida", el impacto sobre los alquiladores será "devastador", apuntan.

En este contexto, el sector -que representa el 10% el PIB y el 9% de la población activa de España- pide medidas de impulso a la demanda, que ayuden a la recuperación global del mercado y sus servicios, que promuevan la renovación del parque con todas las nuevas tecnologías disponibles e impulsen el cumplimiento de los objetivos medioambientales.

La petición la firman las patronales de fabricantes de vehículos -Anfac-; de componentes -Sernauto-; de remolques, semirremolques, cisternas y vehículos análogos -Asfares- y de carrocerías de autobuses -Ascabús-; de concesionarios y la distribución -Faconauto y Ganvam-; de talleres -Cetraa y Conepa-; de renting y leasing -AER y AELR-; de rent a car -Feneval-; de las dos ruedas -Anesdor-; de recambios -Ancera-; de financiación -Asnef- y de desguazadores y tratamiento de vehículos fuera de uso -Sigrauto y Aedra-.

"Todas las asociaciones somos tristemente conscientes del drama humano y sanitario creado por la pandemia y, como el resto de la sociedad española, priorizamos la lucha contra la enfermedad y la recuperación de todos los enfermos como nuestro principal objetivo y deseo. Cada uno, dentro de nuestras posibilidades, está aportando nuestro esfuerzo a la sociedad para reducir su coste humano y social", subrayan.

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