Turismo

Comunidades Autónomas y hoteleros piden un plan de choque para atraer sustitutos de Thomas Cook

Maroto informa de 53.000 británicos afectados en España por la quiebra del operador

Pasajeros de Thomas Cook en el aeropuerto de Son Sant Joan de Palma de Mallorca
Pasajeros de Thomas Cook en el aeropuerto de Son Sant Joan de Palma de Mallorca AFP

No es un día cualquiera en la sede en Madrid del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Televisiones, radios, prensa escrita y más de una decena de representantes del sector turístico, junto a los consejeros del ramo de Cataluña, Andalucía, Valencia, Baleares y Canarias, buscan respuestas del Gobierno a la grave crisis motivada por la quiebra del segundo mayor turoperador del mundo, Thomas Cook.

El gigante británico del turismo trajo a España con sus aerolíneas 3,6 millones de turistas el año pasado, concentrados principalmente en Canarias y Baleares. Thomas Cook generaba ingresos en el mercado español por importe de unos 2.500 millones de euros anuales. Además de los paquetes vacacionales con vuelos y alojamiento en sus hoteles afiliados, el touroperador británico llena miles de habitaciones de otras grandes cadenas hoteleras españolas cada año. La firma contaba, además, con 63 establecimientos hoteleros y preveía invertir 40 millones en otros ocho. Según ha indicado la ministra, Reyes Maroto, hay 53.000 turistas británicos en España afectados por la caída de la empresa.

A la entrada al encuentro, convocado por la secretaria de Estado de Turismo, Isabel Oliver, y al que asiste la ministra Reyes Maroto, se han anticipado ante los medios las primeras peticiones. "Venimos a escuchar los planes del Gobierno, especialmente sobre la repatriación de británicos, y a conocer detalles sobre la sustitución (de Thomas Cook). La demanda va a persistir aunque la intermediación desaparezca. Se puede decir que a rey muerto, rey puesto", ha señalado Francesc Colomer, secretario autonómico de Turismo del Gobierno valenciano, "la vacante que deja Thomas Cook debe ser reemplazada con una alternativa que haga que nuestra industria y puestos de trabajo no se resientan. Hay que contemplar incentivos fiscales y de otro tipo para que las compañías puedan operar y ocupar el espacio", ha sentenciado el representante valenciano. 

En tono muy crítico se ha manifestado Iago Negueruela, consejero balear de Modelo Económico, Turismo y Trabajo. Tras el intento frustrado el fin de semana de insuflar aire a Thomas Cook, con la capitalización de 100 millones de deuda por parte de un grupo de hoteleros canarios y baleares, liderados por Iberostar, el consejero ha lamentado que "el primer ministro (británico) haya optado por gastar mucho más en la repatriación de turistas en un momento crítico para Reino Unido". 

Negueruela ha ratificado los contactos entre hoteleros, con el conocimiento de los gobiernos comunitarios y central, para sostener al turoperador quebrado, y ha reivindicado "medidas que den seguridad a nuestras empresas, porque hay muchas que no tienen asegurados los cobros de los dos últimos meses de temporada alta".

Tras su hundimiento, los representantes del sector empresarial turístico están demandando incentivos fiscales y laborales para las empresas afectadas y una bateria de medidas para atraer nuevo tráfico aéreo. Entre ellas destaca una rebaja del 40% al 50% en las tasas aéreas que cobra Aena. Al encuentro de esta mañana en Turismo han asistido María José Rayo, como alto cargo del Ministerio de Fomento, y Almudena Salvadores por Aena.

Más alla de digerir el fuerte impacto inial para el turismo, Francesc Colomer opina que una de las claves es "dar una imagen de capacidad de resolución de conflictos y empatizar con el mercado británico a las puertas de un Brexit tal vez duro. Debemos mostrar que somos un país fiable, que sabe tratar bien y garantiza los derechos y la seguridad de quienes nos visitan. La 'marca España' debe salir fortalecida en la medida de lo posible". 

En el caso de la Comunidad Valenciana el efecto de la quiebra de Thomas Cook es suave, de apenas un millón de euros de pérdidas para el sector hotelero, según estima Colomer. Allí es Alicante, y más concretamente Benidorm, el destino más tocado.  Con perdidas estimadas en unos 200 millones por parte de Exceltur, son Baleares y Canarias las grandes perdedoras de esta crisis.

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