Fischer se lanza por el mercado de la fijación de paneles solares en España

Busca nuevos nichos aprovechando el desarrollo de la energía fotovoltaica

El director general de Fischer Ibérica, José Luis Masana
El director general de Fischer Ibérica, José Luis Masana

La filial española del grupo de sistemas de fijación Fischer quiere aprovechar el desarrollo de la energía fotovoltaica para copar el mercado de la fijación de los paneles solares en España. Así lo asegura su director, José Luis Masana, en una visita organizada para la prensa a la sede la compañía ubicada en Tumlingen (cerca de Stuttgart, en Alemania).

“La energía fotovoltaica es el futuro. Se habla mucho sobre la tecnología y los paneles en sí, pero la fijación tiene una importancia decisiva porque existe una responsabilidad civil en caso de accidente. Nosotros nos consideramos líderes mundiales de fijación y en ese sentido es difícil que se nos adelanten para encontrar soluciones. En el tema de la energía solar, hemos visto que hay competidores, pero no son especialistas”, explica Masana.

De esta forma, la compañía especializada en la fabricación, distribución e instalación de sistemas de fijación quiere aprovechar el impulso del autoconsumo solar en España, a raíz de su reciente regulación, para dominar el mercado del anclaje de los paneles fotovoltaicos. De hecho, Fischer Ibérica forma parte de las empresas socias de la Unión Española Fotovoltaica (Unef).

“Cada vez hay una mayor sensibilidad para instalar paneles solares en las casas, pero ahora mismo nadie certifica la fijación. Nosotros tenemos una academia donde formamos a los instaladores y los certificamos. Hemos detectado que a veces se hacen cosas que no son profesionales. No se puede fijar en las tejas de un edifico porque son elementos que se desprenden. Es importante ofrecer el sistema completo porque lo que buscan nuestros clientes es la seguridad y en ese sentido nos estamos extendiendo mucho”, añade Masana.

Y es que, la compañía de origen alemán está buscando nuevos nichos de mercado en los que entrar a operar con como forma de crecimiento. Fischer es una de las empresas líderes en sistemas de fijación que cubre desde herramientas de bricolaje (tacos, sistemas de anclaje, resinas) y ferretería, hasta la industria (sistemas de anclaje para barandillas o ascensores) y construcción (fachadas, energía solar, obra pública y rehabilitación de edificios). “Las posibilidades que tenemos son ilimitadas porque hoy en día todo está fijado: el falso techo, los sistemas de iluminación, las barandillas de un balcón, las fachadas de un edificio, el mobiliario urbano y los robots. Queremos dar la imagen de líderes, y nuestra estrategia es ir atacando todos los mercados de forma ordenada”, ha concluido el directivo español.

Sus sistemas se han utilizado en construcciones de todo tipo como la T4 de Barajas o el Canalejas Shopping Center de Madrid

Fischer Ibérica facturó el año pasado 30 millones de euros, y contribuyó de esta forma a los 864 millones ingresados por el grupo, que supusieron un 7% más que en el ejercicio anterior. Según detallaron directivos de la compañía alemana, España es un mercado importante y esperan aumentar la plantilla por encima de los 100 trabajadores este año (actualmente cuenta con 98) en las instalaciones de Mont-roig del Camp (Tarragona).

El 75% de la facturación de Fischer provino de filiales ubicadas fuera de Alemania (tiene presencia en 35 países y plantas de producción en 7 de ellos) aprovechando que sus sistemas de anclaje están popularmente extendidos. Se han utilizado en la instalación de fachadas de edificios como el Canalejas Shopping Center de Madrid, la Terminal 4 del Aeropuerto Madrid-Barajas de Madrid o en el Hotel Princesa Sofía, de Barcelona.

1.500 patentes registradas en todo el mundo

Diversificación. El mayor negocio de Fischer son los sistemas de fijación (suponen el 75% de las ventas), pero posee otras divisiones como la fabricación y distribución de componentes para automóviles (Fischer Automotive Systems); fabricación de juguetes tecnológicos para niños (Fischertechni); servicios de consultoría para la optimización de proyectos (Fischer Consulting); y la producción y distribución de sistemas electrónicos (LNT Automation). Una diversificación orientada a la innovación ya que tiene más de 15.000 referencias de productos diferentes.

Patentes. Según los datos proporcionados por la compañía, Fischer tiene registradas más de 1.500 patentes de productos y sus trabajadores registran 20 veces más patentes por empleado que la media de la economía alemana, que ya de por sí es alta: de acuerdo con el último informe de la WIPO (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, por sus siglas en inglés), Alemania fue el primer país europeo y el cuarto del mundo que más patentes presentó en 2017 (18.982 solicitudes). Para este año, la empresa destinará el 4% del volumen de negocio a la inversión en investigación y desarrollo.

Lobby alemán. El director general de Fischer Ibérica, José Luis Masana, explicó que Fischer forma parte de un grupo de 1.200 empresas medias familiares e industriales alemanas que son las que ejercen el lobby de presión al gobierno del país. Se trata de compañías que no cotizan en Bolsa pero dada su actividad, el volumen de empleados y la repercusión para la economía de las zonas locales donde operan (están alejadas de las grandes ciudades) tienen una mayor capacidad de influencia en las negociaciones con el gobierno central. De hecho, Fischer se ubica en Tumlingen, en el municipio de Waldachtal, en la conocida como Selva Negra, cuyo núcleo urbano más cercano es Stuttgart.

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